Victoria Marrero: “Debemos confirmar en la segunda vuelta la voluntad de dar ese paso adelante”

Victoria Marrero: “Debemos confirmar en la segunda vuelta la voluntad de dar ese paso adelante”


La profesora Victoria Marrero, con el 24,51% de los votos, estará presente como candidata en la segunda vuelta de las elecciones a rector de la UNED. Su rival será Alejandro Tiana, rector de los últimos cuatro años, quien llegó al 30,13% en los resultados de la primera vuelta. Victoria Marrero, como ha defendido durante estos últimos meses, seguirá apostando por la gran base de su programa, que trata de “realizar cambios en tres niveles: metodológico, tecnológico y organizativo”. “Los resultados obtenidos en esta primera fase parecen confirmar la voluntad de dar ese paso adelante”, destaca en la entrevista con Aula Magna.
¿Qué balance hace de los resultados de la primera elección y cómo va a afrontar la segunda vuelta? 
Me gustaría en primer lugar agradecer el apoyo recibido de todas las personas que han confiado en nuestro proyecto, permitiendo así que mi candidatura pase a segunda vuelta. Mi valoración de los resultados está en sintonía con el análisis que veníamos haciendo durante las semanas previas. Considero que este es un momento muy importante para la UNED porque está en juego nuestra posición en el sistema universitario español en los próximos años. Es imprescindible revisar y actualizar nuestros recursos para garantizar la continuidad de la UNED como la principal universidad a distancia en español. Los resultados obtenidos en esta primera fase parecen confirmar la voluntad de dar ese paso adelante por parte de todos los colectivos que conforman la universidad y espero en los próximos días sumar el resto de apoyos necesarios para construir un proyecto mayoritario y capaz de ofrecer un nuevo horizonte para la UNED.

¿Cuáles son las propuestas que presenta para el futuro de la institución durante los próximos cuatro años?

En los próximos cuatro años necesitaremos realizar cambios en tres niveles: metodológico, tecnológico y organizativo. En el nivel metodológico, la UNED necesita más coherencia, tanto a nivel de procesos como de oferta formativa, y mejorar la calidad de nuestros servicios educativos en un modelo escalable, dada la cantidad de estudiantes a los que atendemos. También se necesitan cambios en las tecnologías, tanto en las destinadas a la docencia como a la gestión de los servicios administrativos. Eso es muy evidente especialmente en los casos de nuestro campus virtual y los recursos didácticos y de evaluación, y en el sistema de matriculación. Por último, también son necesarios cambios en el nivel organizativo y normativo, para potenciar servicios y crear nuevas estructuras como las necesarias para el apoyo a la docencia y la investigación. En el aspecto normativo, es necesario integrar de manera efectiva a sus profesores tutores, para superar las limitaciones que arrastramos desde la precaria implantación de ese cuerpo en la UNED, entre otras medidas.

¿Qué es lo más importante que se debe modificar a su juicio?

La UNED, como universidad pública inserta en un contexto digital avanzado, tiene que ofrecer necesariamente resultados apreciables en docencia, investigación y proyección social e internacional. Para ello, será necesario adaptarnos a los cambios sociales y tecnológicos de manera que podamos garantizar el futuro de esta universidad. Estoy convencida de defender un proyecto de renovación viable y realista, resultado de un análisis colectivo de varios años, y tengo la voluntad de llevarlo a cabo contando con la participación de toda la comunidad universitaria.

Aula Magna entrevista a Victoria Marrero

Aula Magna entrevista a Victoria Marrero

¿Por qué modelo económico apostará teniendo en cuenta que UNED es un servicio público?

“Precisamente como la UNED es un servicio público, nos parece esencial corregir la anomalía actual en su distribución de ingresos, donde el 40% proviene de fondos públicos y el 60% de ingresos propios (principalmente de las tasas de las matrículas de los estudiantes), un patrón inverso al que presenta el resto de las universidades públicas, y un claro agravio comparativo para el estudiante de la UNED. En cuanto a las políticas de gasto, seguimos teniendo que afrontar tensiones presupuestarias que nos obligan a la contención. Pero un mismo presupuesto se puede gestionar de formas diferentes, en función de las prioridades de la universidad. En nuestro caso esas prioridades pasan por suprimir gastos en costes hundidos y priorizar nuestros servicios esenciales, entre los que está la investigación”

De cara a los estudiantes, ¿cuáles son sus principales objetivos para con ellos?

“Buscamos ofrecer una oferta de enseñanzas que sea atractiva, actualizada y de calidad, que se pueda cursar flexiblemente, con una relación adecuada entre la formación reglada y la formación permanente y abierta, y asociada a diversos tipos de acreditación. Consideramos urgente mejorar nuestros servicios de información (requisitos previos, competencias, plazos, convalidaciones), para facilitar la utilización de todas esas alternativas antes y durante el ciclo de estudio. Para hacer frente a ese nuevo escenario consideramos necesario rediseñar la gestión administrativa alrededor de los estudios, con unos procedimientos más eficientes y que mejoren la calidad del servicio ofrecido al estudiante. También será imprescindible dotarnos de un soporte tecnológico que responda a las nuevas metodologías docentes, con actividades más ricas, más dinámicas socialmente, con más funcionalidades. En definitiva, y volviendo a los estudiantes, queremos reforzar las ventajas de pertenecer a una comunidad de aprendizaje consolidada tanto a través de nuestros centros asociados, como en nuestros espacios sociales de encuentro en la red; sin olvidar las posibilidades de intercambio y relaciones con otras universidades que comparten nuestra modalidad de enseñanza, además de las experiencias de movilidad física”

¿Qué balance hace de la gestión del último rector y su rival en la segunda vuelta?

“El mismo profesor Tiana reconoce que su mandato ha finalizado muy lejos de sus propuestas iniciales. Argumenta que su principal objetivo ha sido lidiar con las restricciones presupuestarias y las dificultades para afrontar los problemas de personal, que sin duda han sido problemas importantes. Pero muchas de nuestras necesidades urgentes como las medidas estructurales contra el abandono de estudios, la selección de una nueva plataforma de docencia virtual, la actualización de los procesos y las tecnologías de apoyo a la creación de materiales didácticos, la mejora en los sistemas de información, la revisión de la carga de trabajo del PDI y el PAS, entre otras, no requerían inversiones cuantiosas, sino una apuesta decidida por un proyecto propio de renovación de nuestro modelo. En definitiva, hemos echado en falta en este periodo rectoral unas prioridades claras, más allá de las estabilización presupuestaria y el mantenimiento de los puestos de trabajo (algo en lo que todos estamos de acuerdo, pero que no pueden ser el único saldo tras cuatro años de mandato), y la toma de decisiones para alcanzarlas”


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