La Oficina de Ciencia Ciudadana de Andalucía ha abierto hoy una convocatoria de ayudas destinada a financiar ocho proyectos que aborden retos científicos y sociales de la región. La iniciativa, que cuenta con un presupuesto de 24.000 euros, busca que la ciudadanía participe activamente en la resolución de problemas de su entorno mediante la ciencia, la tecnología y la innovación.
El anuncio se ha realizado durante las I Jornadas de Ciencia Ciudadana celebradas en la Universidad Pablo de Olavide, donde han estado presentes el rector Francisco Oliva Blázquez, la directora de ANECA Pilar Paneque Salgado y la directora de la Fundación Descubre Teresa Cruz Sánchez.
¿Qué es la ciencia ciudadana?
La ciencia ciudadana es una forma de hacer investigación en la que personas sin formación científica específica colaboran con profesionales para generar conocimiento. Los vecinos de un barrio, por ejemplo, pueden trabajar junto a investigadores para medir la contaminación del aire, proteger especies locales o mejorar espacios urbanos. Esta metodología democratiza la ciencia y permite abordar problemas reales con la participación de quienes los viven de cerca.
Requisitos para participar
Los proyectos que opten a estas ayudas deben identificar un problema concreto que pueda solucionarse o mejorarse mediante la ciencia o la tecnología. Pueden participar colectivos de toda Andalucía interesados en mejorar su entorno cercano o global.
La convocatoria exige que cada iniciativa cuente con un liderazgo compartido entre al menos tres tipos de agentes sociales. Pueden ser centros educativos, universidades, centros de investigación, asociaciones, empresas, administraciones locales o cualquier otro colectivo. Todos ellos deberán contar con el asesoramiento de la comunidad científica de alguna universidad o centro de investigación andaluz.
Criterios de valoración
El comité evaluador tendrá en cuenta varios aspectos a la hora de seleccionar los proyectos ganadores. Se valorará especialmente que las iniciativas incorporen criterios de inclusión y accesibilidad, tanto física como cognitiva. Esto significa que los proyectos deben diseñarse de manera que puedan participar personas con diferentes capacidades, incluyendo quienes tengan limitaciones visuales, auditivas o cognitivas.
También recibirán mejor puntuación aquellos proyectos que se desarrollen con colectivos desfavorecidos, en barrios vulnerables o en poblaciones alejadas de las grandes ciudades andaluzas. Además, se valorará que los resultados de las investigaciones se publiquen en acceso abierto, es decir, que cualquier persona pueda consultarlos libremente sin pagar por ello.
Qué deben conseguir los proyectos
Las propuestas tendrán que definir claramente qué objetivos pretenden alcanzar en tres ámbitos diferentes. En el terreno científico, deberán explicar qué conocimiento nuevo generarán. A nivel ciudadano, cómo conseguirán que las personas participen y aprendan del proceso. Y en el aspecto social, ambiental o económico, qué mejoras concretas aportarán a la comunidad.
Apoyo y financiación
Los ocho proyectos seleccionados recibirán más que dinero. Contarán con financiación para la asesoría científica y la compra de materiales necesarios. También tendrán acceso a talleres de formación, apoyo en comunicación y actividades de divulgación para difundir sus resultados.
Los proyectos se desarrollarán hasta junio de 2027 y estarán supervisados por un comité de expertos en ciencia ciudadana de diferentes entidades. El plazo para presentar solicitudes se extiende desde hoy hasta el 15 de enero a las 23:59 horas, horario peninsular español. Las bases completas están disponibles en la web andaluciacienciaciudadana.es/convocatoria.
Experiencia previa con resultados tangibles
Esta no es la primera vez que Andalucía apuesta por este tipo de iniciativas. Entre 2023 y 2025 se desarrolló una primera convocatoria que financió otros ocho proyectos en los que participaron 22.000 personas de las provincias de Almería, Granada, Huelva, Málaga y Sevilla.
Estos primeros proyectos abordaron desafíos muy diversos. Algunos se centraron en la protección de ecosistemas locales y el cuidado del suelo. Otros midieron la contaminación atmosférica en diferentes zonas. Hubo iniciativas dedicadas a la astronomía, como la captación del brillo de estrellas pulsantes y su traducción a sonidos, una forma innovadora de acercar el universo a personas con discapacidad visual.
También se trabajó en la lucha contra especies invasoras que amenazan la biodiversidad local. Entre los proyectos más orientados a lo social, destacó uno que buscaba alternativas para reducir el uso excesivo de teléfonos móviles entre los jóvenes andaluces. Otro se dedicó a prevenir la difusión de noticias falsas, un problema cada vez más presente en la era digital. Y uno más se centró en mejorar los espacios urbanos del distrito 5 de Huelva con la participación de sus vecinos.
Una oficina pionera en España
La Oficina de Ciencia Ciudadana de Andalucía, coordinada por la Fundación Descubre-Consejería de Universidad, Investigación e Innovación y la Universidad Pablo de Olavide, es la primera de ámbito regional en todo el país. Funciona como una ventanilla única dedicada a asesorar, formar y difundir iniciativas en las que la ciudadanía participa en la ciencia.
Desde su puesta en marcha a principios de este año, ha identificado medio centenar de proyectos y ha asesorado una veintena. Cualquier entidad o persona que esté desarrollando un proyecto de ciencia ciudadana, quiera ponerlo en marcha o desee participar en alguno ya en desarrollo, puede acudir a esta oficina.
Los ocho proyectos que resulten seleccionados en esta convocatoria contarán con el apoyo directo de esta oficina en el desarrollo de sus planes de acción, un acompañamiento que ha demostrado ser clave para el éxito de las iniciativas.
Un proyecto con visión a largo plazo
Esta convocatoria se enmarca en el proyecto ‘Andalucía + ciencia ciudadana’, diseñado por la Fundación Descubre-Consejería de Universidad, Investigación e Innovación y la Universidad Pablo de Olavide. El proyecto aborda ahora su segunda fase, tras el arranque en 2023, y se desarrollará hasta junio de 2027.
Su objetivo es potenciar el uso de esta metodología para la producción y difusión de conocimiento, además de contribuir a afrontar retos con la participación activa de la ciudadanía andaluza. La idea es convertir Andalucía en un auténtico laboratorio de proyectos de ciencia ciudadana, donde la alianza entre el conocimiento científico y la participación social redunde en mejoras científicas, sociales y ambientales.
El proyecto contempla además la organización de un evento regional bienal en el que compartir experiencias y generar alianzas. Este encuentro culminará con la presentación de la ‘Declaración de apoyo a la Ciencia Ciudadana de Andalucía’, un documento que busca consolidar este tipo de iniciativas en la región.
Financiación pública
La iniciativa cuenta con la cofinanciación de la Consejería de Universidad, Investigación e Innovación de la Junta de Andalucía y la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades. Esta colaboración entre administraciones autonómica y estatal demuestra el compromiso institucional con un modelo de ciencia más participativo y cercano a la ciudadanía.

Criterios de valoración
Una oficina pionera en España