La candidata califica de «barbaridad» la financiación pública y promete una campaña austera basada en el diálogo directo
La carrera por el Rectorado de la Universidad de Sevilla arranca con polémica. La Junta Electoral General publicó ayer las normas para garantizar la igualdad entre candidatos durante la campaña, pero una de las medidas ha encendido el debate: cada candidatura recibirá 10.000 euros de fondos públicos para sufragar sus gastos electorales.
Con siete candidaturas en liza, la cifra total asciende a 70.000 euros. El dinero estará disponible a partir del próximo 7 de octubre, cuando se proclamen oficialmente las candidaturas y arranque el periodo de campaña.
La reacción no se hizo esperar. Ángeles Gallego, una de las candidatas al Rectorado, expresó públicamente su rechazo frontal a esta financiación. «He conocido que la Universidad va a destinar 70.000 euros a la financiación de la campaña electoral para la elección de Rector/a. Considero que esta decisión es cuestionable», afirmó en un comunicado difundido a través de sus canales de comunicación.
Gallego utilizó términos duros para definir la medida, calificándola de «barbaridad» e «indignidad». Su argumento principal es que esos recursos deberían destinarse a necesidades más urgentes de la comunidad universitaria, en lugar de gastarse en «imagen o material de campaña».
Propuestas alternativas para el presupuesto
La candidata puso cifras concretas sobre la mesa para ilustrar el alcance de esos 70.000 euros. Según sus cálculos, con ese dinero se podrían conceder más de 250 ayudas de bono comedor para estudiantes con dificultades económicas. Este año, la Universidad ha otorgado 150 de estas ayudas, lo que significa que se podría ampliar el programa en más de un 60%.
Gallego también recordó que esa cantidad supera el presupuesto anual completo de algunas facultades. Concretamente, las de Geografía e Historia, Bellas Artes, Filosofía o Matemáticas funcionan con menos recursos de los que se destinarán a las campañas electorales.
Otra comparación reveladora: los 70.000 euros representan más de la mitad del presupuesto total que la Universidad dedica cada año a las ayudas para la movilidad internacional de investigadores, actualmente fijado en 120.000 euros.
Siete candidatos, una meta: quién será el próximo rector/a de la Universidad de Sevilla
Compromiso de austeridad
Frente a esta situación, Gallego ha anunciado que su campaña será radicalmente diferente. «Os aseguro que no voy a gastar ni 1.000 euros en la campaña. Lo que sí voy a gastar, ya estoy gastando, es mucha suela de zapato», declaró, en referencia a que centrará sus esfuerzos en el contacto directo con la comunidad universitaria.
Su mensaje final apela a la participación y al diálogo: «Los recursos tienen que estar al servicio de la comunidad universitaria, y con ello lograr la transformación y el progreso que necesitamos porque la universidad que viene la haces tú y el dinero tiene que ser para ti».
La polémica abre un debate de fondo sobre el modelo de universidad y la gestión de los recursos públicos que promete marcar la campaña electoral en las próximas semanas. Las elecciones al Rectorado se perfilan como una cita intensa donde no solo se elegirá al máximo responsable de la institución, sino también el proyecto de universidad que quiere la comunidad académica sevillana.
