La Facultad de Medicina de la Universidad de Cádiz (UCA) reúne este jueves y viernes a los responsables académicos de las facultades de Medicina de toda España en la 89ª Asamblea General de la Conferencia Nacional de Decanas y Decanos de Facultades de Medicina (CNDFME). Durante dos jornadas de trabajo, los máximos representantes de estos centros universitarios debatirán sobre el presente y el futuro de la formación médica en el país.
La apertura del encuentro contó con la presencia del rector de la UCA, Casimiro Mantell, junto a representantes de la Junta de Andalucía, el Ayuntamiento de Cádiz y la propia Conferencia Nacional. El rector aprovechó el acto para subrayar que los estudios de salud son uno de los ejes estratégicos de la universidad gaditana y valoró la importancia de foros que combinan los desafíos clásicos de la medicina con las últimas innovaciones científicas.
El presidente de la Conferencia, Antonio Compañ, no ocultó su emoción al estar en Cádiz, ciudad que, según recordó, fue escenario histórico en el reconocimiento de la profesión de cirujano. Por su parte, el decano de la Facultad, Manuel Rosety, defendió que la elección de Cádiz como sede no es casual, sino un reconocimiento a la trayectoria de uno de los centros médicos más emblemáticos de España.
La agenda de trabajo es densa. Entre los asuntos principales figura la preparación de la ECOE 2026, una prueba de evaluación clínica que mide de forma práctica y estructurada las competencias de los estudiantes de Medicina antes de acceder al sistema sanitario. También se debatirá sobre la reforma del MIR —el examen nacional que permite a los médicos recién graduados acceder a la formación especializada— y sobre posibles cambios en la ley que regula las profesiones sanitarias.
El programa incluye además mesas redondas sobre la incorporación del cambio climático y sus efectos sobre la salud en los planes de estudio, la mejora de la comunicación médico-paciente en la formación universitaria, y las medidas para prevenir el fraude académico en el grado. También se abordarán los derechos fundamentales de los profesionales sanitarios.
Rosety destacó que este encuentro servirá para mostrar al resto de facultades del país los avances del centro gaditano, entre ellos la acreditación de su sistema de calidad por parte de ANECA —la agencia estatal que evalúa la calidad universitaria en España— y el Sello Internacional de Calidad del Grado en Medicina, además de los logros en investigación biomédica ligados a la reciente acreditación del Instituto de Investigación e Innovación en Ciencias Biomédicas (INiBICA).
El decano también avanzó que el encuentro abrirá la puerta a acuerdos de colaboración entre facultades para facilitar la movilidad de estudiantes y profesores a nivel nacional. Como resultado de esta edición, la Facultad de Medicina de la UCA pasará a formar parte de la Comisión Permanente de la Conferencia durante los próximos años, lo que le otorgará un papel más activo en la toma de decisiones sobre la formación médica en España.
«Cádiz es, por historia y por futuro, un referente académico», concluyó Rosety.
