Calaveras, flores y pan: una noche de difuntos a la mexicana


La festividad de los Santos Difuntos o, como ellos lo denominan, ‘Día de Muertos’ es una tradición mexicana mundialmente conocida. Este ritual es diferente a todos los eventos religiosos y culturales relacionados con la muerte en las distintas sociedades y tiene especial relevancia en el estado de Michoacán, lugar de procedencia de Alde Ríos, estudiante de turismo y gastronomía en la Universidad Autónoma de Guadalajara (México) y que actualmente reside en Málaga como estudiante de intercambio de la UMA. Alde Ríos junto a una compañera Erasmus en un bar malagueño.

“Estos días en México ya se pueden ver por la calle flores de cempasúchil –o flor de muertos– decorando calles, casas y establecimientos con su típico color naranja; también las calaveras invaden toda la ciudad recordando a la mítica Catrina de Guadalupe Posada” comenta Alde. Este joven mexicano explica a Aula Magna la importancia que tiene el uso de la calavera y la burla a la muerte en la sociedad mexicana que tradicionalmente mira a la muerte con humor y festividad: “Los mexicanos celebramos la muerte” afirma.

En México la celebración del ‘Día de Muertos’ se produce durante las noches del 1 y 2 de noviembre. Alde explica que en el estado de Michoacán “Se construyen altares para rendir honor a los espíritus de los difuntos. Los altares pueden ser de dos niveles, que representan el cielo y la tierra; de tres niveles, que se dividen en inframundo, tierra y cielo, o de siete niveles, reflejando los siete pecados capitales y el camino que sigue el difunto en el purgatorio”. Estos altares están decorados con ofrendas florales y frutales que acompañan a objetos decorativos que pertenecieron a los difuntos o representan cosas que gustaban a estos. En algunos casos se contratan incluso bandas para que vayan al altar a tocar la música que gustaba al familiar fallecido. Mexicanos velan a sus fallecidos.

Pero el elemento fundamental del altar es el ‘pan de muerto’. Estos panes típicos para estos días en México son dulces y muy artesanales. Cada pan en el altar representa el espíritu de un difunto y después de la ofrenda la costumbre es desecharlo en lugar de consumirlo. Aunque estos panes y otros dulces (como las típicas coloridas calaveras mexicanas de azúcar) son muy demandados para comer durante los días cercanos a esta celebración.

Alde está convencido de que estos días se va a acordar mucho de casa y echará de menos a los suyos: “El Día de Muertos es uno de los días que más recuerdo de mi infancia. En mi casa hemos hecho altares de hasta diez panes (difuntos) y nos juntamos todos para ir al panteón, limpiar la tumba, poner las velas y decorarlo todo de forma especial para el día de muertos”. Este año tendrá que conformarse con algo más sencillo y con otra amiga mexicana “vamos a ir a misa y a prender velas por nuestros difuntos”.

Influencia americana
Estados Unidos tiene una potente capacidad de influencia en el mundo occidental, cosa que se magnifica con México, ya que ambos países comparten frontera. Esta influencia entre ambos países ha llevado, como a muchos otros países occidentales, la implantación de Halloween con numerosas fiestas dedicadas a este día.

Sin embargo este estudiante de turismo nos cuenta que la celebración de Halloween en México no perjudica a la tradicional en gran medida y se complementan, ya que mientras la tradición de los disfraces y el ‘truco o trato’ se celebra el 31 de octubre, el ‘Día de Muertos’ mexicana tiene lugar los días 1 y 2 de noviembre. Detalle decorativo de la fiesta mexicana para una tarta de bodas.


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