De Ardales a Álora, un camino de formación pedagógico y cultural


El Paraje Natural Desfiladero de los Gaitanes se ha desarrollado en el último año como una experiencia turística junto al embalse del Conde del Guadalhorce, pero con el inicio del nuevo curso académico quiere dar un paso más para hacer llegar a la comunidad universitaria la posibilidad de formarse en las distintas ramas del conocimiento durante la visita a sus instalaciones. Lidia Cabello, guía de experta en Arqueología e Historia del Caminito del Rey.

Biología, Geología, Arqueología, Historia e incluso Ingeniería son algunas de las especialidades que se pueden poner en práctica durante el recorrido, el cual suma a la experiencia turística el valor cultural de una de las zonas más ricas a nivel formativo de la provincia. Una ruta pedagógica que puede enfocarse a casi cualquier área que los grupos universitarios señalen.

La gestora del Caminito dispone de un 15% de las entradas reservadas para los grupos de estudiantes, quienes pueden añadir a la formación general las explicaciones específicas de las áreas deseadas de la mano de guías especializados. Tal y como señala Pedro Cantalejo, encargado de la conservación de las Cuevas de Ardales y responsable de diseño de las visitas pedagógicas,

“el objetivo es que los estudiantes, junto a su profesor, puedan diseñar su visita enfocada a aquello que más les interesa”

Cada ruta se inicia con las explicaciones básicas para continuar con la información en profundidad sobre el área escogida. A la historia del sendero, donde se observa los restos arqueológicos de más de 6000 años, se puede incorporar el estudio de la flora y la fauna autóctona, así como a las estructuras geológicas, donde las fallas han actuado creando perfiles rocosos de gran belleza y singularidad. Puente colgante en el Caminito del Rey.

Los gaitanes dieron el primer nombre al camino. Estas aves autóctonas de la zona siguen sobrevolando los cañones rocosos junto a los buitres leonados y garzas, recordando al último quebrantahuesos que actualmente se expone en el Museo de París. Hoy en día, el sendero se conoce popularmente como Caminito del Rey debido a un suceso histórico, la visita de Alfonso XIII a las instalaciones hidroeléctricas el 21 de mayo de 1921. Tal y como lo expone Lidia Cabello, guía especializada en Arqueología e Historia, “nosotros nos basamos en las fotografías de la época para explicar los hechos”, y dejando de lado las múltiples leyendas y rumores que se conocen alrededor del nombre, presenta la historia real del camino. En esta línea, Lidia Cabello recalca que:

“Fue la visita del Rey la que dio nombre al sendero, pues como se puede observar en las imágenes tomadas, en su visita a la central, Alfonso XIII esperó su tren para Málaga sentado en el Puente del Toro, apareciendo en la prensa desde entonces referenciado todo el sendero con el nombre actual de Caminito del Rey”

La ingeniería no se queda atrás gracias a la presa de los Gaitanes, donde Rafael Benjumea puso a principios de siglo el sendero en el mapa de España. La Central Hidroeléctrica que dio trabajo y hogar a unas 600 personas es hoy en día motivo de investigación para los universitarios, quienes pueden conocer el proceso de transformación del agua en energía eléctrica así como las estructuras e instalaciones necesarias, las cuales disponen de unas características arquitectónicas que las hacen por sí mismas dignas de estudio.

Pedro Cantalejo muestra así cómo se puede “construir una visita a la carta según las necesidades de cada profesor o grupo de investigación”, existiendo la posibilidad del cupo especial de plazas para ello. Los grupos de estudiantes  que estén interesados en realizar el sendero junto a la formación  pedagógica, disponen de un mail de reserva (grupos@caminitodelrey.info) para ello, donde deben señalar el número de participantes así como el área de estudios en el que quieren enfocarse.


Compartir

Su email no será mostrado en los comentarios. Los campos requeridos son marcados con *