Cinco días dedicados a informar, debatir y experimentar sobre la Diversidad Funcional


La Universidad de Almería celebra desde el pasado lunes, 30 de noviembre, hasta este viernes, día 4 de diciembre, la Semana de la Diversidad Funcional; una iniciativa que pretende acercar, a la comunidad universitaria, la situación en que se encuentran estas personas con diferentes capacidades. Una primera edición de estas jornadas, con la colaboración de de las asociaciones A toda Vela, Asalsido, la Asociación de Dislexia de Almería (AXDIAL), FAAM y el centro Bimba, destinada a la sensibilización sobre la diversidad que, a diario, convive en el campus.

De este modo, con una programación variada, la Delegada del Rector para la Diversidad Funcional, Pilar Sánchez, asegura que

“Hemos intentando cubrir distintos aspectos dentro de la diversidad funcional, aunque la idea es seguir realizando actividades de concienciación a lo largo del curso”.

Hasta la fecha, se han realizado varias de las jornadas destinadas a esta iniciativa, como el caso de la sesión del lunes, 30 de noviembre, donde los participantes simularon el déficit visual para convertirse, por unos minutos, en personas con ceguera y lazarillos. Para experimentar esta diversidad funcional, tuvieron que realizar distintas actividades dentro y fuera de las aulas. Después, tras dichas pruebas, se abrió el turno de análisis con una puesta en común de las sensaciones percibidas y la reflexión por parte de los participantes.

Por otro lado, el martes se trató el papel del terapeuta ocupacional en la atención a las personas con diversidad funcional. Así, frente a un aula de alumnos y alumnas, principalmente de Psicología, Inmaculada López Martínez, terapeuta ocupacional y fisioterapeuta, especialista en pediatría y directora de la Clínica Bimba, explicaba cuáles son las áreas de trabajo diarias a la que se enfrentan estos profesionales en el día a día. López incidía en que

“El trabajo con niños con problemas de neurodesarrollo y otro tipo de dificultades de aprendizaje es muy gratificante cuando observamos los logros que permiten que el niño tenga un desarrollo adecuado, que esté motivado, que su aprendizaje se vea repercutido positivamente a nivel escolar, familiar y social”.

Además, añadía que en esta labor, “es esencial el proceso de evaluación que se basa en la observación e interactuación con los menores y sus familias para conocer los problemas, fortalezas y prioridades”, insiste. “A raíz de ahí se establece una estrategia de intervención”, matizaba. López también destacaba que “por regla general los mayores motivos de consulta son los trastornos de aspecto autista, parálisis cerebral, dificultades en su desarrollo relacionadas con la vida diaria, de autonomía diaria, de alimentación…”.

Tal y como comentan los expertos en la materia, con un adecuado tratamiento se puede capacitar para conseguir el mayor grado de independencia posible en la vida diaria de una persona con diversidad funcional. Por este motivo, con la intención de tratar el tema desde diversos ámbitos, la Semana de la Diversidad Funcional sigue así su transcurso, como sucedió ayer, miércoles 2 de diciembre, con una mesa redonda, protagonizada por la Asociación de Dislexia de Almería, sobre la dislexia donde se analizó si se trata o no de una discapacidad.

Actividades que continúan hoy, jueves 3 de diciembre, en la Universidad donde se presentará el programa UAL-A Toda Vela con la lectura del manifiesto con motivo de la celebración del día internacional de la discapacidad esta misma mañana y la entrega de los premios FAAM, esta tarde en el Paraninfo. Jornadas que concluirán mañana, 4 de diciembre, con la visita programada de los chicos y chicas de la Asociación almeriense para el Síndrome de Down (Asalsido).


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