Comer melón para aprender español


El aprendizaje de los idiomas se puede desarrollar de diferentes formas, sin necesidad de que medie un aula y un cuaderno de por medio. En la Universidad de Almería lo están probando, con todo el uso de las papilas gustativas, en los alumnos extranjeros que durante el mes de julio han llegado a la costa mediterránea. A través de la degustación de distintas variedades de melones y su análisis, los alumnos de español del Centro de Lenguas de la Universidad de Almería practican el idioma y van asimilando a la vez la cultura del sur de España.

Así, para estos alumnos, los cursos de idioma castellano incluyen otras asignaturas más lúdicas y culturales como literatura, comunidades y fiestas y costumbres: “son asignaturas optativas y de esta forma se atienden los intereses particulares de cada estudiante”. En palabras de  los profesores de español del Centro de Lenguas:

 “Lo que están haciendo es practicar vocabulario relacionado con las comidas  y familiarizarse con expresiones”

Este curso han sido más de 70 los alumnos extranjeros  que han elegido Almería para formarse en sus capacidades lingüísticas. Los estudiantes provienen de muy  distintas partes del mundo,  como Rusia, China, Estados Unidos, Holanda o Italia, entre otras. La clase magistral consiste en una cata de melones de dos variedades, Galia y Amarillo, guiada por Teresa Turiño Rodríguez, analista sensorial y de V gama de la Fundación Tecnova:

“con esta experiencia conocemos la sensación que tiene el consumidor de estos productos, lo que gusta o no gusta, el aroma, la firmeza, textura… y en este caso estamos conocimiento la opinión de consumidores extranjeros”.

Dentro de 15 días los estudiantes evaluaran el melón piel de sapo y volverán a poner en práctica lo aprendido en este tiempo de clases de español en el Centro de Lenguas de la UAL.


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