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23 junio, 2024
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Cruce de acusaciones entre asociaciones de estudiantes a cuenta de supuestas ‘listas fantasma’

La configuración de las candidaturas por parte de los estudiantes para las elecciones al Claustro de la Universidad de Málaga, que tendrán lugar el próximo 27 de abril, no ha estado exenta de polémica. Ayer por la tarde, apurando el plazo establecido en el calendario, la Junta Electoral publicaba las listas definitivas en las que se proclamaban la totalidad de las candidaturas presentadas por cada una de las asociaciones estudiantiles. La campaña arranca oficialmente este martes, 19 de abril, pero el ambiente entre algunas asociaciones de estudiantes lleva enrarecido ya casi una semana (desde que el pasado 13 de abril se dieran a conocer las candidaturas provisionales).

De las 19 circunscripciones (una por cada Facultad y Escuela, y otra para los alumnos de Doctorado), la asociación de alumnos Conecta y la Red Eureka, con 15 y 13 candidaturas respectivamente, eran las dos organizaciones estudiantiles que más listas presentaban (por delante de Reforma, con seis, y de Progreso, con dos).

Fue después de que saliera esta información en la web de la UMA cuando empezó un cruce de acusaciones entre ambas asociaciones, a cuenta de la existencia de supuestas “listas fantasma” por parte de Conecta, según Eureka; y de “rateo”, así como de llevar a cabo presuntas “amenazas y coacciones” por parte de miembros de Eureka a alumnos de las candidaturas de Conecta, según esta última.

A modo de resumen, cabe destacar que los días 14 y 15 de abril, que es cuando estaba establecido el periodo de reclamaciones, la Junta Electoral recibió un aluvión de recursos: uno por parte de Conecta, en la que se solicitaba la exclusión de Eureka del proceso electoral; y hasta cinco instancias de alumnos que integraban alguna de las candidaturas de Conecta, pidiendo salir de la misma. Esto último es lo que ha sucedido en la Facultad de Medicina, donde se han caído tres nombres, y en Psicología e Industriales, donde han renunciado una persona en ambos casos. :

Pese a esto, la Junta Electoral ha mantenido dichas candidaturas, aunque las de Medicina e Industriales despiertan dudas, al no cumplir los requerimientos del artículo 25.5 del Reglamento del Claustro, donde se especifica que las candidaturas en listas cerradas “deberán contener un número de candidatos titulares igual al de representantes a elegir, y un mínimo de dos candidatos suplentes”. En los casos antes citados, después de las renuncias, el número de candidatos se ha visto reducido, por lo que no llegaría al mínimo (en Medicina, por ejemplo, únicamente figurarían dos nombres en la lista, cuando según lo establecido en el Reglamento se requeriría un mínimo de cinco).

“Una lista para organizar una fiesta universitaria”

Entre todo este caos, la Red Eureka explica que “no todas las asociaciones mantienen su actividad fuera del periodo electoral, por lo que en momentos como este recurren a métodos dudosos”. Es aquí donde esta asociación sitúa las denominadas “listas fantasma“, integradas en la mayoría de los casos por alumnos que han sido “mal informados sobre el proceso y los compromisos que conlleva” o que, incluso, han aparecido en una candidatura “sin dar su consentimiento para ello, pese a precisarse una firma para la presentación de la misma”. Para la Red, esto último “podría implicar una supuesta suplantación de la identidad de estas personas, o en cualquier caso, un vicio del consentimiento, en el curso de un proceso de elección de representantes en un órgano colegiado de la Universidad”.

Hace tiempo que la sombra de las “listas fantasma” sobrevuela las convocatorias electorales en la UMA.

En esta ocasión, tal y como matizan desde Eureka en un comunicado enviado en la noche de ayer, “al ver en candidaturas de Conecta a algunos compañeros que nunca habían mostrado interés en la representación estudiantil, quienes les conocían les preguntaron si sabían que figuraban en esas candidaturas”.

A raíz de esto, según cuenta esta asociación, “un alarmante volumen” de miembros de la agrupación Conecta “eran completamente ajenos a su pertenencia a candidatura alguna”; esto afectaría, según Eureka, en determinados casos a cabezas de lista y, en otros, “a candidaturas completas”. “Otros no tenían ninguna información acerca del órgano al que se presentaban, o el proceso”, apostillan.

El comunicado de Eureka va más allá al asegurar que muchas de las personas con las que hablaron les relataron haberse suscrito a “una lista para un grupo de whatsapp” o “para organizar una fiesta universitaria”, lo cual, en palabras de los miembros de esta asociación estudiantil, se aleja “a todas luces” del verdadero sentido de la participación en el Claustro.

En declaraciones a Aula Magna, varios representantes de Eureka han lamentado la “penosa” situación originada, y la imagen que con esto se traslada a los alumnos; en este sentido, el coordinador de Eureka, José Miguel Gamarro, aseguró que “no ha sido una caza de brujas para Conecta”.

Para el coordinador de campaña de Conecta, Javier Olmedo, el argumento de las ‘listas fantasma’ “se cae por reincidente” y lo sucedido es “claramente un boicot” a las candidaturas de su asociación, ante el “miedo” de Eureka “a perder la mayoría absoluta que tienen, al ver que nos presentábamos en más circunscripciones que ellos”. Así, insiste en que se está “coartando la participación y coaccionando a los alumnos”. Olmedo reconoce que muchos de los estudiantes que integran sus candidaturas no han estado hasta ahora implicados en ningún órgano de representación y que, salvo algunos casos, tampoco trabajan habitualmente con Conecta.

No obstante, insiste en que su intención es la de “motivar e implicar a nuevos alumnos” a que participen en la vida universitaria. Algo que enmarca en el proceso de “renovación y crecimiento” que desde hace un año aproximadamente se viene realizando en el seno de Conecta, que tras las últimas elecciones a Claustro, en las que pasó de 20 representantes a solo seis, la asociación “ha estado a punto de desaparecer”.

Las siete listas nuevas responden a este fin: “si no nos dejan darnos a conocer y buscar a gente nueva, no podemos trabajar en ninguna facultad”. Además, asegura que él, personalmente, se ha encargado de formar la mayoría de las listas presentadas y que se ha ido explicando a los estudiantes para qué se les pedía su participación y datos.

“Explicamos que era para el Claustro, y que este es un órgano de decisión en el que están los alumnos representados”, sostiene.

Según subraya Olmedo, los miembros de Eureka han ido por las facultades de Psicología, Ciencias de la Comunicación, Ciencias de la Salud, Medicina y la ETSI Industriales, diciéndole a sus candidatos “que estar en el Claustro era algo horrible, que requiere un compromiso muy fuerte, que les hemos engañado… y la gente ha venido a pedirme explicaciones”.

“De todo el mundo solo una estudiante me ha dicho que no se había enterado bien de para qué queríamos sus datos, el resto han renunciado diciendo que no querían follones ni líos”, manifiesta el representante de Conecta.

Conecta denuncia ante la Junta Electoral por “amenazas y coacciones”

Lo cierto es que, como consecuencia de esto, Conecta presentó el viernes pasado a última hora una reclamación ante la Junta Electoral, en la que se pedía a este órgano que tomara las “medidas correctivas oportunas” sobre la candidatura de la asociación Eureka, “incluidas la exclusión del proceso electoral, por haber ejercido coacciones” sobre personas de las listas de Conecta, “limitando así el derecho de sufragio pasivo de los candidatos”.

Así, en el citado recurso, al que ha tenido acceso este periódico, el coordinador de campaña de Conecta, Javier Olmedo, relataba que una vez publicados los listados con los nombres de los candidatos, “los miembros de la candidatura Eureka llevaron a cabo un rateo“, poniéndose en contacto con alumnos de la candidatura de la asociación Conecta en algunos de los centros donde ambas asociaciones coincidían, esto es, Psicología, Ciencias de la Comunicación, ETSI Industrial y Ciencias de la Salud.

Según prosigue el documento, el objetivo era “desanimarles, mediante injurias hacia la asociación, exagerando las labores claustrales, acusándoles por su pertenencia a la asociación que represento”.

“Todo esto -continúa- ha causado una situación de gran malestar, descontento y miedo a represalias, llegando en algunos casos a retirar la candidatura, por evitar futuros ataques personales”, subraya Conecta en su reclamación ante la Junta Electoral, añadiendo que consideran lo sucedido “un claro ataque a la libertad y a la democracia interna y a la participación en la UMA”.

En su comunicado, Eureka también se refirió a este recurso, subrayando que lo expresado por Conecta en el mismo es una “difamación” que resulta “intolerable” y que, “la instrumentalización de las propias víctimas del engaño es cuanto menos repugnante”. Además, también recordó que antes de que se iniciara el proceso electoral para el Claustro, la Red planteó a la Junta Electoral un “procedimiento de verificación del consentimiento”, según el cual los estudiantes que formaran parte de cualquier candidatura deberían acudir personalmente a ratificar su firma en el registro.

Esto, que en un principio fue aceptado, más tarde se eliminó a petición de Conecta, ya que, según explica su coordinador de campaña, no se puede pedir a los alumnos un requisito diferente que al resto de sectores (PDI y PAS). Asimismo, Olmedo comentó que tal procedimiento sería “muy tedioso”, especialmente para asociaciones como Conecta y el resto, cuyo funcionamiento y estructura interna no es como la de Eureka. “Para nosotros es bastante inviable”, apostilla.

“Aún no sé muy bien qué es el Claustro”

Una de esas cinco personas que figuraba en una de las listas de Conecta y que presentó su renuncia a la Junta Electoral, ha explicado a este periódico que entró a formar parte de la candidatura a través de una amiga a la que, a su vez, “otra amiga le pidió como favor que nos metiéramos porque les faltaba gente”. “Cuando les pregunté qué había que hacer me dijeron que nada, que alguna vez me avisarían por si quería ir a reuniones, pero que no hacía falta”, asegura.

Esta persona (quien ha preferido no dar su nombre) afirma que un miembro de Eureka, al que conocía, habló con ella y “se sorprendió” de esto. “Días más tarde vinieron de Conecta a hablar conmigo, y finalmente decidí salirme”, cuenta, haciendo hincapié en que desde Eureka nadie le dijo que se fuera de la lista ni desacreditaron a Conecta. “Vi que no estaban siendo sinceros con nadie de los nuevos miembros y eso no me gustó”, señala.

Además, asegura que nadie le explicó qué es el Claustro, que hasta este momento pocas veces había oído hablar de él y que, todavía no tiene del todo claro cómo funciona. “Nadie me lo ha explicado”, insiste.

Según cuenta, pensaba que era para apuntarse en una asociación de estudiantes, no para ir en una lista electoral a un órgano de representación de la UMA. Así, afirma que la persona a través de la cual entró en la candidatura le dijo “que tenía que firmar la lista pero no me dijo que era, me dijo que era para pertenecer a la asociación“. “Lo que no sabía es que eso estaba tan politizado, en el sentido de la forma de organizar las cosas (votaciones, representantes, etc.), y de venir a decirme que si izquierdas que si derechas. Pensaba que era algo más independiente”, agrega.

Por otra parte, este periódico también ha tenido acceso a parte de una conversación de whatsapp en la que un miembro de Eureka se dirigía a un alumno de las listas de Conecta, quien, al final de la conversación señala que le dijeron que era “para el Claustro, para representar a los alumnos”. En ella, el representante de la Red exponía lo que son las “listas fantasma” y explicaba que había elecciones a Claustro, “un órgano de la UMA en el que se tratan las decisiones más importante referentes a la Universidad”. Después de resumir también por quién estaba formado este órgano y cómo se elegían los 75 claustrales estudiantes, se decía que lo que quería era asegurarse de que quienes concurren a los comicios “lo hacen por voluntad propia y con conocimiento de causa”.

Es después cuando se afirma, por parte de la persona de Eureka, que hay asociaciones que “solo trabajan cuando hay elecciones y no tienen gente para hacer listas; entonces acuden a estudiantes aleatorios para meterlos en una, porque en función de las listas que presentes te dan más dinero o menos, tienes más posibilidad de tener despachos, etc…”. Y a continuación le explica que si ese es su caso, existe la posibilidad de renunciar a estar en la lista mandando un correo electrónico a la Junta Electoral, explicando detalladamente la situación.


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