Descifran el papel de una proteína humana en la transcripción y la estabilidad del ADN

Descifran el papel de una proteína humana en la transcripción y la estabilidad del ADN


La transcripción de la información genética es un proceso fundamental para la vida. Si no funciona correctamente, las consecuencias para el organismo van desde inviabilidad a defectos durante el desarrollo, enfermedades genéticas, respuesta insuficiente a infecciones o diferentes tipos de estrés o propensión a desarrollar cáncer, dado su efecto pleiotrópico. Por ello, es importante conocer a fondo cómo se desarrolla esta “copia del ADN” y qué elementos intervienen.

En esta línea, expertos de la Universidad de Sevilla y el Centro Andaluz de Biología Molecular y Medicina Regenerativa (Cabimer), en colaboración con el grupo de investigación del profesor Patrick Sung de la Universidad de Yale (USA), han publicado un nuevo trabajo de investigación en el que señalan por primera vez el papel crucial que desempeña la que la proteína UAP56 / DDX39B para una correcta transcripción del material genético y la integridad del genoma.

Tal y como explica Andrés Aguilera, catedrático de la Universidad de Sevilla y director de Cabimer,”los híbridos de ADN-ARN, o bucles R, son estructuras que generan inestabilidad genómica, una característica común de las células tumorales. En este artículo hemos descubierto que la proteína humana UAP56 / DDX39B tiene una función clave en la eliminación de los híbridos ADN-ARN que se generan accidentalmente durante la transcripción, garantizando la integridad del genoma, así como una correcta expresión de los genes”.

Proteínas para controlar la expresión de los genes

UAP56 / DDX39B es una proteína que se encuentra en el núcleo de las células de los mamíferos. Esta conservada en todos los eucariotas y tiene un papel esencial en la transcripción y procesamiento de los ARNs. Los organismos no pueden vivir sin esta proteína, su inactivación produce defectos en la expresión de los genes y en la estabilidad de los genomas, razón por la que es importante conocer sus funciones.

Por su parte, los bucles R no programados son híbridos de ADN-ARN que se generan accidentalmente entre el ARN naciente de la transcripción de los genes y el ADN. Se forman espontáneamente, gracias a la capacidad de emparejamiento de las cadenas de ácidos nucleicos, y por ello las células han desarrollado maquinarias para prevenirlos y eliminarlos, evitando así sus consecuencias negativas.

Este trabajo forma parte de la tesis doctoral de la doctora Carmen Pérez Calero, defendida en febrero de 2020 en la Universidad de Sevilla, y se enmarca en el proyecto de investigación ERC Advanced del Consejo Europeo de Investigación obtenido en 2015, que cuenta con una financiación de 2,35 millones de euros.


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