El Aula de Mayores +55 de la Universidad de Málaga celebró este pasado viernes un acto para compartir las experiencias de sus estudiantes en el programa Erasmus+, que el curso pasado permitió a 36 alumnos mayores de 55 años realizar estancias formativas en Portugal e Italia. El evento, que reunió a 300 participantes, demuestra el creciente interés de este colectivo por la movilidad internacional.
El acto tuvo lugar en el Salón de Actos de la Facultad de Ciencias de la Comunicación y fue presidido por María José Berlanga, vicerrectora de Igualdad, Política Social y Bienestar Universitario; José Jesús Delgado, director del Aula de Mayores; Laura Teruel, vicedecana de Alumnado y Movilidad de Ciencias de la Comunicación; y Amparo Civila, vicedecana de Movilidad y Relaciones Internacionales de Ciencias de la Educación.
El Aula de Mayores +55 comenzó su andadura en el programa Erasmus+ durante el curso 2024/25 con una subvención inicial de 69.000 euros. Este programa europeo, conocido tradicionalmente por facilitar intercambios de estudiantes universitarios jóvenes, se ha extendido ahora a las aulas para mayores, permitiendo que personas de más de 55 años también puedan vivir experiencias formativas en otros países.
Durante el primer año del programa se organizaron dos viajes grupales. El primero llevó a 10 estudiantes y dos acompañantes a la Università della LiberEtà en Italia, mientras que el segundo trasladó a 26 alumnos y tres acompañantes a la International Association for All en Barcelos, Portugal. Estas estancias combinan formación académica con intercambio cultural y social.
Además de las movilidades de estudiantes, el programa financió cinco becas para profesorado del Aula de Mayores. Dos de estas becas se destinaron a la participación en cursos de formación, mientras que las otras tres permitieron periodos de aprendizaje y observación docente en otras instituciones europeas. Los destinos de estas movilidades profesionales fueron Portugal, Hungría, Italia, Dinamarca y República Checa.
El programa también facilitó la visita a Málaga de cuatro expertos europeos especializados en educación para mayores. Entre ellos destacaron François Vellas, presidente de la AIUTA (la asociación internacional de universidades para mayores), y Nadia Hrapková, presidenta de EFOS (asociación europea de estudiantes de universidades para mayores). Ambos acudieron a la UMA en el marco de la celebración del 30 aniversario del Aula de Mayores +55.
Para el presente curso 2025/26, el programa ha visto incrementada su financiación hasta los 90.000 euros, lo que permitirá ampliar significativamente el número de movilidades. En breve se abrirá una nueva convocatoria para subvencionar al menos otras cuatro movilidades individuales, aunque se espera que la cifra final sea mayor gracias al aumento presupuestario.
El acto de hoy sirvió para divulgar los valores europeos que promueve el programa Erasmus, como la diversidad cultural, el aprendizaje permanente y la cooperación entre países. Los asistentes escucharon testimonios directos de estudiantes y docentes que disfrutaron de una movilidad durante el curso 2024/25, compartiendo sus vivencias personales y el impacto que estas experiencias han tenido en sus vidas.
El Aula de Mayores +55 de la UMA ha iniciado recientemente su nuevo curso académico con la asistencia de más de 2.900 alumnos, una cifra que refleja el éxito y la consolidación de este programa educativo destinado a personas mayores de 55 años. Este colectivo busca continuar su formación, mantenerse activo intelectualmente y participar en actividades culturales y sociales.
La incorporación del Aula de Mayores al programa Erasmus+ representa un paso importante en el reconocimiento de la educación como un proceso que dura toda la vida. Rompe con la idea tradicional de que las experiencias de movilidad internacional están reservadas únicamente para jóvenes, y demuestra que el aprendizaje y el intercambio cultural no tienen límite de edad.
Este tipo de iniciativas contribuyen también a combatir el aislamiento social de las personas mayores, fomentan el envejecimiento activo y permiten que este colectivo se sienta parte activa de la construcción europea. Las estancias en otros países no solo enriquecen a nivel formativo, sino que abren nuevas perspectivas vitales y sociales para los participantes.
