Un camino lleno de historia

Un camino lleno de historia


Con la llegada del verano se plantea más tiempo de ocio y deportes. La provincia de Málaga cuenta con cientos de alternativas más allá del sol y playa, entrando en el interior para demostrar que la época estival ofrece muchas opciones diferentes con las que disfrutar. Desde 2015, gracias a la unión entre la Diputación de Málaga, la Junta de Andalucía y varios Ministerios se puso en marcha el conocido como Caminito del Rey. En la restauración de las instalaciones también tuvieron mucho que decir los los tres Ayuntamientos por cuyos términos municipales transcurre el Caminito (Álora, Antequera y Ardales), quienes fueron los encargados de disponer la mano de obra y los recursos para hacer realidad una aspiración de toda una comarca.

Durante todo el año, de martes a domingo, el Caminito del Rey abre sus puertas a los visitantes. En época estival, se transforma en una de las mejores opciones para unir naturaleza y deporte, eso sí, con la atención a las temperaturas. Por su ubicación en el paraje Natural del Desfiladero de los Gaitanes, con vistas al río Guadalhorce y su cercanía al embalse de el Chorro, la amplitud térmica se regula, lo que no quita la necesidad de unir al casco protector crema solar e hidratación continua.

Para completar la ruta se necesitan unas tres horas, dos si se camina a buen ritmo. La organización dispone tanto de rutas guiadas como de la opción libre, por la que los senderistas pueden conocer por su cuenta los parajes y entresijos que esconde este desfiladero.

Una ruta, un paraje natural con historia, una opción para el verano. Más allá del Caminito del Rey presentamos la unión de una comarca.Una comarca, un rey y una historia viva

Francisco Campano, gerente del Caminito del Rey, es el encargado de gestionar todos los detalles de la ruta turística. Con una asistencia de 300.000 personas al año, donde un 65% son extranjeros, Campano subraya la “revitalización que la ruta ha supuesto para la comarca”. En la gestión del Caminito del Rey trabajan casi medio centenar de personas, la mayoría procedentes de los municipios de alrededor “lo que supone una apuesta por el empleo en la zona”.

Como opción turística, el Caminito del Rey incluye además una importante reflexión educativa, y es que su concepción no solo plantea un modelo de ocio y deporte, sino que busca recuperar la propia historia del Paraje. Para ello, desde la organización se llevan a cabo convenios con colegios e institutos de la zona, que permiten a los jóvenes conocer de primera mano la importancia que el Paraje de los Gaitanes supuso para la historia del Sur de España y para el estudio de la humanidad en general.

La historia del Paraje que recorre el Caminito del Rey se inicia en su desarrollo como desfiladero. Comunicando el interior del territorio con el mar, se encuentran en él los primeros asentamientos humanos neolíticos que los ríos circunscribieron gracias a actuar como eje fundamental de comunicación.

Con un salto a la historia, su actual desarrollo parte del uso de vía de transporte a través de la construcción de la línea de ferrocarril que conectó Córdoba con Málaga, iniciada a mediados de los años 40 del siglo XIX. Junto al ferrocarril, por las características de la zona, se planteó la posibilidad de crear una central hidroeléctrica. De la mano de Rafael Benjumea Burín, el impulso industrial llegaría a la provincia, siendo así como se iniciaron las obras para la creación del Salto hidroeléctrico del Chorro en 1903, cuyo objetivo principal era  suministrar energía eléctrica a la ciudad de Málaga, pero también dar servicio a la comarca que, por aquel entonces todavía no contaba con energía eléctrica de calidad y a bajo coste.

La llegada del Rey

Como vía de transporte y espacio para la central hidroeléctrica, el nombre de Caminito del Rey fue puesto en 1907 tras la visita institucional que el rey Alfonso XII hizo a la zona. El motivo inicial fue la atención a las inundaciones que se produjeron en aquel mismo año, pero la impresión ante tal obra de ingeniería civil hizo que el monarca impulsara la creación de la División Hidráulica del Sur de España y otorgara a Benjumea el título de conde por el proyecto desarrollado.

El paseo del rey por las instalaciones y su recogida en las mismas por el tren que las cruzaba dio el popular nombre por el que hoy aún es conocido. Aunque Alfonso XII solo recorrió unos 250 metros de la actual ruta, todo el camino conmemora su visita.

Actualmente, las rutas recogen los principales hitos históricos, sumando el valor natural de la zona a una experiencia singular, donde el deporte, la historia, la biología y la propia ingeniería muestran el potencial de una tierra que trabaja por reivindicar su patrimonio. 


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