Perdón contra el acoso, una solución para rechazar el bullying

Perdón contra el acoso, una solución para rechazar el bullying


La Universidad de Málaga ha presentado una investigación en la cual se desarrolla la posibilidad de que las víctimas de acoso respondan con comportamientos violentos en el trato hacia otros compañeros. El estudio, llevado a cabo en seis centros de secundaria malagueños ha trabajado en las relaciones sociales de los adolescentes, enfocados sobre el ciberacoso.

El equipo de investigadores de la UMA, que cuenta con la doctora Cirenia Quintana, investigadora del grupo Recursos Personales Positivos, Bienestar y Salud en Contextos Aplicados y la doctora Lourdes Rey, del Departamento de Personalidad, Evaluación y Tratamientos Psicológicos, ha publicado sus resultados en la revista Computers in Human Behavior. El estudio analiza el papel predictor del perdón en conductas de ciberacoso, sobre una muestra de 1650 adolescentes.

Perdón como respuesta al ciberacoso

Durante la adolescencia las relaciones sociales con los compañeros de clase juegan un papel clave en el desarrollo personal y mental de los jóvenes, llegando incluso a ser parte de la causa cuando se desencadenan problemas de índole psiquiátrica. En este sentido, el ciberacoso —según los últimos estudios, puede sufrirlo hasta un 40% de los jóvenes en alguna etapa de su vida escolar— está íntimamente conectado con el desarrollo de emociones negativas como el enfado, la tristeza, la frustración o la culpa, lo que a la postre puede derivar en respuestas y motivaciones desadaptativas que obstaculicen el desarrollo del adolescente, como los deseos de venganza.

Los resultados de este estudio han revelado que más de un 16% de los encuestados reconocían haber sido víctimas de ciberacoso y un 11% afirmaba haber sido responsable de alguno de estos episodios. Por otro lado, los datos probaron que, independientemente del género y de la edad, los adolescentes víctimas de acoso que informaban de mayores niveles de perdón reducían de manera significativa la tendencia de acosar a otros compañeros.

Tal y como señala Cirenia Quintana “debido a la dificultad para regular emociones negativas que algunos sujetos manifiestan tras haber sufrido episodios de acoso escolar o de ciberacoso con anterioridad, estos pueden presentar en su entorno conductas parecidas”. Estos resultados se traducirían en que la víctima se pudiera convertir además en acosador. De esta forma, la tendencia detectada en las víctimas de este tipo de experiencias de ejercer actitudes similares sobre otros compañeros ha despertado el interés de la comunidad científica sobre los diferentes factores personales, como puede ser el perdón, que puedan disminuir esta consecuencia.

En palabras de Lourdes Rey “desde la psicología positiva, el perdón se ha definido como una predisposición emocional, comportamental y cognitiva por el que las víctimas de una ofensa reemplazan las emociones negativas favoreciendo no solo un mejor ajuste psicológico, sino también una reducción de la probabilidad de exhibir conductas agresivas”. Así, ambas investigadoras coinciden en la posibilidad de extrapolar los resultados a un nuevo diseño de los planes de trabajo con los jóvenes que sufren acoso, recalcando Quintana como “en este caso el perdón es un factor adicional a cuantas propuestas sean necesarias para confeccionar programas más efectivos de intervención antibullying”.


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