El Consejo de Gobierno ha aprobado este martes las bases del modelo de financiación

El Consejo de Gobierno ha aprobado este martes las bases del modelo de financiación


Tras su presentación por todas las Universidades Públicas de Andalucía, así como por los diferentes organismos de representación, el Consejo de Gobierno ha aprobado las bases del modelo de financiación hoy martes.

Impulsado por la Consejería de Transformación Económica, Industria, Conocimiento y Universidades, el documento recoge los principios generales que sustentan el nuevo sistema de asignación de recursos. Es decir, el modelo de reparto económico sobre el que deberán realizar sus presupuestos las Universidades Públicas andaluzas.


Las bases del modelo de financiación realizadas por el equipo del consejero de Transformación Económica, Industria, Conocimiento y Universidades, Rogelio Velasco, se basan en la excelencia y el rendimiento de las instituciones educativas. Así, tal y como han señalado desde la Junta de Andalucía, este modelo “garantizará la suficiencia financiera y les proporcionará la dotación adecuada para el desarrollo eficiente de su función social”

En la rueda de prensa posterior a la reunión del Consejo de Gobierno, el consejero de Transformación Económica, Industria, Conocimiento y Universidades, Rogelio Velasco, ha expuesto que el modelo aprobado se aplicará a las diez universidades públicas andaluzas durante el periodo 2022-2026, sustituyendo a un esquema de reparto que data de 2007 y que se ha ido aplicando hasta ahora.

En este sentido, desde el gobierno andaluz han destacado cómo el sistema universitario ha venido trabajando con un diseño de asignación cuyo único objetivo común ha sido el de cubrir costes exclusivamente, con una financiación vinculada más a la cantidad que a la calidad. Para dar respuesta a esta situación, el modelo propuesto por el Gobierno de Juanma Moreno, ofrece una nueva formulación que “otorgará más coherencia y transparencia al sistema público, a través de un reparto basado en los principios de suficiencia, equidad y eficiencia“.  Se trata así de un sistema en el que ya opera en la mayoría de los países del entorno y se basa en fórmulas que operan sobre variables de escala (cantidad) y rendimiento (calidad), pudiendo incorporar así criterios de cumplimiento de objetivos específicos a través de indicadores cuantificables y contrastables.

Según Velasco, las Bases del Modelo se nutrirán de las transferencias procedentes del Presupuesto de la Junta de Andalucía de cada ejercicio y se completarán con una segunda parte compuesta por una guía de variables y fórmulas de cálculo que se tomarán como referencia en la asignación de esos recursos públicos. Ambas partes siguen una tramitación independiente, de forma que el documento de bases requiere del respaldo de Consejo de Gobierno, mientras que el esquema de variables verá la luz mediante Orden del consejero.

Con esta separación, se pretende dotar de flexibilidad a la concreción de los criterios de valoración, de tal modo que se puedan realizar ajustes sin necesidad de tener que redefinir la estructura de base. Además, se busca avanzar y dotar de agilidad a la aprobación del modelo de financiación ordinaria con independencia de la discusión sobre las variables, el modo de calcularlas o los criterios de verificación.

Cómo se divide el presupuesto del modelo de financiación universitaria

El nuevo modelo de financiación se estructura en dos grandes bloques.

  • El primero, la financiación básica, supone el 90% del total de los recursos públicos de la Junta. Con ella se cubrirán, fundamentalmente, los costes salariales, de funcionamiento y de mantenimiento, que suponen el 80% de ese total.
  • El segundo, la financiación para propiciar la convergencia, supone el 10% restante. Busca compensar el efecto de las economías de escala, corrigiendo los posibles desfases estructurales y reforzando las políticas institucionales comunes.

Este segundo bloque vendría definido por la denominada financiación estratégica, que suma un 10% y está dirigida a mejorar los resultados docentes y de investigación. El destino de los fondos asignados a este capítulo será decidido libremente por las propias universidades en función de sus necesidades y en el ejercicio de su autonomía.


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