El Contenedor Cultural, un lugar de todos y para todos

El Contenedor Cultural, un lugar de todos y para todos


Cuando presentamos el nuevo proyecto que poníamos en marcha desde el Vicerrectorado de Cultura de la UMA bajo el nombre de Contenedor Cultural, jamás imaginé que el espacio se convertiría en lo que es hoy: un epicentro del ocio y la cultura dentro del Campus de Teatinos con personalidad propia que ya anda por sí solo cuando acaba de cumplir su cuarto año de vida. Tampoco pude imaginar un comienzo más ilusionante que este en mi nueva etapa en la Universidad, en la que, tras años dedicada a la docencia, ocupaba un cargo en el equipo de gobierno. Todo prometía.

El objetivo era claro y daba buena muestra del compromiso de esta Universidad por ofrecer una programación de calidad y diversa, que atendiera los gustos de todo el público, no solo los de su propia comunidad, también los del conjunto de la ciudadanía malagueña. Y en esas seguimos. Hemos trabajado duro para ganarnos ese hueco que ya ocupamos por méritos propios en las agendas culturales de las instituciones de la ciudad, tanto de gestión pública como privada. Y lo seguiremos haciendo siendo conscientes de nuestro papel, sin perder de vista el contexto que nos rodea y creando lazos de unión entre entidades, siempre a favor de procurar más y mejor contenido con la colaboración de todos los agentes implicados.

Nuestra programación se basa en cuatro pilares bien asentados: los martes de cine, con sesiones gratuitas de temáticas variadas; las artes escénicas, protagonista de los miércoles y música, mucha música, los jueves. Además, el año pasado tuvimos la suerte de completar esta oferta cultural con la apertura de una nueva sala en nuestras instalaciones que se destina, lo confieso, a una de mis debilidades: las artes visuales. El Espacio Cero acoge desde mediados de 2019 las propuestas expositivas más vanguardistas y arriesgadas de la escena local, convirtiéndose en el “hermano rebelde” de la sala del Rectorado.

Por cierto, no crean que el nombre es superficial. Obviando el material reciclado que nos sirve de estructura, aquí cabe de TODO. Y de eso es de lo que me siento especialmente más orgullosa. Tenemos desde Premios Max de teatro y ganadores de Goya, hasta pasarelas de moda, pasando por presentaciones de libros, festivales de poesía, celebraciones de San Valentín, raperos sobre el escenario, skaters e, incluso, nocheviejas adelantadas. Es un lugar de todos y para todos. Ya lo decía el eslogan que lanzamos cuando nació esta criatura: no todo va a ser estudiar. El Contenedor Cultural es #UMAbarbaridad.

Por Tecla Lumbreras
Vicerrectora de Cultura  de la Universidad de Málaga


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