El ejercicio como ‘medicina’ para mejorar la vida de pacientes con lupus

El ejercicio como ‘medicina’ para mejorar la vida de pacientes con lupus


Con el fin de mejorar la vida de pacientes con lupus, investigadores de la Universidad de Almería y de la Universidad de Granada han unido fuerzas y conocimientos en el proyecto ‘Efectos de un programa de Ejercicio Físico sobre la Arteriosclerosis Subclínica y la Inflamación en Pacientes con Lupus Eritematoso Sistémico’. Un programa financiado por la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía, también llamado ‘Ejercitales’ a modo de acrónimo, que abre el camino de la esperanza para la mejora de la calidad de vida de estas personas.

Su objetivo principal es “investigar los efectos de un programa de doce semanas de entrenamiento aeróbico progresivo, individualizado y adaptado, sobre la rigidez arterial y la inflamación en mujeres con Lupus Eritematoso Sistémico (LES)”; si bien los investigadores de la UAL y la UGR también han evaluado los efectos de esta intervención “sobre la condición física y diversas variables auto informadas, tales como la fatiga, la depresión o la calidad de vida, las cuales están habitualmente afectadas en esta población”.

Proyecto ‘Ejercitales’ para pacientes con lupus

Los resultados cosechados en el estudio principal para mejorar la vida de pacientes con lupus han sido publicados en un número de la prestigiosa revista Journal of Clinical Medicine. Su primer autor es Alberto Soriano Maldonado, miembro del Grupo de Investigación ‘SPORT Research Group’ (CTS-1024) y del Departamento de Educación de la institución almeriense. Artículo donde Soriano ha especificado que el proyecto ‘Ejercitales’ se trata de “un programa de ejercicio aeróbico en tapiz rodante, que se diseñó específicamente para el estudio, y que fue adaptado a las posibles dificultades individuales de cada paciente”. De este modo, los resultados de este primer trabajo revelan que “las personas que realizaron el programa de entrenamiento incrementaron de forma sustancial la capacidad aeróbica respecto al grupo control que tan solo fue informado sobre cómo debe ser un estilo de vida saludable”.

Asimismo, Soriano ha puntualizado que “el incremento de la capacidad aeróbica observado es equiparable a aproximadamente 2 METS, lo cual es un cambio sustancial que, en otros estudios, se ha asociado con reducciones importantes de la mortalidad”. Cabe destacar, además, que “ni la rigidez arterial ni la inflamación se vieron afectadas por el programa, lo cual indica que se trata de una intervención segura que no afecta negativamente a estos factores de riesgo cardiovascular, ni tampoco a la actividad de la enfermedad”.

Ante esto, Soriano ha subrayado las vías de futuro que quedan abiertas pues “aunque existen algunos estudios publicados, todavía falta muchísimo por conocer sobre los efectos de diferentes configuraciones de entrenamiento en lupus, pero sí se podría decir que son resultados prometedores que deben dar lugar a continuar con la investigación en este campo”.

Por su parte, otro resultado relevante de ‘Ejercitales’, publicado en la revista Disability and Rehabilitation, viene a animar de igual modo a ello. En este caso, la primera autora del artículo es Blanca Gavilán Carrera, de la institución granadina, y demuestra que este programa, que se ha realizado dentro del servicio de Medicina Interna del Hospital Universitario ‘Virgen de las Nieves’ de la ciudad nazarí, ha sido capaz de “reducir significativamente los síntomas de fatiga de las personas que participaron, pese a que los síntomas depresivos, el estrés, la calidad del sueño o la calidad de vida no mostraron cambios sustanciales respecto al grupo que no entrenó”. Además, otro resultado novedoso de este trabajo sobre pacientes con lupus es que el incremento de la capacidad aeróbica observado tras el programa de ejercicio resultó ser “parcialmente responsable de la reducción en fatiga general observada tras la intervención”.

Trabajo de largo recorrido

Previamente, en otro artículo anterior publicado por los mismos investigadores en European Journal of Clinical Investigation, “ya habíamos demostrado que aunque la edad es el principal factor que favorece que las arterias se vuelvan rígidas y aumente el riesgo de arteriosclerosis, mayores niveles de fitness cardiorrespiratorio en mujeres con LES se asociaban con un menor incremento anual de la rigidez arterial”. Por tanto, en su conjunto, “los resultados de este proyecto ponen una vez más de manifiesto la importancia de preservar el fitness cardiorrespiratorio en las personas con enfermedades autoinmunes, como es el lupus, siendo el ejercicio físico la única herramienta capaz de preservarlo o incrementarlo, incluso”.

Destacar que, dado su interés, esta línea de investigación ha vuelto a ser financiada por la Consejería como proyecto de investigación en el área de enfermedades raras, con el proyecto titulado ‘Actividad Física y Fitness como predictores de salud en mujeres con Lupus Eritematoso Sistémico: Estudio de Cohortes con seguimiento a 2 años’. Esto significa que “en los próximos meses y años entenderemos mejor el papel que tiene la actividad física y el fitness como marcadores de salud en esta población de alto riesgo cardiovascular”, afirma Soriano.


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