El Andalucía Racing Team de la Universidad de Sevilla celebra casi 15 años con el lanzamiento del ART-26D, mientras abre una nueva línea de investigación en combustible limpio
La consejera de Universidad, Investigación e Innovación de la Junta de Andalucía, María del Carmen Castillo, asistió este martes en Sevilla a la presentación de la temporada 2025-2026 del Andalucía Racing Team (ARUS) y de su nuevo monoplaza, el ART-26D. El equipo, formado por 120 estudiantes de la Universidad de Sevilla, acumula casi quince años de historia y es hoy uno de los proyectos de ingeniería universitaria más avanzados de España.
Castillo calificó a ARUS como «el mejor exponente del talento andaluz» y subrayó que proyectos como este demuestran que «es en las aulas y en los laboratorios donde los estudiantes transforman lo aprendido en soluciones reales».
Antes de empezar, un homenaje
La consejera abrió su intervención con unas palabras dedicadas a José Carlos Gómez Villamandos, fallecido la semana pasada. De él recordó «su pasión por la universidad andaluza y por el talento de nuestra tierra», valores que, señaló, van de la mano de la innovación como mejor expresión de la marca Andalucía.
El ART-26D y la apuesta por el hidrógeno
El nuevo coche, diseñado y construido íntegramente por los estudiantes del equipo —procedentes de distintas disciplinas de ingeniería—, es una evolución técnica del monoplaza del año anterior. Pero la gran novedad de esta temporada va más allá del vehículo que saldrá a competir: ARUS trabaja en paralelo en un modelo propulsado por hidrógeno.
El hidrógeno es un combustible que, al emplearse en una pila de combustible o como energía, solo genera vapor de agua como residuo, lo que lo convierte en una de las alternativas más limpias para el transporte del futuro. Castillo lo definió como «una tecnología llamada a desempeñar un papel fundamental en la movilidad y la transición energética de las próximas décadas».
De los motores de gasolina al coche sin conductor
ARUS nació en 2012 para competir en Formula Student, la principal competición universitaria de ingeniería en Europa. En ella, los estudiantes no solo diseñan y fabrican un monoplaza desde cero, sino que deben defender ante un jurado sus decisiones técnicas y económicas, como en un proyecto industrial real.
En estos años, el equipo ha seguido de cerca la propia evolución del automóvil: comenzó con motores de combustión, dio el salto a la electrificación y fue incorporando tecnologías cada vez más sofisticadas. Entre los hitos más destacados figuran el desarrollo de un chasis monocasco de fibra de carbono —una estructura de una sola pieza, a la vez resistente y muy ligera—, la tracción en las cuatro ruedas y sistemas de conducción autónoma plenamente operativos.
En 2024, el equipo presentó el primer coche autónomo diseñado y fabricado en Andalucía: un monoplaza capaz de completar un circuito sin piloto gracias a algoritmos de inteligencia artificial. Ese mismo año, ARUS compitió por primera vez en la categoría Driverless y ya acumula palmarés en ella.
Patrocinadores y proyección internacional
La consejera felicitó también al equipo por su capacidad para sumar apoyos externos. La red de colaboradores y patrocinadores que ARUS ha construido a lo largo de los años es, según Castillo, lo que le permite «seguir escalando y alcanzando nuevos objetivos» tanto dentro como fuera de España.

Antes de empezar, un homenaje