El futuro sistema de financiación de las universidades andaluzas se apunta a la moda del ‘Nespresso’


En el proceso de transición de la España franquista a la España democrática se acuñó la expresión café para todos para hacer referencia al plan de descentralización homógeneo por el que se apostó a la hora de articular el Estado de las autonomías. Con ello se hacía referencia al rechazo de un modelo asimétrico, y a la posibilidad de que todas las regiones pudieran asumir las mismas competencias, tanto si se convertían en autonomías mediante el artículo 143 o lo hicieran mediante el 151 de la Constitución. Con el tiempo, con esta expresión se suele calificar a las políticas de los gobiernos -y a los repartos de fondos públicos que conllevan-, en las que se da a todos prácticamente lo mismo, sin tener en cuenta sus singularidades.

Ahora bien, en tiempos en los que está de moda el Nespresso, y en los que el café solo o con leche ha sido sustituido por los Ristretto, Volluto, Fortissio Lungo, Decaffeinato Intenso y Vainilio, entre otros; podría decirse que algunas políticas huyen del café para todos y apuestan por servir cafés a la carta.

Hacia esta línea parece apuntar el nuevo sistema de financiación de las universidades andaluzas -que cambiará el actual modelo 2007-2011, que viene prorrogándose año tras año-, y que actualmente ultima la Consejería de Economía y Conocimiento de la Junta de Andalucía en negociación con los rectores. Comitiva oficial en el campus de Rabanales.

Así al menos se puso de manifiesto en el acto solemne de inauguración del curso académico 2016-2017 que se celebró ayer en la Universidad de Córdoba; y, donde entre otras cuestiones principales, tanto el rector, José Carlos Gómez Villamandos, como el consejero, Antonio Ramírez de Arellano, hicieron referencia a este nuevo modelo, que parece que respetará y apoyará “las distintas singularidades” de las universidades de Andalucía, en palabras del rector y del consejero en sus respectivos discursos.

“Perjudicial para la UCO”

No en vano, y si en la inauguración del pasado curso el rector de la UCO le pedía al consejero que el nuevo modelo de financiación, además de garantizar la estabilidad del sistema, permitiera “erradicar la triste realidad de que una universidad investigadora (como la UCO) es una universidad pobre”; ayer afirmaba claramente que el actual modelo “ha sido y es perjudicial para universidades como la de Córdoba, de marcado perfil científico-técnico y una intensa actividad investigadora”, y que la Universidad cordobesa confía en que el nuevo sistema “sea más justo y dé respuesta equitativa a las necesidades y singularidades de cada universidad”.

Todo ello en el marco de un discurso no excesivamente reivindicativo, pero correcto en el fondo y en las formas -cuyo contenido íntegro puede leerse en este enlace-, donde el rector de la UCO también recordó, entre otros temas importantes, la inminente aprobación del borrador de los nuevos estatutos de esta universidad; el nuevo II Plan Estratégico de la UCO que afronta ahora la recta final de cara a su aprobación; y la nueva relación de puestos de trabajo (RPT) que el equipo rectoral quiere que sea “real, que responda a nuestras necesidades, sea eficiente y reconozca el trabajo que de manera real desarrolla nuestro personal”. El consejero de Economía y Conocimiento, Ramírez de Arellano, durante su discurso.

De igual manera, el consejero de Economía y Conocimiento también se expresó en términos de singularidades a la hora de referirse al nuevo modelo de financiación durante su discurso. Un nuevo modelo que permita dar a las universidades andaluzas “los medios para que profundicen en la excelencia”, y que aumente la financiación operativa (o básica, destinada al funcionamiento del día a día y al abono de las nóminas) “para todo: docencia, investigación básica; y que apoye también las singularidades“.

El discurso político del consejero 

Todo ello en el marco de un discurso en clara clave política, donde el consejero señaló cuestiones en las que casi toda la mayoría del público asistente, representantes de todos los partidos políticos incluidos, podía estar de acuerdo -como el hecho de que en España “tener un sistema universitario sólido es una cuestión de Estado”-; y en otras ya no tanto, como cuando Ramírez de Arellano indicó que en Andalucía “los estudiantes eligen a la universidad, y no al revés”, como a su juicio ocurre en otras Comunidades Autónomas; o cuando destacó la estabilidad y sostenibilidad en la oferta de titulaciones del sistema universitario andaluz, “frente a otras Comunidades Autónomas de barra libre”.

En esta línea, el consejero también recordó que Andalucía ha apostado por mantener las tasas universitarias o matrículas en el nivel mínimo posible, “mientras que otras Comunidades Autónomas apuestan por bajar los impuestos pero suben las tasas, que, en definitiva, son un impuesto a los jóvenes”.

Por no hablar del “empecinamiento del Gobierno central en implantar las reválidas, que también está generando incertidumbre a las universidades“; o la supuesta urgencia para que las universidades reformen sus sistemas de gobernanza, “como dicen algunos, que, en todo caso, tendría que ser uno de los últimos elementos a cambiar”, al haber otros más importantes, según el consejero.

Este discurso de tono más político, al menos más político que el discurso reflexivo con el que el consejero participó en la inauguración del curso pasado en la UCO, y el propio discurso del rector, fueron objeto de diversos comentarios en el distendido encuentro que se produjo tras el cierre oficial del acto. El subdelegado del Gobierno central, Primo Jurado (tercero desde la izq.), entre los asistentes.

Entre otros, y al ser preguntado directamente por Aula Magna, el subdelegado del Gobierno central en Córdoba, Juan José Primo Jurado, (del PP), alabó el discurso del rector y su defensa de la “autonomía universitaria”. Por contra, de las palabras del consejero, Juan José Primo Jurado se limitó a indicar que ayer no era el momento ni el lugar “de discursos políticos”.

La importancia de la investigación

Volviendo al discurso del rector, y por si cabía dudas de una de las principales singularidades de la UCO, después de abordar el tema del nuevo modelo de financiación y de mencionar cuestiones relativas al personal de administración y servicios (PAS) y a los estudiantes; Gómez Villamandos volvió a resaltar la importancia que la investigación tiene en la UCO.

“Por todos es conocido el marcado carácter investigador de la Universidad de Córdoba, algo que no se improvisa ni se puede descuidar. Nuestra constancia en los buenos indicadores a nivel nacional y en nuestras principales áreas de fortaleza a nivel internacional resulta encomiable dada la escasez de recursos de estos últimos años”, afirmó el rector en este acto de inauguración.

Un acto que comenzaba a las 11.00 horas con el tradicional desplazamiento de la comitiva oficial del Paraninfo al salón de actos Juan XXIII del campus de Rabanales, que cerraba el Rector, el consejero y, por primera vez, el nuevo presidente del Consejo Social de la UCO, Francisco Luis Córdoba.

Presentes y ausentes

Todos ellos estuvieron acompañados en la mesa presidencial por el rector de la Universidad privada Loyola Andalucía, Gabriel Pérez Alcalá, -el único rector además del de la UCO presente en el acto-; por la decana de la Facultad de Ciencias del Trabajo, Julia Muñoz -en calidad de decana del Centro al que pertenecía el encargado de pronunciar la lección inaugural-;  y la secretaria general de la UCO, Carmen Balbuena.

Entre el público, los principales representantes políticos, económicos y sociales de la ciudad, entre ellos la alcaldesa de Córdoba, Isabel Ambrosio; y, en contra de lo ocurrido en los últimos años, ningún representante del Consejo de Estudiantes (CEU) de la UCO.

Memoria del curso pasado y lección inaugural

Ya en el salón de actos, la inauguración comenzó con la tradicional investidura de nuevos doctores, este año un total de 48, amenizada, como todo el evento, por la actuación del Coro Martín Códax. Investidura que dio paso a la lectura de la memoria académica del curso pasado 2015-2016 por parte de la secretaria general de la UCO, cuyo contenido puede consultarse en este enlace. Memoria del curso pasado mediante una proyección audiovisual.

Lectura que fue más bien una presentación, ya que Carmen Balbuena no procedió a leer la memoria en sí, sino que dio paso a un video en el que se presentó los principales datos e hitos de la misma mediante gráficos e imágenes.

Tras esto, el catedrático de Derecho del Trabajo y Seguridad Social de la UCO, Federico Durán -el que fuera primer decano de la Facultad de Derecho-, fue el encargado de impartir la lección inaugural del curso, titulada ‘Las reformas laborales y el futuro del trabajo’. El catedrático Federico Durán impartió la lección inaugural.

En ella, Federico Durán señaló, entre otras ideas, los problemas del mercado laboral español, como la baja tasa de empleo, el excesivo aumento de los costes laborales que se registró antes de la crisis o el escaso peso del sector industrial. Situaciones que provocan que no se genere la actividad necesaria “para mantener nuestro sistema de protección social“.

La lección inaugural dio paso a los citados discursos del consejero y el rector, quien con sus últimas palabras dio oficialmente por inaugurado el curso, dando paso a la interpretación del tradicional Gaudeamus Igitur y la salida de la comitiva oficial que cerró el acto. Tras ello, un distendido encuentro, en el que, ya dadas las horas más propias del aperitivo, no hubo café para nadie.


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