El Ministerio de Universidades planea acortar la homologación de títulos a 6 meses

El Ministerio de Universidades planea acortar la homologación de títulos a 6 meses


Reducir los trámites necesarios para la homologación de títulos a seis meses. Ese ha sido el anuncio realizado esta misma mañana por el ministro de Universidades, Manuel Castells, junto al secretario general de Universidades, José Manuel Pingarrón, tras anunciar la próxima aprobación del nuevo Real Decreto por el que se establecen las condiciones y los procedimientos de homologación de títulos y equivalencias de conocimientos, así como de convalidación de enseñanzas universitarias, procedentes de sistemas educativos extranjeros.

Dicho Real Decreto, aún en trámites con la esperanza de que concluya en el último trimestre este año 2021, tiene como objetivo consolidar al sistema universitario español dentro del espacio europeo de Enseñanza Superior, así como reforzar y favorecer la movilidad de titulados superiores entre distintos países. Y es que, tal y como han señalado Castells y Pingarrón durante la rueda de prensa ofrecida, una de las consecuencias de los diferentes procesos de globalización ha sido la creciente apertura de los mercados laborales nacionales a la movilidad de profesionales cualificados procedentes de otros países. Un proceso de internacionalización de los espacios laborales profesionales que ha recibido un empuje definitivo con la armonización formativa que ha supuesto, en teoría, la asunción generalizada de los principios del Espacio Europeo de Educación Superior.

En este contexto, y por todo ello, desde el Ministerio de Universidades quieren apostar con este nuevo Real Decreto por una normativa de homologación y equivalencias de títulos universitarios renovada, que dé instrumentos a la administración para ordenar y gestionar estos procedimientos que permiten que titulados y profesionales extranjeros puedan trabajar en nuestro país. Propuesta que, además, manifiesta una postura decidida a favor de agilizar y ofrecer la transparencia y garantía necesaria en los procesos de homologación de títulos; algo que afecta directamente a la vida, personal y laboral, de la ciudadanía.

Por una homologación de títulos más ágil

Para conocer las mejoras que ofrecerá este nuevo Real Decreto, primero habría que conocer cuál es el sistema actual establecido en España para la homologación de títulos y la equivalencia de conocimientos de titulados y profesionales procedentes del extranjero. Así, de manera resumida, hasta la fecha el proceso se ha realizado mediante correspondencia ordinaria certificada entre la Administración española y la persona solicitante de homologación de su título. Un formato que, si bien en sus bases también indicaba que el proceso no debía durar más de seis meses, como han señalado el ministro y el secretario general de Universidades; el tiempo de la tramitación se interrumpía (o quedaba congelado) durante el proceso de envío y recepción de documentos.

Una situación que, obviamente, ha propiciado durante años la dilatación de este trámite durante mucho más tiempo del señalado en la normativa, llegando incluso a superar el año y medio. Retrasos que, al mismo tiempo, han derivado en un ‘atasco’ administrativo de más de 15.000 solicitudes de homologación de títulos y equivalencias en los últimos años. Cabe señalar, que no todas estas solicitudes se encuentran en el mismo punto de tramitación, pues habrá homologaciones que se encuentren en el primer paso y otras que estén a falta de un documento o una validación para llegar a término.

Así pues, entre las principales novedades anunciadas hoy, estaría la posibilidad de que los solicitantes de una homologación de títulos, equivalencia o convalidación puedan conocer en todo momento, accediendo a una aplicación informática del Ministerio, cuál es la situación procedimental de su expediente y el tiempo que se demorará su resolución. Un plazo máximo para resolver y publicar la resolución del procedimiento de correspondencia que, como han subrayado en varias ocasiones en rueda de prensa, se ha establecido en el presente real decreto en seis meses.

En este sentido, para proceder a emitir una resolución, previamente se deberá elaborar un informe motivado respecto al procedimiento solicitado. Este informe será elaborado por una Comisión de Análisis Técnico de Homologaciones, Equivalencias y Correspondencias; que estará integrada fundamentalmente por profesorado universitario, decanos y decanas de facultad o escuelas universitarias, y expertos. Asimismo, la convalidación de los estudios universitarios extranjeros por estudios universitarios españoles será responsabilidad de las universidades. De este modo, se podrán convalidar una parte de los estudios realizados, excepto el TFG o el TFM. Además, las universidades también serán las responsables de decidir la equivalencia al nivel académico de Doctor/a.

Por su parte, las personas solicitantes de alguna homologación de títulos, cuando reciban el resultado del informe de homologación tendrán derecho a una audiencia en la que podrán aportar información para subsanar cualquier defecto. Proceso en el que, insisten, también podrá haber informes favorables de homologación que cuenten con la necesidad de que los solicitantes realicen complementos formativos en las universidades españolas cuando se detecte alguna carencia formativa específica. Situación que, por ejemplo, podría darse en aquellas personas que soliciten la homologación muchos años después de la obtención de su título; requiriendo así una actualización de conocimientos o aptitudes concretas en su campo de estudio o profesión. Y es que, han apuntado Manuel Castell y José Manuel Pingarrón, no hay límite de tiempo (desde la obtención del título en origen) para solicitar la homologación de títulos.

Tras la aprobación del nuevo Real Decreto

Necesitamos gente de alta cualificación que podrían aportar muchísimo a nuestra economía y a nuestra sociedad. Y hoy día buena parte de los profesionales latinoamericanos que tienen que irse a otros lugares son un capital humano muy importante. Por ello, si podemos atraerlos, mejor”, ha comentado esta mañana el ministro de Universidades al presentar el futuro Real Decreto de homologación de títulos, equivalencias y convalidaciones. Una apuesta de futuro donde la principal premisa es facilitar la convalidación de titulaciones.

Dicho proceso se realizará completamente de manera telemática, para agilizar todos los trámites y la burocracia propia de estos asuntos. Para ello, a partir de la aprobación y entrada en vigor del nuevo sistema de homologación de títulos, la citada Comisión revisará las solicitudes entrantes de modo que, alcanzado un punto determinado, el proceso se agilizaría aún más de forma automática.

Concretamente, según las explicaciones de Castells y Pingarrón, la nueva normativa establecerá un sistema donde, de base, cada solicitud de homologación se estudiará individualmente. Pero alcanzado un número de solicitudes (fijado en 100) procedentes de la misma titulación y universidad de origen, si este centenar de peticiones previas han sido favorables, a partir de ahí el trámite y validación será prácticamente automático para las siguientes solicitudes. Es decir, si la Comisión aprobase la homologación de 100 solicitudes de personas que estudiaron Medicina en una universidad concreta de, pongamos, México; a partir de la solicitud 101 ya no sería preciso realizar un informe individualizado de las siguientes. Por supuesto, a excepción de casos puntuales que pudieran surgir. De este modo, la aprobación de un amplio número de solicitudes venideras se verían agilizadas después de que las cien primeras, en cierto sentido, sentasen un precedente de valoración favorable, tanto del título en cuestión como de la universidad de origen (aplicable solo a la titulación conncreta aprobada un centenar de veces).

Por el contrario, en el caso de las solicitudes que a día de hoy se encuentra pendientes con la legislación vigente actual, éstas no se verían beneficiadas por las herramientas y plazos del nuevo Real Decreto que pretende aprobar el Ministerio de Universidades. En estos casos, los cauces burocráticos seguirían siendo los mismos y no podrían acogerse a la ‘promesa’ de recibir una respuesta en un máximo de seis meses naturales, tal y como lo harán las nuevas solicitudes recibidas una vez entre en vigor la nueva normativa.

Por fortuna, según quién lo mire, la agilización a la hora de tramitar la homologación de títulos con el nuevo sistema permitirá que todos los expedientes atrasados, más de 15.000, en distintas fases del proceso e incluso algunos ‘estancados por desistimiento’; puedan recibir mayor atención y recursos. Un “plan de choque”, como han definido Castells y Pingarrón, que comenzará con un proceso de digitalización masiva de las solicitudes atrasadas para aligerar el procedimiento pues, apuntaba el ministro, “es indispensable terminar con esa posibilidad de peticiones por correo ordinario certificado”. Movimiento que, de este modo, permitirá también tramitar de forma más sencilla y rápida las homologaciones pendientes de resolver previas a la entrada en vigor del futuro Real Decreto.


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