El Poder, una historia de acoso en la universidad que supera la ficción

El Poder, una historia de acoso en la universidad que supera la ficción


La realidad muchas veces es más fuerte de lo que se puede imaginar. Contar historias sobre lo que pasa en los pasillos de una universidad podría ser increíble para muchos, más cuando el tema a tratar es el acoso. Una historia anónima, pero en la que muchos estudiantes se han visto retratados, ha reunido en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Málaga a unas decenas de personas en la presentación de la novela El Poder, primera obra de la egresada de la UMA, Ana Rocío Ramírez.

Presentación del libro en la Facultad de Filosofía y Letras de la UMA

Apoyada por la vicedecana de Estudiantes, Orientación, Cultura y Comunicación de la la Facultad de Filosofía y Letras, Milagros León, la autora ha estado arropada por varias docentes, así como el propio decano del centro, Juan Antonio Perles, quien asistía junto al público. Junto a León, en la mesa de ponentes han acompañado a la autora las profesoras de la Universidad de Málaga, Pilar Pezzi y Patricia Galán, así como Carlos Torres, director de la editorial ExLibris, que edita la novela.

Tal y como ha señalado León “es un orgullo que los estudiantes de la UMA vuelvan a presentar aquí sus éxitos, pues esta ha sido su casa durante cuatro años donde han conseguido sus logros académicos, pero también debe ser un espacio para que presenten sus logros profesionales y culturales, siendo esta siempre su casa”.

“No hubiera escrito el libro si hoy no existiera un protocolo anti acoso”

La obra de Ramírez presenta una historia ficticia en la que un Señor (un catedrático de renombre) acosa a una joven alumna, haciendo uso del poder que su estatus le da en la Universidad. Una historia sin nombres ni apellidos pero que “se da en la realidad y todos conocemos”.

Para ejemplificar la realidad que se esconde tras la ficción, Ramírez leyó ante el público varios mensajes recibidos por lectores de su obra, quienes mostraban “haber vivido hechos similares”. Desde la Universidad de Barcelona, la Universidad de Santander, la Universidad de Sevilla y, como ejemplos más cercanos, dos de la propia Facultad de Filosofía y Letras de la UMA, Ramírez daba voz a antiguos alumnos que mostraban sus casos personales de acoso en los espacios universitarios.

Tal y como señalaba Ramírez “hace cuatro años que me gradué en la universidad y fueron los peores años de mi vida”. El Protocolo para la Protección y Prevención frente al Acoso Sexual, aprobado el  29 de abril de 2017, ha sido el aliciente para que Ramírez volviera  al centro pues “no hubiera escrito el libro si hoy no existiera un protocolo anti acoso”. Se trata de “un texto que hacía falta hace muchos años, pues atiende a un problema real”, el cual daba pie a la petición de la autora para “obligar a que las tutorías se hagan siempre a puerta abierta”.

“Hay que perder el miedo a hablar de estas cuestiones”

Para conocer más a fondo tanto a la obra como a su autora, desde Aula Magna hemos hablado con Ana Rocío Ramírez sobre los detalles de El Poder.

¿De dónde surgió la idea para escribir la trama de El poder? ¿Te inspiraste en alguna situación real?

Nace en mis años de carrera. Los rumores, las conversaciones que se oyen en la cafetería junto con las noticias de actualidad, hicieron que poco a poco se fuese gestando una idea en mi cabeza a la que di forma los años posteriores ya con más tiempo libre.

Las relaciones de poder son muy importantes en tu historia ¿cómo te documentaste?                                                                                                  No hice documentación alguna respecto a este tema, únicamente observar los comportamientos entre el propio profesorado y de estos con los alumnos en el aula y en las esperas de las tutorías. Me fue muy útil ser delegada y presenciar las reuniones de departamento, ahí confirme lo que ya se veía en el día a en día en clase: catedráticos mirando por encima del hombro a sus propios compañeros por su posición académica. Aquí tengo que matizar que no son todxs profesores/as  son iguales, la diferencia la marca la calidad humana.

Ana Rocío Ramírez, autora de El Poder, un alegato contra el acoso sexual en la universidad

Ana Rocío Ramírez, autora de El Poder, un alegato contra el acoso sexual en la universidad

El acoso sexual es un tema muy serio ¿cómo has trabajado para tratarlo sin entrar en el morbo?

He intentado plasmar situaciones realistas donde el morbo no existe, solo se ve el acoso entre dos personas con insinuaciones, manipulaciones y juegos de poder.

Actualmente, la UMA cuenta con un protocolo de prevención contra el acoso ¿cómo alertarías a las chicas y chicos que se pudieran ver afectados por historias como la que tu cuentas para que hicieran uso del mismo?

Desgraciadamente durante mi promoción, no muy lejana en el tiempo 2012-2016 no contábamos con dicho protocolo entonces la incertidumbre sobre cómo actuar era más patente. Ahora mi consejo es claro y contudente: ante cualquier tipo de acoso (psicológico, físico o sexual) por parte de profesorxs y/o compañerxs, acudir a las oficinas convenientes para acogerse al plan de prevención contra el acoso. El miedo puede paralizar, sentirse acompañada durante el proceso y ante todo cuando se decide dar el paso es fundamental, e intentar confiar en la comisión que conforman el protocolo. Y me consta que en esta facultad son personas entregadas al proyecto y encargadas de proteger a la persona denunciante.

¿Consideras en la universidad se visualiza como un espacio seguro? ¿Por qué?

Desde fuera sí, son muchas las personas que me comentan a raíz del libro que nunca hubieran pensado que un acoso sexual se pudiera dar en un campus universitario, se ve como un espacio independiente entre el alumnado y el profesorado. Sin embargo, nos olvidamos de las tutorías y las revisiones de exámenes, donde el espacio seguro no existe con las puertas cerradas y donde el poder se puede ver ejercido de mala manera por el profesorado.

De víctima a guerrera ¿es un alegato al feminismo? ¿Cómo está el feminismo presente en tu obra?

No. Es un alegato dedicado a todas aquellas víctimas, porque para mi, ser superviviente de un hecho que te cambia la vida como un acoso sexual te convierte en una guerrera. No la escribí pensando en el feminismo, sino en los seres humanos que sufren por el abuso de poder.

¿Qué papel juegan los hombres en tu obra (agresores/ cómplices/ aliados)? 

Hay una gran variedad, depende de la calidad humana de cada hombre. En ningún momento se generaliza en la obra porque no todos son iguales. Un personaje como el Señor es claramente el agresor, pero está frente a la fuerte y fundamental figura de Raúl, fiel aliado de la chica. En cuanto a los cómplices, el poder de influencia del Señor le hace tener tanto a hombres como a mujeres de su parte.

Presentas tu libro en la universidad ¿sientes alguna presión por hablar de estos temas que son tabú en la propia institución?

Sinceramente, sí. Me resulta violento e incómodo sentarme allí a comentar como nace la historia de la obra entre sus pasillos por lo  vivido, observado y escuchado. Afortunadamente, me tranquilizo porque esta idea de presentación nace de las propias profesoras de la facultad que lo consideran un elemento necesario de concienciación para los estudiantes.

¿Qué te gustaría que tus lectores sacarán de tu obra?

Que valoren como todo empieza con pequeños detalles, con insinuaciones o comportamientos indebidos que no pueden ni deben tolerar, y todos somos responsables de impedir que ocurran, a veces con un poco de empatía. Hay que perder el miedo a hablar de estas cuestiones aunque hay que hacerlo con respeto y honestidad.

Se trata de tu primera obra ¿cuál es tu próximo objetivo?

Ahora mismo no tengo ningún proyecto narrativo en mente, si es cierto que cuando los lectores me preguntan sobre la posibilidad de un segundo libro no lo descarto. Probablemente lo escriba dentro de un par de añitos, la actualidad y los casos que van saliendo tal vez precisen que nuestra chica se posicione y conozcamos más sobre su historia. Pero actualmente, estoy centrada más en el ámbito profesional y no dispongo de mucho tiempo libre para ello.


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