El rendimiento: clave en el nuevo modelo de financiación de las universidades

El rendimiento: clave en el nuevo modelo de financiación de las universidades


Con casi dos meses de retraso el modelo de financiación por fin se ha presentados a los rectores andaluces. En una reunión mantenida ayer martes entre la Consejería de Economía, Conocimiento, Empresas y Universidad y los rectores y rectoras de las Universidades Públicas de Andalucía, se ha presentado la propuesta para establecer un nuevo modelo de financiación.

Este modelo venía solicitándose por parte de los rectores y rectoras para hacer frente a los costes económicos de las universidades, atendiendo tanto a los gastos fijos como a los propios de cada institución. El documento presentado pretende ser una guía para la asignación de los recursos económicos, atendiendo a las diferentes necesidades y garantizando la suficiencia financiera. La propuesta del nuevo modelo de financiación afectará a todas las Universidades Públicas de Andalucía a excepción de la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA). 

Como primer paso en el establecimiento de un modelo económico, la implantación será acordada con los rectores y rectoras. Por su parte, la Consejería ha señalado la posibilidad de implantarlo de manera paulatina, con vistas a evitar cambios bruscos a corto plazo. De esta forma, se ha propuesto un procedimiento explícito y transparente basado en un cambio progresivo. 

Preguntados por Aula Magna, algunos de los rectores han señalado que se trata de “un documento deseado y bien trabajado y nos suena bien la música”, siendo este “el primer contacto. Ahora tendremos que estudiar los detalles en sucesivas reuniones técnicas”. Por su parte, otro de los encargados de dirigir una de las Universidades Públicas de Andalucía ha remarcado que “es más un modelo de reparto que de financiación. No hay cantidades presupuestadas ni objetivos en función del PIB, por ejemplo”, recalcando que es un “buen documento como punto de partida, pero hay muchos parámetros que concretar, porque puede beneficiar mucho a las grandes”.

Finalmente, en declaraciones a Aula Magna, desde una de las Universidades Públicas Andaluzas se señala que “se trata de un modelo para repartir lo que se establece para universidades”, siendo lo importante que “las universidades españolas reciban el mismo porcentaje del PIB que las europeas o al menos se haga un esfuerzo por alcanzarlo en unos años”.

Un modelo basado en tres tipos de financiación

La propuesta presentada por la Consejería se divide en tres tipos de dotaciones, las cuales buscan atender las necesidades y el rendimiento de las diferentes universidades. Es así como la propuesta del nuevo modelo atiende las diferentes tipologías de las instituciones académicas, según su tamaño y necesidades para mantener la producción científica.

Cabe destacar que la propuesta del nuevo modelo de financiación no incluirá el presupuesto que la Junta de Andalucía destina a las Universidades a través del Plan Andaluz de Investigación, Desarrollo e Innovación (PAIDI), ni el Plan Plurianual de Infraestructura, cuyas dotaciones serán independientes. 

Los tres tipos de dotaciones que contempla la nueva propuesta son:

  • La financiación básica: la cual supone entre el 85 y el 90% de la dotación.
    • Esta financiación está destinada a cubrir los gastos fijos de las universidades. Para calcular la dotación se tendrán en cuenta la proporción del indicador  relativo de escala y rendimiento. En el caso del indicador de escala se tendrá en cuenta la carga docente, que se mide en términos de estudiante equivalente (número total de alumnos) a través de unos criterios de ponderación. En esta tipología también se tendrá en cuenta los fondos captados por investigación y transferencia así como costes de personal.
  • La financiación por nivelación: la cual supone entre el 5 y el 10% del total.
    • La finalidad de esta dotación busca cubrir parte de los costes fijos y compensar las economías asociadas al tamaño de cada universidad. Esta dotación contempla una cuantía fija que se reparte a todas las instituciones por igual y otra cuantía denomina “de convergencia”. Al igual que la tipología de financiación básica los medidores que se tendrán en cuenta atenderán a los indicadores relativo de escala y rendimiento.
  • La financiación estratégica: supondrá entre el 5 y el 10% de la dotación restante.
    • Esta cuantía también se determinará en función del indicador de escala y rendimiento, siendo la novedad que serán las propias universidades quienes decidan su destino, en función de sus necesidades y asegurando la autonomía. Esta tipología tiene el objetivo de promover actuaciones de excelencia, generando incentivos para mejorar los indicadores de rendimiento.

Las tres tipologías que componen la propuesta del modelo de financiación buscan la consolidación de las grandes universidades (con mayor número de alumnos) a la vez que potencia a las medianas para alcanzar los estándares de excelencia, sin olvidar a las instituciones más pequeñas, a las que se les asegura la suficiencia. 


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