El sexo es universal y universitario


La Facultad de Psicología y Educación de la Universidad de Málaga fue ayer un hervidero de nervios. Decenas de alumnos se agolpaban ante el aula B14 impacientes por conocer el resultado de uno de los test más importantes de su vida, la prueba de detección del VIH.

Esta prueba de detección del VIH era la actividad paralela a las conferencias que se sucedían sobre sexualidad en el salón de actos. Unas conferencias que han llegado a colgar el cartel de completo y a la que han asistido cerca de 250 personas. Este evento del Vicerrectorado de Estudiantes en colaboración con la Asociación Ciudadana Antisida de Málaga (ASIMA), ha sido el primero de lo que se espera que sea una relación duradera. Y no había mejor lugar para comenzar esa unión que la facultad de Psicología, tal y como apuntaba Rosa Estévez, decana del centro; la situación afectivo sexual es “un asunto central de la disciplina psicológica“. El vicerrector de Estudiantes celebró la iniciativa recordando a los presentes que “para Woody Allen el tema sexual es una cosa secundaria, es justo lo que va después de respirar”, bromeó sobre la trascendencia del asunto.

Hipersexualidad frente a la asexualidad

La primera de las conferencias de la jornada corrió a cargo de Francisco Cabello, director del Instituto Andaluz de Sexología y Psicología. Durante el principio de su intervención Cabello sorprendió a los asistentes con datos tales como que la ciudad de Málaga está a la cabeza de Europa en SIDA infantil. Momento de la exposición de Francisco Cabello.

El ponente habló largo y tendido sobre las tendencias sexuales de forma didáctica y sin reproches. Bajo el lema “que el conocimiento secual mos haga libres“, abordó las tendencias más extremas que resuenan en estos días. Desde la hipersexualidad hasta la asexualidad se han tratado desmontando los motivos por los que ciertos sectores de la sociedad criminalizan estas tendencias. “En la consulta nosotros no vemos a adictos al sexo. Para que una persona sea adicta a algo se tienen que dar tres características que no se dan en el sexo. Se trata de la dependencia, la tolerancia y la abstinencia”, explicó el director de la institución andaluza.

Lo que sí está relacionado con las tendencias sexuales es el amor y el deseo. Tema que abordó desde el punto de vista tanto evolutivo como neurológico. A pesar de que el público tenía claro las que, a primera vista, eran las diferencias entre el deseo y el amor su cerebro y las resonancias magnéticas les demostraron lo contrario. “A nivel neurológico el amor y el deseo son lo mismo, con la diferencia de que el amor duele”, sentenciaba el Doctor Cabello.

No sólo habló de las diferentes tendencias, o falta de ellas, sino que dedicó parte de su tiempo a explicar los beneficios que resultan de la práctica sexual. Entre los diferentes estudios científicos que expuso se encontraban resultados tales como que las personas que mantenían relaciones sexuales podían llegar a vivir 25 años más que aquellos que nunca lo habían practicado.

“Siempre se dice eso de mejor calidad que cantidad pero en el caso del sexo es mentira”, bromeó el médico para explicar que a más encuentros sexuales disminuyen las posibilidades de sufrir ciertas enfermedades como el cáncer de próstata y además, se aumenta la creación de neuronas en el hipocampo.

En definitiva, si algo quedó claro a los presentes durante la primera de las conferencias es que la práctica de sexo, además de ser algo divertido es una de las actividades que se pueden realizar en compañía más saludables si se toman las precauciones suficientes.

Sexo seguro
Aparato utilizado para realizar la prueba rápida del VIH.

Con el ánimo levantado muchos asistentes aprovecharon el descanso antes de la siguiente charla para acudir a la sala B14, donde ASIMA realizó a los interesados la prueba rápida de detección del VIH. En teoría se trata de una prueba de gran simplicidad. Se recoge una muestra de saliva, tanto de la encía superior como de la inferior. La muestra se coloca en un reactivo y durante los siguientes minutos hay que esperar que aparezca la banda roja que indique que el interesado es positivo o negativo. En la práctica, los nervios hicieron que a más de uno se le hicieron los 20 minutos más largos de su vida, “es que aunque sepas que no tienes nada”, era una de las frases más oídas cuando se abría la puerta de la sala para dejar salir a los ya tranquilos participantes.

Si la primera de las conferencias habló de todo lo positivo que suponen las relaciones sexuales, la segunda quiso poner un punto de atención sobre la seguridad. Se estima que casi un tercio de los 4.000 nuevos infectados por VIH cada año en España son jóvenes de entre 20 y 29 años. Un sector poblacional que destaca por su falta de información acerca del sida, a la que consideran una enfermedad del pasado que ya está controlada, elevando así el riesgo potencial de contraerla. Pero no sólo hubo palabras para el sida. En la ciudad de Málaga vuelven a verse infecciones de transmisión sexual de forma habitual en los centros de salud. Una visita al médico que es fácilmente evitable si se toman las precauciones necesarias.

Amor, sexo y mujeres

Tras la pausa para el café se llegó al clímax de la jornada con las conferencias, muy interrelacionadas, de la psicóloga clínica, sexóloga y especialista en coaching, Francisca Ruiz Moreno y la psicóloga y sexóloga de ASIMA, Ángela Aznárez.

Ruíz quiso enseñar a los jóvenes que por mucho que los tiempos cambien “tenemos la misma educación emocional que nuestras abuelas”, explicó de forma cómplice. Realizó un viaje por las diferentes etapas del enamoramiento y el amor. El público se mostró muy participativo y no dudó en ofrecer sus propias opiniones acerca de lo que significaban para ellos. Ángela Aznárez durante su ponencia ‘Mujeres que vuelan’.

En el momento de hablar del desamor la psicóloga comentó que muchos de los problemas se podrían solucionar su las parejas “terminasen las relaciones a tiempo”. Hay veces que la pareja está totalmente rota pero “siguen juntos como forma de venganza, de hacerse dañó”, explicó y varios asistentes asintieron y sonrieron nerviosos. “Nos han vendido la idea de la media naranja pero por suerte no es así, hay miles de medias naranjas”, sentenció Ruiz.

La psicóloga de ASIMA habló especialmente sobre la sexualidad femenina  y su propia experiencia como sexóloga. “En muchos grupos de trabajo, independientemente de si son hombres o mujeres, cuando se les pide dibujar una vagina casi ninguno dibuja el clítorís”, comenzó explicando.

Si algo quedó claro a los participantes es que la sexualidad femenina sigue tratándose como un tema tabú, “la masturbación femenina sigue teniendo un halo de misterio, incluso en la prensa”, explicó con diferentes ejemplos de cómo ni siquiera existe en le lenguaje coloquial.

Si a primera hora se habló de lo bueno que es el sexo para la salud, para finalizar estas jornadas se hizo hincapié en la necesidad de que las mujeres conozcan su cuerpo, sean capaces de reconocer por si mismas sus zonas erógenas sin derogar la tarea en sus parejas.

Todo girando siempre sobre la idea de que el sexo no ha de ser un tabú y que una educación sexual plena hace que se pueda disfrutar de él libremente y evitando la transmisión de enfermedades que son más actuales de lo que el público puede pensar en un primer momento.

 


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