“En Siria hay mucha gente a la que ya no le importa su vida”



Yamen Al Khousi, refugiado sirio de 26 años, vive desde mediados de febrero en uno de los apartamentos de la residencia universitaria de la UMA. Es alumno de la Universidad de Málaga desde inicio de este curso, cuando decidió matricularse en el grado en Traducción e Interpretación de español, inglés y árabe, lo mismo que cursaba en Siria antes de tener que dejarlo todo por el avance de la guerra. Allí estaba ya en tercero, pero aquí, aunque le han convalidado nueve asignaturas, ha tenido que empezar por el principio: primer curso. Llegó a España el 25 de diciembre de 2012, y ya habla un español fluido, aunque asegura que el idioma a veces le supone una barrera para poder seguir las clases o hacer amistades. En cierto modo, reconoce que no lo tuvieron difícil para venir a España, pidieron el visado a tiempo y pudieron cruzar la frontera sin complicaciones.

Pero las cosas aquí después no han sido tan sencillas. Su familia está en paro, y no tienen recursos. Residen en Algeciras, en la casa donde ya vivía, junto a su marido, una de sus hermanas. La única ayuda con la que cuenta ahora es el alojamiento en la residencia de la UMA, a lo que accedió a través del programa de Atención a Personas Refugiadas puesto en marcha por la institución académica. Le costean la habitación y los gastos de luz y agua, pero la comida se la compra él, y también pagó de su bolsillo los casi 900 euros de su matrícula.

Explica que abandonó Siria porque no quería tomar parte en la guerra y porque tenía miedo: “Queríamos sobrevivir, como cualquier otro”. Aunque no desea que sus compatriotas se desmotiven, dice que él ve complicada cualquier solución al conflicto de Siria, por el nivel de enfrentamiento de las partes y porque el pueblo sirio también está dividido. “En Siria hay mucha gente a la que ya no le importa su vida”, sostiene.

¿Por qué decidiste huir de tu país en ese momento?

Por varias razones. La primera razón era que cogían a jóvenes al servicio militar, y con esta situación ir al ejército es como ir a morir. Además, ¿con quién vas a pelear? Moralmente era algo feo para mí pelear contra otros sirios. Tenía mucho miedo por mi vida y la de mi familia, queríamos sobrevivir como cualquier otro. Tenía ganas de seguir con mis estudios, pero las cosas empezaron a complicarse y tuvimos miedo de no poder viajar luego si tardábamos un poco y perdíamos la posibilidad. Ubicación de Siria. Mapa político.

¿En ningún momento tu familia quiso quedarse allí?

Mi padre no quería viajar, pero mi madre lo convenció porque tenía mucho miedo por mi futuro y por el de mi hermana. Por cómo íbamos a sobrevivir allí, si viajábamos entonces era mucho mejor que después. Ellos están ahora en Algeciras con mi hermana y mi cuñado, porque yo no puedo mantenerlos, para mí es muy difícil, trabajo tres días a la semana en un kebab y cobro muy poco, solo para mis gastos. Ellos todavía no saben hablar español. Son mayores y les cuesta muchísimo aprender un idioma. Mi hermana sí sabe hablar, pero también le cuesta encontrar un trabajo.

¿Cómo era la vida en Siria antes de que empezara la guerra?

Había corrupción, pero más o menos era un país bonito. No había mucho paro, menos que en España creo. La gente se quejaba sobre cosas muy diarias, cotidianas y normales… Pero desde que empezó la guerra todo ha cambiado.

¿En qué momento empezaron a cambiar las cosas?

Lo que pasaba en Siria no era ningún secreto. La gente poco a poco en 2011 empezó a tener algo de coraje, de hacer como Egipto y Túnez, a salir en manifestaciones, tratar de cambiar el gobierno. Entonces el gobierno empezó a detener a esas personas, y cuando ya las protestas empezaron a crecer muchísimo y no podían controlarlas empezaron a disparar, hasta que después de unos meses mucha gente empezó a rechazar esa situación de ser soldado y matar a la gente de su pueblo, y empezaron a convertirse y formar otro ejército (los rebeldes). Poco a poco se convirtió en otro ejército muy grande, y son muy rivales.

¿Tú participaste en esas manifestaciones?

No, tenía muchas ganas, pero no. No lo hice porque tenía algo de miedo. Pero si hubiera tenido algo más de apoyo de mis amigos sí habría ido. Pero mis amigos de Damasco, la mayoría estaban a favor del presidente, y con los que tenía de la universidad (fuera de Damasco) no podía comunicarme para salir en manifestación. Pero tuve algo de ilusión esos días, porque queríamos mejorar el país, teníamos ilusión por ser un país mejor, pero lo que pasó al final era lo peor. Nunca tuvimos ningún pensamiento de que podíamos llegar a este punto, creo que si cualquier persona pudiera saber que en el futuro el país iba a llegar a este punto, no creo que fuera a salir a la calle. Pero ahora, después de lo que ha hecho el presidente, insisten más y hay mucha gente a la que ya no le importa su vida. Por eso digo, ¿cómo van a llegar a un acuerdo entre los dos si cada uno quiere dar una patada al otro? Los que nos vamos es porque no queremos participar en una guerra, y tenemos miedo por nuestra vida.

¿Y después, cómo es vivir en un país en guerra?

Me acuerdo que ya nadie podía encontrar un trabajo, era muy peligroso ir por la calle, se escuchaba el ruido de las armas por todos lados y, poco a poco, la gente se acostumbraba a eso y escuchaba el sonido de las armas como si fuera normal. Todo el mundo sigue las noticias, hasta los niños. Si le preguntas a un niño en Siria sobre algún arma te contesta con mucha facilidad. Se ha normalizado la situación. Yo vivía en Damasco, allí no había enfrentamientos directos, eso era en las afueras, seguro que en esos lugares sentían miedo todo el rato. De vez en cuando había bombas o algunos misiles que llegaban a Damasco, y la gente moría a lo mejor cuando iba a su trabajo.

¿Cuál es el último recuerdo que tienes de tu país?

Las fronteras. Porque estaba mirando la frontera entre Líbano y Siria, y sabía que posiblemente nunca voy a volver.

¿No crees que vayas a volver?

Muy pronto no creo, durante años. Pero claro que me gustaría volver, llevo más de tres años fuera.

¿Crees que el conflicto en Siria tiene solución a corto o medio plazo?

No. De verdad. Antes al principio de la guerra tuvimos mucha esperanza, de que la cosa se iba a resolver rápido, íbamos a tener las mismas medidas que otros países como Egipto, pero no, la situación de Siria es muy diferente y mucho más complicada. Porque hay muchas partes que están peleando dentro de Siria, lo mínimo que se pueden encontrar son tres (ISIS, Gobierno y los rebeldes), aunque son más, y satisfacer a todas esas partes es muy complicado, cada uno quiere Siria para ellos. En mi opinión hay algunos que tienen derecho a eso, otros no… es que eso al final depende de la opinión de cada cual. El público sirio también está dividido entre los tres, aunque son pocos hay gente que sí apoya a ISIS, piensan que tienen razón. Pero la mayoría se escapan de ellos y está sufriendo mucho por ellos.

¿ Europa o Estados Unidos están poniendo de su parte para acabar con el conflicto?

Creo que Estados Unidos sí puede hacer algo, pero sabe que si se mete en el conflicto sirio puede perjudicarle mucho y no creo que ellos vean la entidad de perder por eso. Intentan ayudar de una manera que no le pueda perjudicar, y también venden armas así que están beneficiando a las partes en conflictos. Creo que no les importa mucho intervenir en Siria, saben también que Rusia está con el régimen sirio y no hay necesidad de entrar en conflicto con Rusia.

¿Cuando ves en televisión las noticias sobre Siria qué sientes?

Como cualquier otro sirio, me siento muy mal. Pero ya no veo las noticias como antes, no puedes seguir viviendo esa situación durante toda tu vida, tiene que traspasar lo que ha pasado y empezar con tu vida. No puedes seguir viviendo si vas a seguir pensando cada día en lo que está pasando, es muy feo y terrible, ya lo sé. De vez en cuando sí las veo, pero ya se ha convertido en algo normal para mí.

¿Qué es lo peor de tener que abandonar tu país?

Sentirte extranjero en otro país. A mucha gente también le cuesta adaptarse a las costumbres y a otra cultura, hay gente que no pueden aprender el idioma y se quedan encerrados en su comunidad solos, no encuentran trabajo. Tenían una altura de vida diferente a la que tienen ahora, ahora se sienten indignos por lo que les ha pasado. antes vivían con mucha dignidad, sin problemas, hay profesores, médicos… y su vida ha cambiado totalmente.

¿Ha cambiado mucho tu vida al estar aquí?

Creo que a otra persona le puede costar un poco más, yo soy una persona más abierta que la mayoría, mi familia sabe que soy un poco liberal. Lo que me cuesta es integrarme, porque aunque hablo español, comparando con los chicos que tiran mil palabras al segundo y usan palabras coloquiales, me cuesta seguirles. Obviamente mi nivel de vida allí era mejor. Teníamos dos casas propias, un coche, yo iba a la universidad y no necesitaba trabajar, mis padres me daban dinero. Ahora tengo que trabajar, estudiar, mandarles dinero a mi familia… ellos están sufriendo económicamente. No puedes comparar. Teníamos algo de ahorros, pero pudimos traer muy poco dinero, y al cambio del euro se acabó muy rápido.

¿Crees que en España os han ayudado lo suficiente?

Creo que no. Nos ayudaron durante un año y tres meses, y es muy difícil encontrar una familia que puede aprender un idioma en ese tiempo, a lo mejor los hijos sí. Y después te echan fuera, y te tienes que alquilar un piso de tu dinero, encontrar un trabajo, matricular a los niños en una escuela… tienes que hacer muchas cosas y ellos ya te dejan totalmente. Nos ayudaron un año a vivir en un piso de Cruz Roja y después nos dieron un alquiler de tres meses, y ya está, desde entonces únicamente esta ayuda para mi por un programa nuevo de la Universidad.

¿Qué piensas de los cupos para acoger refugiados?

Lo puedo ver bien si lo aplican de verdad, pero no como un país (se refiere a España, sin nombrarla) que dijo que iba a recibir a muchos y ha acogido solo a 18. Si lo hacen de verdad y cada país coge un número, bueno. No voy a pedir que Alemania, por ejemplo, acoja a todos los sirios y el resto no haga nada, estoy de acuerdo con que cada país haga algo.

¿Y el acuerdo con Turquía?

Me molesta mucho que se cierren las fronteras. Mucha gente tenía mucha esperanza por viajar, y ahora ya la han perdido, y están en Turquía. Vivir en Turquía no es mucho mejor. Ahora hay un montón de gente en campos de refugiados, en tiendas de campaña.

Precisamente, hablando de los campos de refugiados, ¿qué te pareció la visita del Papa a Lesbos?

Bueno, en mi opinión, cualquier tipo de apoyo es bueno y puede ayudar. Siempre se puede pedir más, pero cualquier apoyo es algo bueno.

¿Conoces a amigos que se quedaron en Siria?

Sí, mi primo por ejemplo, dejó su casa y ahora vive en la mía en Damasco, porque es más seguro que otras ciudades. Además, para nosotros también es mejor, porque si no vienen nuestros parientes, lo hacen otros para ocuparla, no hay ninguna casa vacía que esté segura allí. Se aprovechan de todo, Siria se ha convertido en una selva. Y conozco a amigos que intentan salir y no pueden. Imagen de la ciudad de Damasco.

¿Puedes mantener el contacto con ellos?

Hablamos con ellos de vez en cuando, cada dos o tres meses, pero poco a poco vas perdiendo la comunicación. También hay algunos que están satisfechos, no voy a negarlo, que están a favor del presidente y muestran patriotismo y orgullo, y me dicen que nosotros somos traidores, que ellos se quedaron allí. Bueno… nos insultan un poco pero nos da igual. Cada uno cree que tiene la razón, ellos piensan que nosotros somos los causantes de la guerra, porque si no hubiéramos salido en manifestaciones nada hubiera pasado. Algunos también piensan que hemos cobrado dinero por ir a las manifestaciones.

¿La gente aquí tiene una idea equivocada de lo que Siria es?

Un poco. Al principio se tenía la idea de que si una persona viene de Siria tiene que ser muy pobre y no traer nada y son cosas muy distintas. Por ejemplo, cuando ven una persona con un móvil moderno y dicen que ellos no tienen uno así… yo digo que es normal, lo ha sacado de su dinero, él también tenía su vida y no puedes juzgarle por las cosas que tiene. Ellos vienen de allí porque tienen miedo por su vida.

¿Crees que la sociedad es más sensible a lo que pasa en Siria que los gobiernos?

Creo que sí. No conozco bien como piensan los gobiernos, pero son un poco hipócritas. Hay mucha gente que le gusta ayudar, aunque haya algunas personas racistas, la mayoría son muy buenas, a mí por ejemplo me gusta la gente de España.

Un deseo para tu país.

Que se resuelva todo, que todo el que se sienta mal y extranjero pueda volver a Siria, y se construya todo poco a poco de nuevo. Yo siento que soy una persona sin país, he perdido a mi país, eso duele mucho.

 


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