“Los estudiantes tenemos poder en la universidad y eso es lo que tenemos que transmitir”

“Los estudiantes tenemos poder en la universidad y eso es lo que tenemos que transmitir”




La representación estudiantil malagueña tiene una nueva cara. Aunque con amplio recorrido. Desde el pasado mes de mayo, Javier López de San Sebastián es el nuevo presidente del CEUMA, el Consejo de Estudiantes de la Universidad de Málaga.

Alumno de tercero de Bioquímica, Grado conjunto entre la UMA y la Universidad de Sevilla, estudia la mención en Bioquímica molecular aplicada. Su trayectoria en la representación estudiantil comenzó a su llegada a la facultad, cuando fue elegido para formar parte de la subcomisión de Ordenación Académica de mi Grado. Tal y como recogen las normas, a las que López de San Sebastián se rige, “esto suponía que también era miembro del Consejo de Estudiantes de Ciencias y entonces me llegó mi primera convocatoria a un pleno”.

Unos primeros contactos con la política universitaria de la que el nuevo presidente del CEUMA subraya que le llamó mucho la atención “la posibilidad de tener un espacio donde poder debatir y proponer opciones”. Una nueva tarea que compagina con sus estudios pues “no es difícil si te organizas bien”, pero sobre todo porque “la universidad es mucho más que docencia e investigación, es un sitio donde crecer como persona, tiene que “generar adultos funcionales” y la representación estudiantil te da eso. Te ofrece la oportunidad de aprender a tomar decisiones en política universitaria y dar forma a las decisiones y normativas. Es un valor añadido de  formación para mi futuro que me entra también a lo que es la vida adulta”.

Con espíritu crítico, Javier López de San Sebastián sustituye a Miguel Ángel Sánchez, atendiéndonos en esta entrevista a Aula Magna, El Periódico Universitario para conocerlo más a fondo y plantear las líneas de actuación en materia de representación para los próximos dos años. 

La participación estudiantil sigue siendo muy baja ¿A qué crees que se debe y cómo podemos solucionar esto?

Haciendo autocrítica puede ser que quizás no sabemos hacer llegar bien a los estudiantes la importancia de lo que hacemos. Me gusta remarcar que los estudiantes tenemos poder en la universidad y eso es lo que tenemos que transmitir. También hay que decir que por parte de la universidad no se insiste en poner en valor la participación estudiantil. Cualquier universidad que se precie y que se considere democrática debe promover por todos los cauces que sea así. Lo estamos intentando por medio de incidir en que se cumplan los plazos estratégicos, que se cumplan bien las elecciones a representantes así como que se nos den bien y se faciliten los datos para que nos podamos poner en contacto con los estudiantes.Todo eso debe llevar a un punto que sea crear comunidad entre los estudiantes, que sepan que pertenecemos a esto y de que estamos juntos a la hora de tomar las decisiones que nos involucran.

Como presidente del CEUMA ¿Qué le pedirías a la UMA en cuanto a su relación con la comunidad estudiantil?

A la UMA le pediría más confianza en los estudiantes. Muchas veces, los profesores que son quienes ocupan los cargos son personas mucho más mayores y con experiencia, y nos ven a los estudiantes como niños. Como si no tuviéramos criterio. Le pediría a universidad que nos viera como adultos, porque es lo que somos y no se nos puede tratar como niños pequeños sin criterio a la hora de tomar decisiones. Y sobre todo también un apoyo más intenso a la representación, comunicando datos, preguntando más a los estudiantes mediante referéndum y encuestas… No hay más que poner los medios para que los estudiantes podamos participar.

Entrevistamos en profundidad a Javier López, nuevo presidente del CEUMA

Entrevistamos en profundidad a Javier López, nuevo presidente del CEUMA

Recién nombrado presidente del CEUMA y con casi dos años por delante en el cargo ¿Cuáles son tus objetivos?

Este mismo año ha entrado un nuevo modelo de composición del CEUMA. Anteriormente el CEUMA se componía por los claustrales y ahora lo hace por una Delegación de Estudiantes a partir de los consejos de centro. Cada centro, dependiendo de su población elige un número de representantes determinado. Ahora CEUMA tiene que tener un contacto más estrecho con los centros y considero que “CEUMA no es si no los centros no son”. Mi prioridad número uno es hacer que todos los centros, tal y como dictan las normas, tengan su propio Consejo de Estudiantes, y no solo tenerlo, sino darles el apoyo para que puedan crecer. Todo se resume en un “todos para uno y uno para todos”.

También es muy importante la implantación del calendario académico. Es nuestra prioridad ahora mismo. El problema de este calendario es que se quiere hacer por la vía exprés y en verano. La posición de mis compañeros y compañeras de la representación estudiantil es que se haga con tiempo. Dejar tiempo de reflexión y debate, donde la voz de los estudiantes sea escuchada. Estamos haciendo un amplio esfuerzo para saber qué opinan los estudiantes, in extremis, en época de exámenes, por si tenemos que votar tener su opinión. Desde el CEUMA, al menos yo como presidente, no tenemos una posición ni a favor ni en contra, mi única finalidad es que se escuche a los estudiantes y favorecer que su voz esté presente.

En el último Consejo de Gobierno se dijo que el cambio se iba a hacer, sin ningún referéndum. Y esto es una falta de compromiso con lo prometido en las elecciones de 2015, cuando tanto José Ángel Narváez como Ernesto Pimentel se comprometieron a escuchar a los estudiantes en este tema.

Después entra el trabajo más de campo, tenemos el desarrollo estatutario, que por la pandemia quedó paralizado. Entre las normas, las más importantes son las que tratan el paro académico, que está reconocido y es competencia del CEUMA acordarlo. También tenemos que trabajar sobre el sistema de incidencias entre estudiantes y la otra parte afectada, protegiendo siempre a los estudiantes.

En los últimos meses se ha presentado la Ley de Convivencia Universitaria, donde se recoge cómo tratar el “paro académico” ¿Qué postura tienes como presidente del CEUMA ante esta nueva ley?

Mi postura es completamente en contra. Sin entrar en política, porque creo en la separación entre política y política universitaria. Debemos respetar la autonomía universitaria y, desde mi percepción, no se puede estar en los dos sitios, también tenemos que tener autonomía política.

En este sentido, respecto al paro académico, considero que se vulnera el derecho a la manifestación y el derecho a la protesta, a reivindicar algo que consideras injusto. Se supone que vamos avanzando en libertades y derechos civiles, mientras que las universidades vamos hacia atrás. No me parece que ese sea el camino.

Pero se supone que la Ley Convivencia universitaria ha contado con la opinión de estudiantes…

Me consta que el Ministerio de Universidades trabaja con los estudiantes y los escucha, atendiendo las propuestas que le lanzamos. Pero por otro lado hay otras fuerzas que van en el sentido contrario, como puede ser la CRUE. Sí es muy positivo que el Ministerio escuche a los estudiantes, pero no debe parar ahí. No puede ser que se estén planteando reformas que vayan en contra de los derechos de los estudiantes.

La Ley de Convivencia es un avance desde el momento que presenta una norma que elimina otra que viene de la dictadura, pero eso no implica que no tengamos que exigir más. No porque vengamos de algo muy malo nos tenemos que conformar. En mi caso no soy nada conformista, pienso que siempre debemos aspirar a más.

Por otro lado, recalcar que se llama Ley de Convivencia universitaria, pero a mí me gusta llamarla “Régimen sancionador de estudiantes”. No hay una convivencia en la universidad si no todos nos medimos por los mismos principios. Considero que debe ser una Ley para todos, pero por la contra tenemos una ley que en la mayor parte regula las faltas y las sanciones de los estudiantes.

encuentro ceuma - uma

Encuentro entre el CEUMA y el Equipo de Gobierno de la UMA

Y pasando al proyecto de la nueva Ley de Universidades ¿Qué puede aportar esta nueva legislación?

Ahora mismo está todavía en un estado embrionario, por decirlo de alguna manera. Respecto a lo que se ha ido avanzando, como el Real Decreto de creación de universidades, tengo que decir que en mi caso considero que para que algo se llame “universidad” debe ser algo que no sea nimio. Una universidad no es instituto. No me parece mal que se soliciten criterios exigentes, aunque esto deje fuera a muchas instituciones. Como toda ley tendrá su proceso de implantación y de adaptación que podrá ser de cinco o 10 años, en los que considero que esta ley deberá instar a las universidades, obligarlas si quieren seguir existiendo, a asegurar una mayor calidad en sus enseñanza.

La universidad debe ser mucho más y en este sentido debemos ser ambiciosos, por mucho que en un principio pueda parecer que van a desaparecer universidades de España. Se tiene que dar ese proceso de adaptación y las instituciones se tendrán que poner las pilas y, por su parte, las Comunidades Autónomas van a tener que financiar las universidades para asegurar la consecución de objetivos. 

Y hablando del modelo de financiación ¿Qué opinión te merece el nuevo modelo que se presenta en Andalucía?

Me parece cuanto menos increíble que una persona que haya vivido en el entorno universitario piense que la universidad es tan solo docencia y resultados de investigación. Parece que no conoce la universidad y lo que esta tiene que ofrecer.

Se predica el crecimiento económico sin apostar por el potencial transformador de las propias universidades en las provincias y en los territorios en los que se implanta. O es que realmente se hace a sabiendas que este modelo daña a un tipo de universidades y beneficia a otro. Me refiero a públicas y privadas, por si no había quedado claro.

¿Qué es para ti la universidad pública?

Para mí la universidad pública es mucho más que docencia e investigación. Creo que es el corazón de una provincia. Y con ello quiero recalcar que también debemos aspirar a ser mucho más, siendo los referentes en cultura y en acción social. Realmente creo que la universidad tiene ese poder, sobre todo en acción social. La universidad no debe estar orientada a obtener un beneficio, sino a ofrecer un servicio a toda la ciudadanía, tanto en los terrenos en los que se implanta como en toda la humanidad por extensión.

Para finalizar, como presidente del CEUMA y como estudiante de la Universidad de Málaga, ¿Qué le pedirías al rector, José Ángel Narváez?

Que sea valiente. En nuestro primer encuentro me dijo que creía en la representación estudiantil y, si así es, yo le pido valentía para escuchar a los estudiantes y defender a la universidad en todo aquello que haga falta. Le pido valentía para beneficiar a la universidad pública y a la Universidad de Málaga. Que no se deje llevar por las corrientes de pensamiento y mantenga su autonomía, como se le confiere en la Constitución, que sea valiente y ponga por delante siempre a la universidad pública.


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