“Hemos tenido que realizar un importante esfuerzo de adaptación al nuevo escenario online”

“Hemos tenido que realizar un importante esfuerzo de adaptación al nuevo escenario online”


La profesora e investigadora de la Universidad de Jaén, María Luisa Pérez, especializada en el área de la atención a la diversidad en programas bilingües, reflexiona en esta entrevista sobre cómo el escenario universitario de los últimos meses, marcado por la expansión de la COVID19, ha afectado a la actividad y al día a día del personal docente e investigador.

¿Cómo han afectado las restricciones derivadas de la expansión del coronavirus al sector PDI?

 Creo que la situación derivada de la pandemia nos ha afectado muy notablemente tanto en docencia como en investigación. Hemos tenido que realizar un muy importante esfuerzo de adaptación al nuevo escenario online en ambos ámbitos, que ha supuesto, en muchos casos, un giro de 180º en las dinámicas con las que estábamos familiarizados y que ha conllevado, sin duda, un importante incremento de esfuerzo, tanto en el volumen de trabajo como en las estrategias para mantener el alto grado del personalización en el tratamiento del alumnado que caracteriza a la UJA.

En el ámbito de la investigación ¿Cuáles han sido las principales complicaciones y los desafíos que han tenido que afrontar este sector?

En general, nuestra anterior dinámica ha cambiado drásticamente. Las reuniones presenciales de investigación, las intervenciones físicas en centros educativos, la asistencia asidua a congresos y simposios internacionales se han imposibilitado. Es reconfortante ver lo rápidamente que ha reaccionado la comunidad científica, articulando seminarios y congresos en formato online, que también son muy enriquecedores, pero no suplen el intercambio y networking científicos tan beneficiosos que se producían en los anteriores eventos presenciales.

En tu caso concreto ¿Cómo te ha afectado?

Mi principal área de investigación en estos momentos es la atención a la diversidad en programas bilingües. Soy IP del Grupo de Investigación HUM1040 (An Interdisciplinary Approach to English Studies) y de cuatro proyectos de I+D sobre el tema. En nuestro caso, nos hemos visto afectados en cuatro frentes principales. En primer lugar, no hemos podido celebrar las reuniones internacionales previstas de forma presencial. Se han llevado a cabo exitosamente a través de Zoom, pero se pierde el elemento de personalización y la experiencia intercultural tan enriquecedora que proporcionan. Es un reto añadido reducirlas en tiempo (dado que online no se pueden extender tanto como presencialmente por motivos de concentración) pero, como contrapartida, han sido más eficientes que en persona, ya que había que conseguir unos objetivos concretos en un tiempo establecido.

María Luisa Pérez: “No hemos podido celebrar las reuniones internacionales previstas de forma presencial, se han llevado a cabo exitosamente a través de Zoom, pero se pierde el elemento de personalización y la experiencia intercultural tan enriquecedora que proporcionan”

En segundo lugar, se ha visto afectada la intervención que teníamos prevista en centros educativos. No se han podido pilotar ciertas actividades, pero esto se ha suplido realizando encuestas online al profesorado. En este sentido, tampoco hemos podido pilotar de forma presencial el curso de formación de profesorado que se había diseñado basándonos en los datos empíricos obtenidos, sino que se va a desarrollar en febrero en formato virtual. Por último, todos los congresos, seminarios y simposios de investigación en los que teníamos previsto diseminar nuestros hallazgos se han pospuesto en su mayoría. Afortunadamente, algunos de ellos se han realizado en formato online y se han organizado otros nuevos, y la verdad es que yo estoy teniendo un mínimo de una conferencia al mes en formato virtual, organizadas desde Brasil, Bélgica, EE.UU. o por toda España. De nuevo, como contrapartida, estos formatos permiten llegar a un público más amplio y quedan grabados para que se puedan visionar son posterioridad, por lo que su outreach es mucho mayor. Es decir, que los nuevos retos que hemos experimentado en investigación nos han obligado a buscar nuevas soluciones creativas y a acostumbrarnos a una nueva dinámica en la que, afortunadamente, todos han sido solventados.

¿La participación en convocatorias y la búsqueda de financiación para proyectos de investigación se han visto afectadas?

En mi equipo de investigación, no nos hemos visto afectados en la búsqueda de financiación. Más bien todo lo contrario, al no tener reuniones presenciales, al no poder viajar para participar en congresos, al no desplazarnos para intervenir en los centros, apenas hemos podido imputar gastos a nuestros proyectos de investigación. Afortunadamente, las autoridades competentes se han percatado de esta circunstancia y están concediendo prórrogas para realizar gastos y desarrollar los proyectos.

¿El acceso a las instalaciones del campus ha planteado problemas para desarrollar la investigación?

En este sentido, nosotros no necesitamos instalaciones concretas del campus para llevar a cabo nuestra labor investigadora, al centrarse esta en la Lingüística Aplicada, pero sí intervenir en centros para realizar pruebas y recabar datos. Las limitaciones en el movimiento y en el acceso a los mismos han hecho que tengamos que replantear algunas de nuestras actividades de investigación de campo.

En el caso de la docencia ¿Cuáles creen que han sido los principales obstáculos y retos para el profesorado en estos 10 meses de vida universitaria afectada por la COVID19?

Mi propia docencia realmente no se ha visto afectada por la COVID, ya que yo imparto cinco asignaturas en dos másteres que ya eran 100% virtuales. No obstante, en general y a través del Proyecto NEOLAiA, hemos realizado un macro-estudio europeo sobre el impacto que ha tenido el cambio al escenario online debido a la pandemia en cada una de las universidades participantes. En concreto, en la UJA, se ha constatado que el PDI ha realizado un esfuerzo muy importante para adaptarse al nuevo escenario, creando nuevos materiales y recursos compatibles con la docencia online, procurando que las metodologías sigan estando centradas en el estudiante y continúen siendo dinámicas y participativas, adaptando los contenidos y sistemas de evaluación a las nuevas demandas de la situación, proporcionando feedback inmediato al alumnado para suplir la mayor frialdad que suele ser inherente a la docencia virtual, y manteniendo siempre una actitud de flexibilidad, empatía y disponibilidad para con el alumnado. Todo esto supone una cantidad de trabajo muy considerable, que sin duda se ha visto incrementada para el profesorado.

María Luisa Pérez: “El PDI ha realizado un esfuerzo muy importante para adaptarse al nuevo escenario, creando nuevos materiales y recursos compatibles con la docencia online, procurando que las metodologías sigan estando centradas en el estudiante y continúen siendo dinámicas y participativas”

El estudio demuestra que si se combinan todos estos ingredientes, la enseñanza online puede ser un caso de éxito, si bien el alumnado prefiere que se combine con la enseñanza presencial. A mí personalmente la experiencia me ha hecho reflexionar sobre si la verdadera esencia de la enseñanza está exclusivamente en la interacción presencial. He constatado que he podido emplear las mismas metodologías centradas en el estudiante que utilizo en mi docencia presencial, como por ejemplo el aprendizaje cooperativo a través de las breakout rooms de Zoom, que he conseguido crear el mismo ambiente positivo de clase a través de las tutorías virtuales, los emails constantes, los webinars sincrónicos y las sesiones grupales desarrolladas en tiempo real. Y que he llevado a cabo un seguimiento casi más personalizado de las interacciones de mi alumnado online, ya que todas quedan grabadas para mi posterior supervisión. Aunque hay elementos de la docencia presencial que no se pueden sustituir.

¿Cómo crees que va a evolucionar la situación del PDI de cara al próximo cuatrimestre?

Nuestra Universidad se ha caracterizado por ir tomando las decisiones más idóneas en función de la evolución de la pandemia. Desconozco cómo se desarrollará la situación, pero es muy posible que en el siguiente cuatrimestre tengamos que mantener las actuales medidas hasta que la situación se regularice. Es lo que están haciendo en las grandes universidades de referencia mundial en EEUU, por ejemplo. Los principales congresos también están cambiando su formato a uno digital o híbrido, si bien se mantiene abierta la opción de celebrarlos de forma presencial a partir del verano de 2021 si la situación evoluciona favorablemente. Pero considero que esto no debe suponer una limitación o desmotivación para nosotros. Ojalá se vuelva a la normalidad lo antes posible, pero, de no ser así, hemos constatado que nos podemos adaptar exitosamente a los nuevos escenarios que nos han venido  impuestos por la situación.

 

 


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