Esther Cuadrado, Mejor Tesis Doctoral 2015: “La exclusión social no es incompatible con ser más solidario”


Esther Cuadrado, graduada en Magisterio de Educación Física en la UCO en 2007, Máster en Psicología Aplicada a la Educación y el Bienestar Social en 2009, y becaria FPU durante los últimos años en el Departamento de Psicología de la Facultad de Ciencias de la Educación de esta universidad ha sido la ganadora del XI Premio a la Mejor Tesis Doctoral 2015 de la Fundación Pública Centro de Estudios Andaluces, con su tesis titulada Comportamiento prosocial. Determinantes motivacionales comunes en contextos de exclusión social y de escasez de recursos medioambientales.

Una tesis que defendió el pasado mes de septiembre, y que ha sido merecedora de este primer premio compartido ex aqueo con María Teresa Brea, investigadora de la US, que fue entregado la semana pasada por el vicepresidente de la Junta y consejero de la Presidencia y Administración Local, Manuel Jiménez Barrios, en un acto celebrado en Sevilla. Un galardón dotado con 3.000 euros. Esther Cuadrado recibiendo el Premio de manos del vicepresidente de la Junta.

Esta tesis, como ella misma explica a Aula Magna, es en realidad un compendio de siete estudios elaborados desde finales de 2010 a 2015 que giran en torno al denominado comportamiento prosocial, analizando las variables que pueden determinar comportamientos sociales tales como la ayuda, el altruismo, la cooperación y la solidaridad de manera voluntaria; y las decisiones proambientales, las dedicadas a reducir el impacto negativo de nuestras acciones en el medio ambiente; ambas en relación a situaciones de inclusión o exclusión social.

Estos siete estudios forman parte de una línea y proyecto de investigación dirigido por la catedrática del citado Departamento y actual decana de Ciencias de la Educación de la UCO, Carmen Tabernero.

Muestra de 767 personas

Las estudios comprendidos en esta tesis toman como base una muestra total de 767 personas de Andalucía, aunque esta investigadora indica que sus argumentos y conclusiones pueden ser extrapolables a nivel nacional; y, en general, a zonas con similares características sociales y medioambientales que Andalucía, en cuanto a población en riesgo de exclusión social o población que vive en entornos rurales, con escasez de recursos como puede ser de agua.

Así, y entre otras conclusiónes que arroja esta tesis, se pone de manifiesto que “la exclusión social no es incompatible con ser más solidario“.

“Por que ¿quién es más solidario, el que vive en un entorno de inclusión social o de exclusión? En este sentido, la tesis demuestra que es más solidaria la persona que vive en un entorno de exclusión pero que espera o tiene la percepción de que va a ser incluido socialmente en un tiempo, mientras que el que no tiene esa esperanza sí presenta un comportamiento menos solidario y sí, por ejemplo, más agresivo”, explica.

Entre otras aportaciones, esta investigadora resalta que su tesis puede servir para el desarrollo de aplicaciones en ámbitos tan dispares como la educación primaria y secundaria y el sector agrario. A nivel educativo, poniendo en marcha proyectos de educación colaborativa, redes de apoyo y de aprendizaje entre iguales que contribuyan a fomentar entre el alumnado un comportamiento prosocial y medioambiental. Y a nivel agrario, para que los agricultores sean conscientes del impacto que tienen sus decisiones “en el medio ambiente, en su comportamiento y en su propia economía”.

Con varios autores

Por ejemplo, el impacto que tiene el uso de una mayor o menor cantidad de agua para el riego en épocas de sequía, que esta tesis analiza de la mano del simulador Irrigania desarrollado por Jan Seibert, del Departamento de Hidrología y Clima de la Universidad de Zúrich, que, a modo de juego en el que hay que ir regando unos campos, analiza el comportamiento de los agricultores ante distintos contextos naturales que se dan en la realidad.

Precisamente Jan Seibert es coautor de parte de los citados siete estudios que engloba esta tesis, todos ellos firmados por Esther Cuadrado junto a otros autores, como es el caso de la propia decana Carmen Tabernero; Bárbara Luque, también profesora del Departamento de Psicología de la UCO; y Wolfgang Steinel, del Departamento de Psicología Social y de las Organizaciones de la Universidad holandesa de Leiden.

El futuro de la investigación

Esther Cuadrado, de 36 años de edad, originaria de Francia, aunque de padre español (almeriense), comenzó a estudiar Filología Hispánica en las universidades francesas de Le Mans y de Tours, aunque una estancia Erasmus en la UCO le hizo modificar sus planteamientos iniciales, apostando por quedarse en Córdoba y comenzar unos nuevos estudios tras los que, terminada ya su etapa como becaria FPU, espera poder “seguir dedicándome a la docencia y la investigación en la universidad”. La investigadora de la UCO, junto a los otros dos premiados, María Teresa Brea, de la US, y Alfonso Baya, de la UGR.

Algo que reconoce que se ha complicado mucho en los últimos años a nivel nacional a consecuencia de la crisis y de la merma de recursos que se destinan a investigación, aunque muestra su confianza de que “a partir de ahora mejoren las condiciones para la investigación, con más becas y más posibilidades para los investigadores y docentes universitarios”.

En su caso, ya acreditada a ayudante doctor, señala que desde que comenzó a estudiar en la universidad en Francia, y posteriormente en Córdoba, ha tenido becas, sin las cuales “obviamente hubiera sido mucho más difícil llegar hasta aquí”.

No en vano, la flamante ganadora del XI Premio a la Mejor Tesis Doctoral de la Fundación Pública Centro de Estudios Andaluces recuerda que “la investigación y la docencia universitaria de calidad es fundamental para el desarrollo de cualquier sociedad”.


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