Dos estudiantes de la UPM explican el programa ‘Mujer e Ingeniería’ para asesorar a las futuras ingenieras


La igualdad de género para ciertos estudios es la gran asignatura pendiente en algunas materias en nuestro país. Y en carreras típicamente masculinas como la ingeniería o la arquitectura se antoja un tanto más difícil incluso. Para acabar con esta discriminación, la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) y la Real Academia de Ingeniería han puesto en marcha, junto a la Asociación Española de Ejecutivas y Consejeras ‘Mujer e Ingeniería’ . Un programa de mentorización que asesora y acompaña a las estudiantes de ingeniería durante la carrera y al finalizar la misma.

Dos de las estudiantes que han entrado a formar parte de este proyecto, Jessica Amo, estudiante del Máster de Ingeniería de las Estructuras, Cimentaciones y Materiales en la UPM e Irene Castillo, estudiante de Ingeniería Industrial y Desarrollo del Producto cuentan su experiencia y así tratan de orientar a otras jóvenes y acabar con esta desigualdad de género en las enseñanzas técnicas.

‘Mujer e Ingeniería’ , un programa “enriquecedor y necesario” para las dos estudiantes de la UPM

Ambas estudiantes participan en el programa de memorización a ingenieras y arquitectas puesto en marcha por la UPM y la Real Academia de Ingeniería. Lo hacen como mentoras , pero en el caso de Irene, también como, según sus propias palabras, “mentorizada”. Para Jessica Amo es una “experiencia enriquecedora” que cubre una necesidad real.

Irene Castillo manifiesta que el objetivo es “las estudiantes que vean la universidad como una carrera de fondo, que no pasa nada por caerse en algún momento, que lo importante es levantarse y seguir con este reto tan bonito que es estudiar ingeniería que, al final, merece la pena”. También, en cuanto a las dudas que plantean, Irene relata que “Al principio (las estudiantes) están un poco pérdidas. El paso del instituto a la universidad no es fácil y supone un cambio muy brusco. Tienen dudas de todo tipo”

Con respecto a si apostarían por una nueva edición del programa ‘Mujer e Ingeniería’, las dos lo tiene claro. Jessica Amo dice que la necesidad de este programa llega también a los colegios e institutos, donde tendrá un mayor impacto y por lo que la Real Academia de Ingeniería está trabajando también”  Irene Castillo se expresa de la misma forma Es una iniciativa necesaria, primero porque fomenta la vocación científica y tecnológica de chicos y chicas y segundo porque se dirige abiertamente a las chicas para decirles ‘ánimo, tú también puedes’”.

El argumento es el mismo que utilizan en lo que se refiere a sus consejos a las estudiantes para que se metan en una ingeniería. Jessica Amo lo resumen en al frase “si lo quieres, hazlo e Irene Castillo comenta que “les diría (a las chicas) que es un reto sin duda, es una carrera difícil y por eso el éxito es mayor. Que si les gusta adelante, no hay nada imposible”.

La valoración de las estudiantes mujeres en la ingeniería según las estudiantes de la UPM

Jessica Amo e Irene Castillo en lo que manifiestan estar de acuerdo es que queda mucho por avanzar en cuanto a las diferencias entre los hombres y las mujeres en relación a las carreras técnicas como la ingeniería. Jessica añade además que ” las vocaciones tecnológicas desaparecen a edades muy tempranas. Muchas niñas muestran su “odio” hacia las matemáticas siendo muy jóvenes y eso es algo que no desaparece en el colegio” y que “el mundo de la ingeniería es muy amplio y abstracto si nadie te lo explica”.

Irene, por su parte, destaca que se presta más atención a los referentes masculinos que a los femeninos en el campo de la ingeniería y espera que llegue el momento “en que una mujer opte a las mismas posibilidades profesionales que sus compañeros

Pero a  pesar de esta realidad, que luego veremos reflejada en cifras de estudios concretos, ninguna de las dos estudiantes se rindió y, en gran parte, es por lo que se les ha inculcado desde niñas: “Desde pequeña he tenido la suerte de que han fomentado que desarrollase todas mis habilidades, independientemente de si los estereotipos decían que eran más de niñas o niños”, comentaba Irene Castillo, que no cuenta con una tradición de carreras técnicas en su familia. Jessica Amo también pudo contar con el apoyo para estudiar lo que a ella le gustase, además para ella el decantarse por la rama científica fue por “la vocación por lo que quería hacer”

Las cifras de la desigualdad de género entre estudiantes hombres y estudiantes mujeres en ingeniería

Según un estudio de la ONU la probabilidad de que las estudiantes terminen una licenciatura, una maestría y un doctorado en ciencias es del 18%, 8% y 2%, respectivamente, mientras que la probabilidad para los estudiantes masculinos es del 37%, 18% y 6%. En opinión de las dos estudiantes de la UPM, ésto obedece a unos estereotipos que se tienen que superar. así Jessica Amo comentaba que los estereotipos se ven bien en series de televisión y en campañas de juguetes. En el primer caso “las mujeres suelen destacar más por su juventud y atractivo, mientras que en los hombres se muestra más su inteligencia o las responsabilidades que conlleva su trabajo” y en el de los juguetes: “Los legos, mecanos, coches teledirigidos y otros juguetes por el estilo siempre han quedado dirigidos para los chicos”

Y para Irene Castillo La sociedad y los estereotipos han jugado un papel muy negativo enseñándonos desde pequeñas que hay profesiones ‘de chicos’ y otras ‘de chicas’ y vivir con ello no es fácil. Además habla de que a éstos se le une una dificultad previa para acceder a las ingenierías junto al hecho de que hay muchas mujeres a las que les abruma verse en un entorno en el que sólo hay hombres”. según ella, factores como estos son ls que ‘ayudan’ a respaldar estas cifras

A la hora de ver si esas cifras se reflejan en las carreras estudian, Jessica Amo comentaba que nunca lo notó en los inicios pero que “ahora curso estudios de máster en la Escuela Técnica Superior de Ingeniería de Caminos, Canales y Puertos, y aquí se nota bastante que la presencia masculina es superior”, aunque esto no hace que se les trate de diferencias manera. Un argumento con el que está de acuerdo Irene Castillo que manifiesta “En mis clases nunca he presenciado episodios de desigualdad o discriminación pero considero que es un mundo, cuanto menos, más hostil para la mujer que para el hombre”.

Tal y como han dicho tanto Jessica como Irene aún queda mucho por hacer, pero gracias a programas como ‘Mujer e Ingeniería’, la sociedad se va acercando poco a poco a una igualdad de género que beneficiará a todos.


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