FPDI: el colectivo olvidado


El colectivo FPDI (beneficiarios de incentivos para la formación de personal docente e investigador en las universidades públicas de Andalucía en áreas de conocimiento consideradas deficitarias por necesidades docentes) está pasando desapercibido ante los ojos de la Administración. Este personal universitario fue contratado en 2008 y 2009 en convocatorias competitivas, tras pasar un estricto baremo que la Junta de Andalucía se encargó de aplicar, con un contrato de cuatro años bajo una figura equivalente al Profesorado Ayudante no Doctor, más un quinto año en el caso de obtener el título de doctor.

Estos incentivos nos han transformado de ‘becarios novatos’ en docentes e investigadores de excelencia. Durante estos 5 años los miembros del colectivo FPDI hemos tenido la oportunidad de asentar nuestra incipiente carrera investigadora y de establecer una carrera docente, dado que este era el objetivo de nuestros contratos. Nosotros, como otros colectivos, también hemos sido mano de obra barata sobre la que se ha sustentado la enseñanza universitaria durante estos años de crisis. Sin embargo, nuestro futuro se torna incierto. Muchos de nosotros ya hemos finalizado nuestro año de contrato postdoctoral y a otros nos quedan apenas unos meses. Esta situación de incertidumbre ocurre a pesar de los compromisos de algunas autoridades, pero parece ser que no hay sitio para nosotros en las universidades andaluzas que a priori apostaron por nuestra formación.

Nosotros también hemos sido mano de obra barata sobre la que se ha sustentado la enseñanza universitaria

El fin de nuestros contratos supone arrojar a la basura más de 30 millones de euros de dinero público invertido en toda Andalucía en formación, estancias internacionales de investigación, asistencia a congresos o material experimental, entre otros. Con la pérdida de este joven capital humano de gran valor se está desperdiciando la oportunidad de ofrecer una enseñanza universitaria de calidad y excelencia a nuestra sociedad: todos somos doctores formados, la mayoría de nosotros parcialmente en el extranjero, con experiencia investigadora y docente, y de hecho muchos de nosotros estamos acreditados para alguna de las figuras de profesor universitario contratado.

La pérdida de nuestro colectivo supone un obstáculo importante para el relevo generacional a medio plazo

En lo que a la Universidad de Córdoba se refiere, donde la media de edad del profesorado se sitúa en torno a los 58 años, la pérdida de nuestro colectivo supone un obstáculo importante para el relevo generacional a medio plazo. El colectivo FPDI de la UCO lo componemos 16 personas que nos estamos viendo obligadas a buscar alternativas como la investigación y docencia en el extranjero (donde nuestros perfiles son muy valorados) o la realización de trabajos de menor cualificación para la que estamos capacitados fuera de la Universidad. De hecho, las seis personas de la convocatoria 2008 se encuentran en la calle desde abril de 2014. Es por ello por lo que hemos tramitado la constitución de una asociación cuyo principal fin es la búsqueda de soluciones y alternativas a nuestra situación, para no dilapidar los recursos económicos, humanos y el tiempo invertido en nuestra formación.

La tribuna por Carmen Avilés, secretaria de la asociación FPDI de la Universidad de Córdoba (UCO).


Compartir
Comentarios

Su email no será mostrado en los comentarios. Los campos requeridos son marcados con *