“Las consecuencias del acoso son devastadoras para el desarrollo de las personas”

“Las consecuencias del acoso son devastadoras para el desarrollo de las personas”


El acoso escolar o bullying acarrea unas consecuencias devastadoras para el desarrollo de las personas. Cuando se suma a una diversidad puede acarrear mayores dificultades para los jóvenes y su futuro. Desde la Universidad de Málaga, la lucha contra todo tipo de acoso se ha transformado en una seña de identidad propia, a través de normativas y espacios que trabajan para fomentar la inclusión y la diversidad en todas las áreas.

A través de la  Oficina De Atención al Estudiante, La UMA ha llevado a cabo la I Jornadas sobre Bullying y Diversidad Funcional, un encuentro que reunió a  más de 350 asistentes que pudieron aprender sobre el concepto de bullying y sus implicaciones en los casos de diversidad funcional junto a expertos de diferentes ramas.

Entre los ponentes del encuentro acercaron sus estudios Francisco Javier Fernández, profesor del Departamento de Psicología Evolutiva y de la Educación de la Universidad de Málaga; Carmen Cabestany, profesora en Educación Secundaria y presidenta de la Asociación NACE (No al Acoso Escolar); Nieves Sot, docente del curso Técnico Auxiliar en Entornos Culturales de la Universidad de Málaga; y Aitor González, estudiante del título Experto Universitario en Competencias Sociolaborales de la Universidad Camilo José Cela de Madrid.

Para conocer más a fondo qué implicaciones puede acarrear el bullying y con qué herramientas pueden trabajar los jóvenes, hemos hablado con Francisco Javier Fernández para conocer más a fondo las implicaciones del acoso escolar y sus efectos en los jóvenes

I Jornadas sobre `Bullying´ y Diversidad Funcional de la UMA

Francisco Javier Fernández, profesor del Departamento de Psicología Evolutiva y de la Educación de la Universidad de Málaga

¿En qué se diferencia el bullying actual del que se daba hace 15 años?

Considero que las características del bullying en la actualidad son similares a las del pasado: un agresor con ganas de adquirir protagonismo a través de agresiones, burlas, etc., una víctima que no puede defenderse y unos espectadores que no actúan. Lo que sí ha cambiado en los últimos años es la sociedad, en concreto, hoy día hay
una mayor información y sensibilidad sobre el acoso escolar, y esto hace que haya menor tolerancia a la violencia y una mayor denuncia social.
Por otro lado, tenemos el ciberacoso o cyberbullying, que consiste en el acoso a través de Internet y las redes sociales. Este tipo de bullying sí que ha aumentado en los último años, pero ambos perviven en las escuelas y suele haber continuidad entre ambos, aunque no siempre.

¿El bullying es algo que se circunscribe a la etapa escolar o puede darse en otras etapas como la vida universitaria o la profesional?

El término bullying se emplea para el acoso en el contexto escolar, y aunque inicialmente se estudiaba fundamentalmente en educación secundaria, en la actualidad los datos muestran una alta incidencia en los último cursos de educación primaria. Existen menos estudios sobre bullying en la Universidad, siendo baja su incidencia.
Cuando el acoso se da en otros ámbitos diferente a la escuela, como el profesional, presenta unas características propias diferenciadoras y se emplea el término mobbing

¿Qué implicaciones psicológicas tiene el acoso en los jóvenes? ¿Puede inferir en el desarrollo de la vida adulta?

Las consecuencias del acoso son devastadoras para el desarrollo de las personas. A nivel emocional presentan baja autoestima, ansiedad, depresión, ideas suicidas e indefensión (pensamiento de que haga lo que haga la situación no va a cambiar). A su vez, también presentan problemas en las relaciones sociales, sufriendo rechazo y aislamiento; y a nivel académico, pierden motivación y su rendimiento baja.
Además, estas consecuencias perduran una vez que el acoso cesa (en ocasiones cuando finalizan sus estudios). Las personas que han sufrido acoso siguen presentando miedo a las relaciones sociales, desconfianza, inseguridad, etc.

También los espectadores del acoso sufren consecuencias como la normalización de la violencia, y los agresores pueden perpetuar sus comportamientos agresivos como medio para obtener sus objetivos.

¿Con qué herramientas cuentan los jóvenes actualmente para hacer frente al acoso?

En la actualidad, todas las comunidades autónomas tienen protocolos de actuación ante situaciones de acoso escolar y se realizan actividades de formación y sensibilización dirigidas a toda la comunidad educativa (equipos directivos, profesorado, estudiantes, familias, etc.). Esta mayor formación permite cambiar las creencias del profesorado y los estudiantes y mostrar una tolerancia cero al bullying.

Entre las medidas concretas, las iniciativas que presentan mejores resultados son la implantación en los centros escolares de programas de tutorías entre iguales o alumnos/as ayudantes, creando estructuras que permitan actuar a los estudiantes espectadores y frenar el bullying.

En muchas ocasiones los acosadores no se ven como tal ¿Qué características tiene un/a acosador? ¿Cómo se puede ser consciente de ser uno de ellos?

Algunos agresores no se ven como tal, porque no perciben adecuadamente el límite entre la broma y la conducta violenta. No obstante, estos casos son los que responder mejor a las intervenciones que fomentan la empatía entre los iguales.

Otros agresores, presentan creencias favorables a la violencia, escasa regulación emocional, baja tolerancia a la frustración, impulsividad y baja empatía. En estos casos las intervenciones deben ser más prolongadas tanto a nivel individual como en el grupo de la clase.

Para los futuros profesores que se forman en la universidad ¿Qué deben tener en cuenta para descubrir casos de bullying?

Para los futuros profesionales de la educación es muy importante la formación específica en bullying, que les permita conocer las dinámicas que se producen en el acoso, no minimizar el problema, conocer los protocolos de prevención, detección e intervención, y conocer buenas prácticas educativas como los programas de ayuda entre iguales que crean estructuras para que los espectadores puedan actuar protegiendo a la víctima.


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