Imprender o morir


¿Recuerdan aquel anuncio que en su momento a todos nos enterneció, que tenía como protagonista ese refresco de una conocida marca de bebidas? Estoy convencido que este artículo podría seguir el mismo paralelismo.

De hecho, he filtrado el mensaje de su banda sonora, esa voz de procedencia argentina que consiguió que no cambiáramos de canal cada vez que empezaban los anuncios, hipnotizando nuestra atención ante el televisor, cautivándonos… pues bien, me quedaré tan solo con la mitad de sus destinatarios, es decir, para los que ríen, para los optimistas, para los responsables, para los comprometidos, para los originales, para los que se superan, para los que participan, para los que suman… para todos.

La importancia de imprender se sustenta en que este novedoso concepto no solo está ligado a la figura del autónomo, sino que se extiende a cualquier profesional, y lo que es más importante, también al futuro trabajador, sin distinciones.

¿Por qué digo esto? Porque tendemos a vincular el concepto de emprender con aquel empresario que da luz a una empresa. Por el contrario, la idea de ‘imprender’, y sí, no es una falta de ortografía, he dicho ‘imprender’, es algo muy desconocido. La importancia se sustenta en que este novedoso concepto no solo está ligado a la figura del autónomo, admirable creador que lleva a la práctica su idea de negocio, sino que se extiende a cualquier profesional, y lo que es más importante, también al futuro trabajador, sin distinciones.

Desde la Universidad te suelen estacionar sobre una glorieta con las luces de emergencia parpadeando. Una rotonda con posibles salidas. Una es la salida del emprendimiento, lo que típicamente llamamos ‘montar una empresa’ y otra la de ser trabajador por cuenta ajena. Cada una con sus ventajas y sus inconvenientes. Aunque bueno, después está la otra opción, quienes no paran de dar vueltas, indecisos o sin las ideas claras. Pero en pocas ocasiones se inculca una vía intermedia, híbrida y válida para ambas salidas: el ‘imprendimiento’.

‘Imprender’ debe identificarse con aquellos miembros de la organización con carácter proactivo que aportan aires nuevos, que crean para sí y fomentan sinergias para el resto de los compañeros.

Este término se solidariza con adoptar la opción de emprender, pero visto desde dentro de la propia empresa. Ya seas el empresario, o bien, el trabajador, ‘imprender’ debe identificarse con aquellos miembros de la organización con carácter proactivo que aportan aires nuevos, que crean para sí y fomentan sinergias para el resto de los compañeros. Rompen sus cadenas y, comprometiéndose con la empresa, exceden de sus funciones en sentido positivo asumiendo un rol voluntario, reinventándose.

Es asumible que los trabajadores con este perfil serán los que aporten mayor valor añadido, proponen, crean… y se convierten en los mejores embajadores del servicio que prestan.

Esta idea debería salir ya interiorizada desde la propia Universidad y unido a que los más jóvenes forman el núcleo duro de los usuarios de las nuevas tecnologías, son éstas las que ofrecen también una de las posibilidades para iniciar el ‘imprendimiento’ por medio de las redes sociales. Parece hasta gracioso que frases como “salgo a comprar el pan” o, “nos vemos luego” reciben un ‘retuit’ o un ‘me gusta’ y, sin embargo, no utilizamos estas plataformas para lo que verdaderamente importa, en definitiva, crear valor.

Utilizamos las redes sociales para decir “salgo a comprar el pan” o “nos vemos luego”, pero no la utilizamos para lo que de verdad importa, en definitiva, crear valor.

No es fácil lograr que los primeros clientes de una organización sean los mismos miembros que la componen, involucrándose fielmente al proyecto definido, pero una vez conseguido, la primera vía de difusión está asegurada.

Si el comienzo de esta entrada despertó la curiosidad que llevas dentro, y llegaste a utilizar el diccionario, incluso el propio de la Real Academia Española de la Lengua, habrás podido comprobar que aparecerá el siguiente mensaje: “La palabra imprender no está registrada en el Diccionario. La que se muestra a continuación tiene formas con una escritura cercana”. ¿Por qué? Quizás porque no ‘imprendemos’ y ahora sea el momento de empezar a hacerlo. Imprender o morir. Suerte.


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