Investigan las variables espaciales que influyen en las personas con Alzheimer

Investigan las variables espaciales que influyen en las personas con Alzheimer


Un equipo de investigadores de las universidades de Málaga y Sevilla trabaja en conocer cuáles son las variables espaciales, ambientales y arquitectónicas que influyen en la capacidad funcional de las personas que sufren Alzheimer en su vida cotidiana. Se trata de un proyecto multidisciplinar, denominado ALZARQ, que aspira a determinar cuantitativamente cuando dichas variables se mantienen óptimas como para que alguien afectado por esta enfermedad, durante las primeras fases de la misma, pueda desarrollar lo que se conoce como ‘Actividades Instrumentales de la Vida Diaria’, es decir, puede manejarse de forma autónoma o con la ayuda del entorno.

Para ello es necesario saber cómo las personas que sufren la diversidad funcional cognitiva que produce el Alzheimer perciben el espacio que habitan. El conocimiento obtenido a través de este proyecto será utilizado para proponer soluciones arquitectónicas y aplicaciones prácticas en el diseño de edificios destinados a este colectivo de personas (hogares, residencias, centros de día, etcétera). Así como para abordar el reto de diseñar los entornos asistidos como eficaces estimuladores sensoriales-emocionales que mejoren la calidad de vida de estos enfermos y de sus familiares. El Alzheimer es una enfermedad neurodegenerativa grave, de evolución progresiva y de causa multifactorial que se caracteriza por la presencia de deterioro cognitivo, síntomas psicológicos y conductuales, y disminución de la capacidad funcional para las actividades de la vida diaria.  Presenta una elevada incidencia, que aumenta con la edad, en los países desarrollados (60-80%) y su prevalencia es muy alta en Andalucía.

Acompañando a los importantes problemas de salud aparecen también otros síntomas como inseguridad, desorientación, falta de control, cambios en la intimidad doméstica y el propio desconocimiento de la evolución del Alzheimer. Todo ello produce cambios en la forma de habitar tanto del paciente como de sus cuidadores y familiares, generando elevados niveles de estrés. Con el objetivo principal de paliar carencias y reducir el tremendo impacto de esta enfermedad se aprobó por el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, el pasado 10 de octubre de 2020, el Plan Nacional de Alzheimer y otras demencias (2019-2023) que fue presentado por el Ministerio de Sanidad. En este plan se considera que es prioritario mejorar el entorno y del medio habitado por los enfermos de Alzheimer, con el fin de mantenerlos en su ambiente doméstico el mayor tiempo posible. Precisamente a este objetivo se dirigen los esfuerzos del proyecto de investigación en el que están trabajando los investigadores de Málaga y Sevilla.


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