Nanopartículas superbrillantes para diseñar nuevas técnicas de diagnosis cardiovascular

Nanopartículas superbrillantes para diseñar nuevas técnicas de diagnosis cardiovascular


Un equipo de expertos de la Universidad Autónoma de Madrid, la Complutense de Madrid y la University of Herriot Watt (Escocia) fabrica por primera vez nanopartículas infrarrojas superbrillantes. Este descubrimiento permitirá el desarrollo de nuevas técnicas de diagnosis por imagen, más rápidas, seguras y baratas que las utilizadas en la actualidad. Los resultados de esta investigación han sido probados en modelos animales para obtener imágenes del sistema cardiovascular y han sido publicados recientemente en la revista Nature Communications.

El gran logro de este trabajo científico radica en que los investigadores implicados en este proyecto han utilizado por primera vez láseres ultrarápidos para fabricar nanopartículas infrarrojas superbrillantes. Y en que los experimentos con animales han demostrado el gran potencial de estas sondas para la obtención de imágenes del sistema cardiovascular sin necesidad de utilizar radiación ionizante y requiriendo el uso de agentes de contraste en dosis ultra-bajas.


Según explican los expertos, estos láseres producen reacciones químicas muy rápidas que crean una capa nanométrica protectora alrededor de la nanopartícula que aumenta su intensidad luminiscente. De esta manera, las nanopartículas obtenidas son tan brillantes que pueden ser excitadas en el interior del cuerpo con lámparas de baja intensidad y detectar su luminiscencia con cámaras sencillas. “Estas nanopartículas absorben y emiten luz en el infrarrojo, donde los tejidos humanos son parcialmente transparentes, permitiendo el paso de luz”, explica en este sentido Daniel Jaque García, del Fluorescence Imaging Group de la UAM, y director del trabajo junto con el profesor Jorge Rubio de la UCM.

Estos resultados permitirán el desarrollo de una nueva técnica de diagnosis por imagen, basada en el uso de sondas no tóxicas y sin radiación ionizante ni dañina (como ocurre cuando se utilizan rayos X para la obtención de imágenes del sistema cardiovascular). Además, a largo plazo esta técnica abre la puerta al desarrollo de nuevas tecnologías de imagen rápidas, de alto contraste y baratas.


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