Isaac Túnez: “Pedimos que, cuando llegue el momento de presentar la nueva RPT, no se piense en personas concretas, sino en la UCO”


Tras formar parte durante dos años del primer comité de empresa del personal docente e investigador (PDI) laboral que se constituyó en la UCO en 2007, entre otras responsabilidades de gestión y académicas anteriores, Isaac Túnez Fiñana (Essen, Alemania, 1972, aunque vinculado a Córdoba desde su primer año de vida), pasó a ocupar el Vicerrectorado de Personal de esta universidad en junio de 2014, dentro del equipo de Gobierno del actual rector, José Carlos Gómez Villamandos.

En el intermedio de su segundo curso al frente de este Vicerrectorado, Isaac Túnez, doctor en Medicina y Cirugía, catedrático de universidad y miembro del Departamento de Bioquímica y Biología Molecular de la UCO desde 1991; conversa con Aula Magna sobre lo realizado y las políticas que le competen a su área, una de las más importantes de esta universidad, que abarca asuntos tan capitales como la gestión del propio personal, la negociación con los sindicatos, los procesos de selección y promoción del PDI y del personal de administración y servicios (PAS), la estructura departamental, la aplicación de los convenios colectivos y la configuración de la relación de puestos de trabajo (RPT), actualmente en fase de reelaboración en la UCO. Temas que conjuga con su responsabilidad al frente del grupo de investigación Neuroplasticidad y estrés oxidativo de la UCO, y del de Nutrición y estrés oxidativo del Instituto Maimónides de Investigación Biomédica de Córdoba (IMIBIC).

En materia de personal, podríamos decir que los dos grandes pilares de las políticas del actual equipo de Gobierno de la UCO se centran en garantizar el relevo generacional y la estabilización de la plantilla, mediante baremos transparentes de contratación que busquen la excelencia. Tras más de un curso y medio como vicerrector, ¿qué balance hace de este periodo?

Muy positivo, teniendo en cuenta que todo es mejorable. Aunque también se dice aquello de que lo mejor es enemigo de lo bueno. Personalmente, la mayor satisfacción es estar al servicio de los demás, y como vicerrector de Personal estoy al servicio por y para los demás. Resaltaría los avances en asuntos que hemos peleado mucho, y que la normativa recoge ahora, como el aumento de la tasa de reposición; y la mejora en el número de plazas de ayudante doctor, que de 19 esperadas inicialmente pasamos a 38 el pasado curso. Plazas de ayudante doctor que inciden tanto en la estabilización de la plantilla como en garantizar el relevo generacional. Como vicerrector, también peleé para que alguna de estas plazas sirviera para estabilizar a los contratados Ramón y Cajal. Luego llegó la reserva de un mínimo del 15% de plazas para este colectivo fijada por ley, lo que vino a darnos la razón del planteamiento que defendíamos. Y si a estas 38 plazas ahora les sumamos las 55 plazas aprobadas este año, podemos decir, a pesar de todos los inconvenientes, que hemos conseguido poner en marcha 93 plazas de ayudante doctor.

Plazas para personas que, si trabajan y lo hacen bien, saben que podrán continuar con una carrera estable en la universidad, cuando menos mediante la figura de contratado doctor, y que son las que también le van a dar su porvenir a la UCO. Máxime después de los recortes que hemos ido sufriendo desde 2012, con la merma de la tasa de reposición o el tope máximo fijado a la masa salarial total.

Por ello, y junto a otros temas, considero que la evolución ha sido muy buena. Desde la UCO también hicimos una apuesta muy importante con la oferta pública de empleo (OPE) de promoción interna de profesores titulares a catedráticos, que nos tumbaron inicialmente, aunque luego la ley usó el argumento que nosotros mismos defendíamos para permitir estas promociones internas, que nos sirven también para consolidar plazas de profesores titulares.

Para el PDI laboral los sindicatos vienen demandando el abono de complementos docentes (quinquenios) y de investigación (sexenios). ¿Qué impacto presupuestario podría tener esta medida en la UCO?

Gran parte de las universidades estamos a favor del abono de complementos a los contratados doctores, pero es un tema que depende más de la Junta de Andalucía. Respecto al posible impacto, lo estamos estudiando con una proyección a 2 ó 3 años, para tener este estudio lo más pronto posible en el conjunto de las universidades andaluzas. Creo que la propia Junta empieza a ser sensible con este tema, y debemos recordar que la UCO fue de las primeras universidades en pelear los sexenios. Asimismo, conviene señalar que en algunas universidades ya ha habido contratados doctores que se han jubilado como tal, y aquí algunos docentes con esta figura de PDI empiezan a preguntar también sobre su futura jubilación.

En el ámbito de sus competencias, ¿cuál es el principal logro que resaltaría en este tiempo y cuál considera que ha sido su asignatura pendiente? Isaac Túnez en su despacho del Vicerrectorado de Personal de la UCO.

Creo que siempre todo es revisable, porque también la realidad va cambiando, aunque destacaría que mi gran reto ha sido el baremo (general de méritos para el PDI laboral) y los reglamentos de contratación para el PDI no estable y contratado doctor, que han sido ejes fundamentales. Con ellos, hemos pasado a hacer cosas conocidas y a dar estructura a la contratación de personal. Es cierto que el baremo tuvo inicialmente muchas discrepancias, no se entendió por parte de algunos, y lograr el mejor baremo para esta universidad sigue siendo el gran reto. Por ello habrá que continuar analizándolo, revisándolo y constituir las comisiones técnicas a pecho descubierto. Y esto no es fácil, porque también requiere muchísimo trabajo y muchas horas de discusión enriquecedora.

Otra de las cuestiones principales que están sobre la mesa es la elaboración de una nueva relación de puestos de trabajo (RPT). ¿En qué punto se encuentra este tema y para cuándo podría ser una realidad?

La RPT es también un reto, porque debe responder a las necesidades reales que tiene que tener la universidad. Ahora estamos definiendo la estructura, probablemente no tan rápido como queríamos, aunque se han mantenido ya muchas reuniones para ir avanzando. No vamos a dar una fecha concreta, pero lo que sí hemos pedido es que, cuando llegue el momento de presentar la nueva RPT a los sindicatos, no se piense en personas concretas, sino en la universidad. Porque, más allá de una mera relación de puestos, la nueva RPT busca responder a la siguiente pregunta: ¿qué necesita la UCO y qué UCO queremos de aquí a 4 ó 5 años? Y con base en esta pregunta estamos configurando la RPT.

¿Y qué universidad quiere ser la UCO?

Un punto importante es que queremos ser aún más relevantes en investigación. Ahora somos la mejor universidad andaluza en investigación, y estamos entre las 10 mejores de España, en términos relativos y teniendo en cuenta datos ponderados según el tamaño y dimensión de cada universidad. También somos referentes en el programa Docentia, de evaluación de la actividad docente; y queremos apostar por la internacionalización, donde es importante que seamos nexo y puente con Latinoamérica. En esta línea, quizá sea necesario contar con una Oficina de Relaciones Internacionales de otra envergadura, por ejemplo. No obstante, cuando hablamos de mayor envergadura o potenciar determinada área o servicio no sólo hablamos o nos referimos siempre a que se necesite más personal, sino a reorganizar lo existente, optimizar recursos, establecer sinergias, etc.

Volviendo al PDI, en el Consejo de Gobierno de enero se retiró el punto del Informe sobre acuerdos de la Mesa de Negociación relativos al Reglamento de reparto de la carga docente. (Reglamento para el que el Consejo de Gobierno de la UCO ha aprobado, tras mantenerse esta entrevista, la constitución de una comisión de estudio integrada por representantes de los decanos, directores de departamentos, profesores y sindicatos; bajo la coordinación del propio Isaac Túnez y el vicerrector de Planificación Académica y Calidad, Lorenzo Salas).

Hay que tener en cuenta que cuando se abre ese documento afecta a las características concretas de puestos de trabajo concretos, punto en el que es difícil llegar a consensos. En ese momento, y tras las primeras conversaciones, vimos que podían mejorarse algunas cosas, y apostamos por crear una comisión paritaria para que elaborase un nuevo documento. Un nuevo Reglamento que, más que establecer normas de obligado y estricto cumplimiento, queremos que disuada de usarlo y, en todo caso, que sirva para dirimir cuestiones en las que no haya acuerdo. Ya que si hay acuerdo en el seno de un Departamento, no hay más que hablar.

En el caso del PAS, y junto a temas de incapacidad temporal y licencias y permisos, el plan de formación parece ser lo que ha registrado más dificultades…

Las negociaciones para el plan de formación no es algo que he llevado directamente, sino que ha correspondido a la gerente de la UCO. En cualquier caso, en este tema ha habido buena empatía entre la gerente y los sindicatos en los puntos relevantes, como el reconocimiento de las horas que se dedican a formación. Sí es verdad que la discusión de mayor calado ha girado en torno al tipo de formación que debe recibir el PAS, que debe cubrir tanto las necesidades del propio personal como de la UCO.

¿Y cuál es su postura ante las jubilaciones parciales?

Este tipo de temas son siempre delicados, aunque lógicamente siempre nos movemos dentro de las posibilidades que marca la ley. No obstante, más que problemas con el relevado, podríamos hablar de ciertos problemas con el relevista y con las características de determinados puestos. Porque si la jubilación parcial afecta, por ejemplo, a la mitad de la jornada y relevado y relevista tienen que hacer un 50%, por el tipo de trabajo, ¿es siempre posible en algunos casos? En ocasiones, se puede resolver la problemática con un 100% de la jornada laboral durante medio curso, en cada caso.

En líneas generales, ¿cómo valora la relación con los sindicatos? Imagen de su investidura como Vicerrector de la UCO en junio de 2014.

Creo que siempre ha habido buena disposición por ambas partes, con momentos lógicos de desacuerdo. Entendiendo que somos personas, y cuando me siento en una mesa de negociación puede haber fuertes discrepancias, pero cuando nos levantamos de la mesa todos somos UCO. Creo que se están dando pasos interesantes en materia de negociación con los sindicatos, aunque los representantes sindicales siempre dirán que vamos más lentos o que son necesarios más cambios y mejoras. Pero por encima del lugar que corresponde a cada uno, creo que debemos ser todos cómplices de la institución. Pienso que estamos generando empatía, y lo que se trata en la mesa de negociación ahí se queda, porque luego fuera de la mesa todos somos personas. Como vicerrector de Personal trato a todos los representantes sindicales con igualdad y honestidad. De las negociaciones con los sindicatos uno aprende mucho, y también todos tenemos que reconocer un error o un tropiezo.

Con todo, en una reunión avanzado ya este curso hubo cierto encontronazo y algún sindicato le acusó de levantarse de la mesa de negociación…

Este asunto está ya más que superado por ambas partes. Yo entiendo que los sindicatos tienen que hacer su trabajo, aunque a veces por la falta de tiempo, por las prisas, por la rivalidad sindical; es lógico que todos podamos cometer errores o elevar la tensión en algún momento de las negociaciones.

Desde su experiencia, ¿qué diferencias percibe entre los planteamientos de los distintos sindicatos que tienen presencia en la UCO?

En los temas más sensibles o relevantes no hay tanta disparidad de fondo entre los sindicatos, aunque en el cómo se pueden abordar los distintos asuntos y en las formas de posicionarse sí puede haber más disparidad.

Aunque no es un asunto directo de su Vicerrectorado, ¿hasta qué punto la controversia generada en torno al calendario académico ha afectado a las negociaciones a nivel del área de personal?

Creo que no ha afectado en nada, y, a la larga, al Vicerrectorado de Personal no le ha generado problema. Al contrario, ha servido para constatar que mucho profesorado, independientemente de su postura respecto al calendario, quiere a la institución.

Lo que sí le compete a su Vicerrectorado es la estructura departamental, objeto de debate y modificación en otras universidades en los últimos años. ¿Sobran departamentos en la UCO o, aun siendo el mismo número, sería necesaria una reorganización?

Este tema también es delicado. En el caso de la UCO, creo que tenemos otros temas prioritarios sobre la mesa. En todo caso, este asunto requiere un estudio en profundidad, en el que habría que ver cómo han evolucionado los departamentos y las perspectivas de futuro. Además, no es tan sencillo reestructurar departamentos. Sin embargo, ahora es más prioritario garantizar el relevo generacional y la estabilización de la plantilla.


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