Isabel Jiménez: “Yo fui una chica Pipi”


El salón de actos de la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Málaga colgó el cartel de completo durante la jornada abierta y gratuita ‘Educando hacia la igualdad de género: Construyendo ciudadanía, cultivando transformación’, organizada en alianza entre un grupo de estudiantes de 3º de Educación Social y la Asociación de Igualdad de Género Universitaria (AIGU). “Hemos completado aforo y estamos muy emocionadas”, informó Verónica Vega Mera, presidenta de AIGU, quien concretó que “la asociación lleva trabajando desde 2007 para la promoción real y efectiva entre hombres y mujeres y para la prevención de la violencia de género tanto en la UMA como en la provincia malagueña”.

Según Verónica Vera, “el principal objetivo de esta jornada se centraba en dar a conocer todo aquello que se está haciendo desde el feminismo y visibilizar la casi total ausencia de perspectiva de género dentro de las disciplinas universitarias y, por tanto, la necesidad de cumplirlas transversal y específicamente con el fin de lograr esa transformación de la ciudadanía”.

Al acto de inauguración asistieron la directora de la Unidad de Igualdad de la UMA, Isabel Jiménez Lucena; la coordinadora del Instituto Andaluz de la Mujer (IAM), Rosa del Mar Rodríguez Vela, y la secretaria de la Facultad de Ciencias de la Educación, María Isabel Borda Crespo. La iniciativa se desarrollo desde las 10.00 horas de este martes, con la apertura y entrega del material, hasta las 19.30 horas con la clausura y el monólogo teatralizado ‘No solo duelen los golpes’, interpretado por Pamela Palenciano.

“Yo fui una niña Pipi por eso me ha dado tanta alegría que en el cartel de la jornada estuviera Pipi Calzaslargas”, sentenció al inicio de su presentación Isabel Jiménez que insistió en que “la serie de estrenó por primera vez en España en el 74, aunque ya llevaba bastante tiempo filmada antes estaba prohibida la emisión y el libro que daba texto a esa serie. Llevamos poco tiempo en este país trabajando por la igualdad, queda mucho pero vamos dando pasos“.

“Pipi fue una obra que se escribió en los años 40 del siglo XX y aprendí de ella que la obediencia no es una virtud absoluta, a veces hay que desobedecer lo que nos dicen los roles o los estereotipos”, describió la responsable del área de Igualdad de la UMA, quien añadió que “también aprendí en esa serie que no hay juegos ni tareas de niñas y que la alegría es un bien común de los seres humanos. Aprendí la felicidad que provoca la transgresión de los roles y los estereotipos que nos encierran en compartimentos estancos y nos dicen lo que tenemos que hacer y cómo ser”.

Asimismo, Rosa del Mar Rodríguez también se declaró “muy fan de Pipi y damnificada de la tristeza que desprendían Marco y Heidi”. La coordinadora del IAM rememoró que “han pasado ya muchos años desde que Concepción Arenal se colara vestida de hombre en 1842 para poder asistir a una clase en la universidad o desde que en 1910 fue posible que las mujeres sin un permiso especial del padre o marido pudieran ir matriculándose poco a poco en las universidades”. Aunque también en las universidades “estamos en una falsa burbuja de igualdad”, apostilló Rosa del Mar que hizo hincapié en que “es bueno que abramos nuestra mente porque no estamos todos al mismo nivel e incluso la universidad es un espacio donde la igualdad es una meta porque la tenemos legal pero no real”.

“Abramos la mente porque ni en la universidad existe igualdad real: de las 50 universidades públicas españolas solo hay una rectora, con un 60% del alumnado femenino”

De este forma, Rosa del Mar Rodríguez explicó que “de las 50 universidad públicas españolas tan solo hay una rectora, cuando casi el 60 por ciento del alumnado desde hace más de 25 años es femenino”. “Seguimos teniendo este techo de cristal o bóveda de cemento que hace que las mujeres seamos el 60 por ciento del alumnado, el 40 por ciento del profesorado, el 20 de catedráticas y solo una rectora. El problema radica en la educación diferencial que tenemos desde pequeñas, que no nos enseñan a competir sino a compartir y cuidar“, indicó la coordinadora. Isabel Jiménez durante la jornada sobre Igualdad.

Por su parte, María Isabel Borda Crespo trajo a colación a Emilia Pardo Bazán, la primera profesora universitaria española, que empezó a impartir clase en 1913 en la Universidad Complutense de Madrid. “Cuando llegó a su primer día de clase no había nadie solo un señor mayor que le tenía especial afecto a la escritora y fue el único alumno que aprovechó sus magistrales clases”, comentó la profesora, quien especificó que “hay un creciente interés en Educación por los planes de igualdad que resumiría en compromiso, ilusión y preocupación por la igualdad de oportunidades y la visibilidad de la mujer en el ámbito profesional y educativo”.

En cuanto al resto de la jornada se compuso de dos sesiones. El eje I, bajo el título ‘Educando hacia la igualdad de género: Ejemplos de buenas prácticas coeducativas‘, contó con la presencia de Rocío Carmona Horta, psicóloga creadora del juego de educación sexual ‘Sapiensex’ y Mercedes Sánchez Vico, coordinadora, experta en igualdad y género y jefa del Departamento de Lengua en el IES Eduardo Janeiro.

Durante la sesión de tarde o eje II, ‘Diálogos feministas para la aplicación transversal de la perspectiva de género en el ámbito socioeducativo y audiovisual’, asistieron Ana M. Román, docente en Educación Social;  Meli Galarza, feminista, doctora en comunicación y presidenta de la Asociación para la Defensa de la Imagen Pública de la Mujer; Consuelo Ortega Merino, psicóloga, formadora e investigadora; Anabel Santos Castro, pedagoga y facilitadora de procesos de empoderamiento para mujeres individuales y grupales.

 


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