“Soy un docente de barro y necesito mis clases para sentirme realizado”


El profesor de la Universidad de Jaén, Javier Cachón Zagalaz, ha sido reconocido como Mejor Docente de España en el ámbito universitario según la sexta edición de los PREMIOS EDUCA ABANCA. Se trata de uno de los galardones de mayor prestigio a nivel nacional en el ámbito educativo, que requiere de una nominación previa por parte del alumnado para seleccionar a los candidatos, y que valora diversos parámetros como la innovación en el aula, la transferencia de valores a la sociedad, la publicación de libros… En esta edición de los premios, además, la profesora de la UJA, Sara Suárez,  ha acabado entre los diez finalistas.

Javier Cachón es coordinador del Área de Expresión Corporal, desde donde forma a futuros profesores de Educación Física, y subraya que la clave para ser un buen docente está en “la vocación que desemboca en pasión”. En ese sentido sus clases se basan en el aprendizaje vivencial y en la forma de conectar y de llegar al alumnado.


“La proposición del aprendizaje es lo que lo cambia todo, la imposición sólo sirve para que lo aprendan y lo olviden”

En relación a la docencia dentro del ámbito universitario, Cachón explica que el personal docente e investigador tiene que atender a ambas funciones, docencia e investigación. Y añade que “para progresar en la profesión tienes que centrarte en tu carrera como investigador”, lo que en ocasiones hace que la parte docente se vea afectada, y que dependa de la propia vocación y el empeño por parte del profesor. “Yo soy un docente de barro”, argumenta, “y necesito mis clases para sentirme realizado”. No obstante, el profesor aclara que la investigación es igualmente un proceso clave porque a porta a la sociedad una serie de transferencias que mejoran y enriquecen la vida.

Sobre la forma de relacionarse con el alumnado, Javier Cachón señala que no es bueno mantener una excesiva distancia formal y rigurosa con el alumnado, pero tampoco acercarse demasiado. “Los extremos no son buenos, yo no puedo establecer una cercanía total con el alumnado porque no estoy ahí para ser su amigo, estoy ahí para ser su profesor, su guía”. Y recalca que “dentro de eso mi personalidad como docente es la que es, y yo soy un docente cercano y accesible”. En este punto, el profesor de la UJA explica que le gusta entrar en el espacio de sus estudiantes y acercarse a ellos. “Me intento preocupar de sus características de aprendizaje y también de sus características personales, y esto es peligroso porque a veces abres una Caja de Pandora que trasciende  de lo personal”.

Sobre el impacto generado por la pandemia en la docencia universitaria, Javier Cachón destaca que, especialmente en su ámbito (la formación de docentes en Educación Física) las clases virtuales y las posibilidades que ofrecen las herramientas tecnológicas no pueden suplir a lo que se experimenta en las clases presenciales. En su caso, Cachón está trasladando muchas de sus dinámicas y prácticas al formato virtual dadas las circunstancias, si bien detalla, que el efecto no es el mismo. El profesor de la UJA destinará parte del premio a un comedor social de Jaén con el objeto de generar un “efecto llamada” y que otras personas se sumen a esta iniciativa para generar un beneficio social mayor.


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