El cantautor catalán lamenta el «genocidio palestino» y el rumbo global en su discurso tras recoger el galardón en el Paraninfo
Joan Manuel Serrat ha recibido este viernes el IX Premio de Cultura de la Universidad de Sevilla en una ceremonia celebrada en el Paraninfo de la institución. El cantautor catalán ha aprovechado su discurso para expresar su preocupación por diversos problemas globales, desde el conflicto en Gaza hasta el cambio climático, mientras defendía el papel de las universidades como motores del conocimiento y la justicia social.
«No me gusta el mundo en que vivimos», ha confesado Serrat durante su intervención. «No sólo no me gusta, sino que me preocupa el rumbo que lleva», ha añadido el artista, que a sus 80 años mantiene intacta su capacidad de análisis social y su compromiso político.
El músico ha mostrado especial dureza al referirse al conflicto en Oriente Medio, lamentando «el genocidio que sufre el pueblo palestino sin unánimes y contundentes respuestas por parte de los gobiernos del mundo entero». Sus palabras han puesto de manifiesto la coherencia de un artista que siempre ha utilizado su plataforma para denunciar las injusticias.
Una reflexión sobre los retos contemporáneos
Además del conflicto palestino-israelí, Serrat ha mencionado otros asuntos que considera preocupantes en la actualidad. Ha hablado del cambio climático, la corrupción y las políticas migratorias, criticando que «no se nos ocurre nada mejor que levantar muros para contener las oleadas migratorias».
Esta postura crítica refleja la evolución de un artista que comenzó su carrera en los años 60 cantando contra la dictadura franquista y que ahora, décadas después, continúa alzando la voz contra lo que considera las injusticias de nuestro tiempo.
«Mis canciones son lo que yo siento, pero también las cosas que me cuentan los demás. Son lo que yo soy, pero también lo que me gustaría ser. Son mi realidad y son mi fantasía», ha explicado el cantautor al describir su proceso creativo.
Un reconocimiento a seis décadas de carrera
El jurado que ha concedido este premio ha valorado «su trayectoria artística ejemplar, la trascendencia y solidez de su obra, su compromiso social y todo un legado poético y musical que forma parte de la memoria sentimental de varias generaciones presentes y a buen seguro futuras».
El tribunal ha estado integrado por el rector de la Universidad de Sevilla, Miguel Ángel Castro, la bailaora María Pagés, la periodista Pepa Fernández y Martín Serrano, secretario general de la institución académica. Su decisión reconoce no solo la calidad artística del homenajeado, sino también su estrecha relación con el público universitario, especialmente durante las décadas de 1960 y 1970.
Joan Manuel Serrat es considerado una de las figuras más influyentes de la música y la cultura hispánicas del último siglo. Su obra ha sido clave en la consolidación de una canción de autor comprometida, poética y profundamente humanista. Al mismo tiempo, ha servido como puente entre generaciones, lenguas y territorios, contribuyendo a la defensa de los derechos humanos y la libertad de expresión.
El vínculo emocional con Sevilla
Durante su discurso, el artista ha expresado su cariño especial hacia la capital andaluza. «Me siento feliz y especialmente agradecido de estar aquí en Sevilla. Regreso una vez más a una ciudad que quiero y que me quiere y con la que, a lo largo de la vida, he compartido cantidad de cosas absolutamente personales e intransferibles», ha declarado.
Serrat también ha tenido palabras de elogio para diversos poetas sevillanos que han influenciado su carrera, mencionando específicamente a Vicente Aleixandre y Antonio Machado. Esta referencia ilustra la profunda conexión cultural del cantautor con Andalucía y su tradición literaria.
«Canto por el gusto de cantar», ha resumido con sencillez, en respuesta a los halagos recibidos. «Escribo canciones para expresarme, para comunicarme y para ganarme la vida», ha añadido, mostrando esa mezcla de humildad y honestidad que siempre ha caracterizado su discurso público.
El papel de la universidad en la sociedad
Una parte importante de su intervención la ha dedicado a reflexionar sobre el papel de las universidades como instituciones creadoras de conocimiento. «El conocimiento profundiza en la vida democrática, aporta justicia e igualdad y nos ayuda a construir un tejido social cohesionado», ha defendido el cantautor.
Esta visión coincide plenamente con la filosofía expresada por el rector Miguel Ángel Castro, quien ha calificado al premiado como «el hilo musical de nuestras vidas» y «un icono para varias generaciones». Castro ha subrayado que Serrat representa «los nobles valores de una generación que transformó nuestro país y que no debemos olvidar», en referencia al papel que jugó durante la transición democrática española.
El rector ha destacado que una de las misiones de la Universidad de Sevilla es «fomentar y acercar la cultura al conjunto de la sociedad». Con la entrega de este premio, la institución quiere expresar que «no concebimos la Universidad si no es ligada al compromiso de ser foco cultural de primera magnitud».
Un galardón con historia
Joan Manuel Serrat se suma a una lista distinguida de personalidades que han recibido el Premio Cultura Universidad de Sevilla en ediciones anteriores. Entre los galardonados se encuentran la periodista Pepa Fernández, el cantautor Amancio Prada, el pintor Luis Gordillo, el torero Curro Romero, la bailaora María Pagés, la pintora y escultora Carmen Laffón y el escritor Arturo Pérez-Reverte.
Este galardón, que se entrega anualmente desde hace nueve años, reconoce la trayectoria de personas o instituciones en el ámbito cultural, con especial énfasis en su relación con la Universidad de Sevilla. El premio busca destacar la labor de quienes contribuyen de manera especial a la difusión de la cultura y mantienen una colaboración estrecha con la institución académica sevillana.

Un reconocimiento a seis décadas de carrera
El papel de la universidad en la sociedad