Jornada de reflexión en la UJA sobre la ‘salud’ del planeta y la Cumbre del Clima en París


El catedrático de Derecho Internacional Público y Relaciones Internacional de la UJA, Juan Manuel de Faramiñán, se mostró ayer convencido de que la próxima Cumbre del Clima en París, que se celebrará el 30 de noviembre, es una “oportunidad abierta” en la que los países desarrollados “tienen que tomar conciencia y no negociar con la salud el planeta”. Así lo señaló en la jornada-debate que ha celebrado la institución jiennense con el objeto de reflexionar sobre los distintos temas que se abordarán en la Cumbre.

El rector Juan Gómez puso de relieve en la inauguración del encuentro la importancia de que la UJA “acompase y sincronice parte de sus actividades con cuestiones importantes y de actualidad”. En la Cumbre del Clima en París se darán citan más de 150 países, incluyendo a los más contaminantes, como China, Estados Unidos, la Unión Europea o India. Las diversas ponencias programadas en esta jornada persiguen la finalidad de informar sobre la situación en la que se encuentra el planeta y qué se puede esperar de dicha cumbre.

La primera charla la ofreció Juan Manuel de Faramiñán, que hizo un recorrido jurídico por la historia de las cumbres del clima que se han ido desarrollando. “Los países tienen la obligación de educar y de sensibilizar al público sobre el cambio climático”, matizó el catedrático de la UJA, quien explicó que ésta es unas de las medidas a las que obliga la convención de Kioto y que debe de formar parte de los planes nacionales que tiene que elaborar y aplicar cada país. “A los países industrializados y a los países en vías de desarrollo hay que explicarles la necesidad de establecer este tipo de planes”. La Cumbre del Clima de París, añadió, es una oportunidad única para llegar a un acuerdo universal y vinculante. Faramiñán habló también de la necesidad de vigilar el cumplimiento de lo acordado en la cumbre, y de incluso forzar a los estados a asumir los criterios establecidos.

El nuncio de la Santa Sede ante la ONU, Fernando Chica Arellano, fue otro de los participantes en la jornada de debate que se celebró ayer, y presentó la encíclica del Papa en defensa del medio ambiente, ‘Laudatio si’ (Alabado seas). Chica Arellano aseguró que, con este material, “el Papa quiere sensibilizar sobre problemas que nos afectan a todos, pero en particular a los más excluidos, pobres y desfavorecidos, que son los que primero sufren las inclemencias climáticas y las catástrofes naturales que hoy el mundo padece”. Esta nueva encíclica, dedicada a la protección del medio natural, busca sacudir las conciencias e influir en la Cumbre del Clima de París. “Todos estamos llamados a construir un mundo que no me pertenece a mí solo, sino que es casa común de todos y que ser un lugar habitable, cálido y acogedor”, concluyó en nuncio.


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