La igualdad de oportunidades para los discapacitados está presente en la universidad


La Universidad de Granada viene desarrollando desde hace años una política social de apoyo a los estudiantes con discapacidad en la eliminación de barreras, para aportar a los alumnos discapacitados ayudas y adaptaciones para un mejor aprovechamiento de estos en los estudios y en el ámbito universitario. A raíz de la creación del Gabinete  de Atención Social al estudiante (GAE), se diseñó el programa “Intervención Social hacia estudiantes con discapacidades” que incluye acciones encaminadas a apoyar y facilitar la integración en los estudios, en el ambiente universitario, y posteriormente, la inserción en el medio laboral de todo el colectivo.

De esta forma, se permite el acceso a todo el colectivo con discapacidad a la educación y formación universitaria, ofreciéndole ayudas y servicios para que estén en igualdad de oportunidades que los demás alumnos, puedan desarrollar sus estudios universitarios sin dificultad, y posteriormente, trabajar. El programa de la UGR consiste en proporcionar apoyo humano y técnico a los estudiantes con dificultades auditivas, visuales, físicas y/u orgánicas, o con necesidades educativas especiales (NEE) para facilitarles una mayor inserción y participación en todo el ámbito universitario.

Una voz para todos

Un ejemplo de alumnos que necesitan de los servicios de atención especial son los estudiantes con discapacidad sensorial auditiva, quienes pueden optar al servicio de intérprete de lengua de signos. El apoyo que reciben se concreta en la interpretación de las explicaciones del profesorado, de las materias teóricas de clase, y la presencia en exámenes y pruebas de evaluación.

Otro de los servicios más destacados es la del becario colaborador, estos son alumnos matriculados en el mismo curso y asignaturas que el compañero con discapacidad auditiva, que realizan actividades como la de asistir a clase, proporcionando al compañero los apuntes y notas de clase que sean necesarias para el seguimiento adecuado del curso. Estos becarios colaboradores pueden recibir prestaciones en forma de bonos comedor, libros u otros beneficios universitarios.

Por otro lado, también existen los “Equipos de Radio –frecuencia”. Estos son unos transmisores receptores que ayudan al estudiante a escuchar al profesor, sin necesidad de solicitar las ayudas anteriores. Estos alumnos también tienen a su disposición un profesor tutor, profesores que tienen una serie de funciones, entre las que destaca servir de conexión con los distintos docentes y ser el apoyo para buscar solución a los posibles problemas planteados por los estudiantes.

Dificultades diarias en materia visual

Las principales dificultades presentadas por los estudiantes con discapacidad sensorial visual difieren del grado de discapacidad y resto visual del que dispongan. Las más significativas son:

  • Problema a la hora de tomar apuntes
  • Visualización de la pizarra, diapositivas, carteles expuestos dentro y fuera del aula
  • Necesidad de adaptación de los exámenes y/o pruebas escritas, ampliaciones, tiempo extra en exámenes…
  • Desplazamiento o deambulación dentro del centro de estudios

Para dar respuesta a estas necesidades, existe también un programa específico dirigido a estos estudiantes, englobando una serie de actuaciones, entre las que destacan al igual que con sus compañeros con discapacidad auditiva, la figura del becario colaborador. Se añade además la conexión con diferentes servicios de la propia universidad como Vicerrectorado de Infraestructura, jefes de servicios o responsables para la eliminación de barreras, mejora en ascensores, nuevas rampas de acceso, etc.

Además, para los estudiantes con alguna discapacidad visual existe la posibilidad de la entrega de cuadernos autocopiativos a colaboradores y de pegatinas autoadhesivas para la reserva de puestos delanteros. Igualmente, disponen de un profesor tutor para las necesidades que les puedan surgir.

Barreras físicas

Al igual que el resto de estudiantes con discapacidad, los alumnos con discapacidades físicas y/u orgánicas, presentan dificultades específicas, entre las que se pueden enumerar las siguientes:

  • Problema con la accesibilidad y el transporte a los centros
  • limitación en su autonomía personal, como dificultad para ir solos al servicio, a los comedores
  • dificultades a la hora de tomar apuntes y seguir el ritmo normal de clase en algunas asignaturas
  • adaptación de exámenes y pruebas escritas

Para cubrir estas necesidades, los alumnos pueden acceder al servicio de transporte adaptado; beca de transporte; convocatoria anual de becas propias para estudiantes colaboradores; envío de cartas, guías o entrevistas personales de información y sensibilización , tanto a administradores como a profesores; entrega de cuadernos autocopiativos a colaboradores y pegatinas adhesivas para reservar el puesto elegido.

La UGR también proporciona a los estudiantes procedentes de los programas de movilidad internacional, la misma atención específica y la posibilidad de beneficiarse de los recursos y apoyos que vienen recibiendo los estudiantes discapacitados matriculados en esta universidad.

Un ejemplo de superación

Ana tiene una discapacidad física, es usuaria de silla de ruedas eléctrica y estudia psicología en la Universidad de Granada. Esta joven estudiante eligió su carrera porque le parecía “interesante el estudio del comportamiento humano”, así como señala que “se le da muy bien empatizar con los demás y escuchar y todo aquellos que tenga que ver con el ámbito social”.

Independientemente de su discapacidad, esta joven granadina es muy independiente, únicamente necesita que la universidad sea accesible y ayudas para acceder a alguno de los servicios e instalaciones. Para trasladarse de su casa a la facultad utiliza el sistema de transporte adaptado y para seguir las clases no tiene problema en sí, “quizá un poco para coger apuntes en algunas asignaturas”, pero para ello tiene a su disposición el servicio de becario colaborador. Tal y como señala a este medio, es recurrente que necesite que, a la hora de los exámenes, le dejen algo más de tiempo, ya que “no puede escribir tan rápido como los demás”.

Un caso de superación que busca mostrar cómo con las ayudas necesarias cualquier persona, independientemente de sus condiciones físicas, puede desarrollar sus estudios superiores en igualdad de condiciones. La Universidad se convierte de este modo en un espacio abierto a toda la ciudadanía, donde toda la sociedad dispone de la oportunidad de mostrar sus capacidades.

 

 

 

 


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