La UCA encaminada a ser una ‘Universidad Social’


El acto de Apertura del Curso 2016-2017 de la Universidad de Cádiz tuvo unos tintes de melancolía por los tiempos pasados. “Con la crisis hemos perdido un capital humano que no vamos a poder recuperar“, con estas palabras el Rector de la Universidad de Cádiz, Eduardo González Mazo, expresaba cómo la crisis económica había golpeado a la institución universitaria.

La Universidad de Cádiz más cerca de la transparencia total

El acto dio comienzo con la presentación de los datos más significativos de la Memoria de Responsabilidad Social del pasado curso. La secretaria General de la UCA, Francisca Fuentes, ha sido la encargada de presentar el informe ante las autoridades que llenaban el Salón de Actos. Entre los datos ofrecidos destacó que la Universidad de Cádiz se encuentra entre las universidades españolas más transparentes. El pasado curso consiguió cumplir 21 de los 26 indicadores con los que se establece el ranking, cinco más de los que contaban en el curso 2014/2015.

Tras la memoria se entregaron 51 Premios Extraordinarios de doctorado, máster y grado, con una destacada presencia femenina entre las premiadas de las diferentes categorías.

Mirar el pasado de Cádiz para pensar en su futuro a largo plazo

El Catedrático Manuel Bustos durante la lección inaugural

Desde el Salón de Actos de la nueva Escuela Superior de Ingeniería del Campus de Puerto Real, la lección inaugural estuvo a cargo del catedrático de Historia Moderna, Manuel Bustos. El tema elegido para la ocasión fue ‘Cádiz en el siglo XVIII: formación y disolución de un modelo socio-económico’. 

Bustos explicó antes de empezar como la labor de los historiadores es la de “explicar los procesos, indicar los hechos, analizar el presente y las claves de futuro para enseñar a pensar a largo plazo”.

Durante el siglo XVIII Cádiz se convirtió en una ciudad de gran importancia para el país con el traslado de la Casa de Contratación y del Consulado de Cargadores de Indias desde Sevilla. Un hito de vital importancia para la ciudad y que durante este año celebra su tricentenario. Con estos acontecimientos la ciudad y las localidades cercanas vivieron un momento de esplendor económico y social. Un periodo que terminó con la pérdida de las colonias en ultramar y que hundió la economía de la zona casi una centuria después.

El consejero de Economía y Conocimiento de la Junta de Andalucía, Antonio Ramírez de Arellano tomó la palabra tras la lección como manda el protocolo. Antes de ofrecer un discurso, muy similar al que ha realizado en el resto de aperturas del curso de las distintas universidades andaluzas, hizo hincapié en las palabras de Bustos de cara a la necesidad de que los andaluces tomen las riendas del país. En esta línea, el consejero explicó que:

“En las épocas en las que Andalucía ha sido influyente y decisiva, a España le ha ido bien. Porque los andaluces rechazamos el oportunismo“.

Una universidad social, de excelencia y con amplios programas de movilidad

Mazo no hablaba con un tono derrotista a la hora de mencionar el pasado de la provincia y su Universidad. Desde la UCA dejaron claro que lo importante es que a pesar de los problemas de presupuestos hay que seguir creciendo y apostando por ser una “Universidad Social”, que es el reto al que se enfrentan desde la institución gaditana.

“Hablamos de una Universidad Social que garantice la igualdad de oportunidades en el acceso a la educación superior. Que tiene que seguir garantizando que cualquier persona que no disponga de recursos económicos pueda llegar al máximo nivel de la formación superior con recursos de igualdad, mérito y capacidad.”

El rector de la universidad gaditana también tuvo palabras de apoyo para aquellos jóvenes que en los próximos cursos llenarán las aulas universitarias. Desde la UCA se destacó que la aplicación de la LOMCE, en cuanto al ingreso en la universidad, no iba a suponer un gran cambio en Andalucía. “vamos a mantener las pruebas de acceso a la universidad adaptándolas ligeramente al nuevo diseño curricular del nuevo bachillerato”, explicó Mazo.

 Eduardo González Mazo hizo mención a dos de los buques insignia de la UCA. Por un lado mencionó sus programas de intercambio como los acuerdos que tiene con países europeos, Latinoamérica, con Rusia y Asia Central y el Magreb gracias a Erasmus+. La UCA es la segunda universidad española en movilidad.

El segundo de los programas de los que la Universidad de Cádiz puede presumir es su participación en el Campus de Excelencia Internacional del Mar (CEI·Mar). Se trata de la mayor agregación científica en el entorno de lo marino marítimo que engloba a universidades de tres países, organismos públicos de investigación y a diferentes empresas. De tal manera que este campus de excelencia consigue un desarrollo socio-económico del entorno en el ámbito de lo marino marítimo.

Pero para que la UCA pueda seguir creciendo, Mazo tiene claro la universidad no puede caminar sola, sino que necesita que la sociedad se implique en la difusión del conocimiento y su conexión con el desarrollo. Tendiendo puentes entre la Universidad de Cádiz y su entorno, Mazo dio por finalizado la apertura de un nuevo curso, señalando que este año la UCA tiene ante sí retos y eventos que superar en colaboración con aquellos que le rodean.


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