La UCO investiga un sistema de climatización urbana a partir de energía 100% renovable

La UCO investiga un sistema de climatización urbana a partir de energía 100% renovable


La Universidad de Córdoba (UCO), junto a otras 22 entidades asociadas, investiga un sistema de climatización urbana a partir de energía 100% renovable. Se trata del proyecto Wedistrict que, con un presupuesto de casi 20 millones de euros, se han puesto manos a la obra con la finalidad de encontrar una solución sostenible para los sistemas de calefacción y refrigeración.

Según ha podido confirmar la UCO en un comunicado, la mayor parte sistemas de climatización a nivel mundial funcionan de forma individualizada, en los que cada domicilio cuenta con su propio dispositivo para calentar o enfriar su hogar. De esta manera se plantean qué ocurriría si sólo fuera necesario una única red para aclimatar todas las viviendas de un barrio. Y, aún mejor, si este sistema combinara diversas fuentes renovables capaces de garantizar la totalidad de la demanda energética necesaria. Demostrar la viabilidad de esta idea de climatización urbana es precisamente la meta principal de Wedistrict.

Así, las primeras redes de distrito comenzaron a implantarse hace unas décadas en los países nórdicos, aunque muchas de ellas aún tienen por delante el reto de garantizar su eficacia, exclusivamente, a partir de energía renovable. En ellas, el frío o el calor se produce en una central y se distribuye por una red urbana mediante tuberías subterráneas, de la misma forma que se realiza con el gas o el agua. 

Investigadores implicados en este proyecto aseguran que a lo largo de los próximos años, Wedistrict pondrá en marcha estas redes en cuatro instalaciones piloto situadas en Rumanía, Polonia, Suecia y Alcalá de Henares (Madrid), esta última ubicada en la planta I+D+i de CEPSA.

La biomasa de baja emisión, los tanques de almacenamiento térmico mediante sales fundidas, máquinas de absorción, así como tres tecnologías de energía solar térmica (CSP, Fresnell y colectores planos) son algunas de las novedosas tecnologías que se ensayarán conjuntamente en la instalación de Alcalá de Henares (Madrid). 

La idea es hibridar estas fuentes renovables en una sola red de distrito de refrigeración y calefacción para poder satisfacer la totalidad de energía necesaria para varios edificios de forma simultánea y durante todo el año.

El prototipo RACU, un diseño de la UCO que transforma el calor en frío

Concretamente, el Grupo de Investigación TEP974, Research Applied Thermal Engineering, de la Universidad de Córdoba es responsable del diseño, fabricación y suministro de un nuevo prototipo denominado RACU, Renewable Air Cooling Unit. De esta manera, el sistema estará conectado a la red de agua caliente, cuyo calor, procedente de biomasa y solar térmica, se transformará en aire frío mediante un procedimiento basado en evaporación de agua de forma indirecta combinado con tecnología de rueda desecante.

El responsable del proyecto de la UCO, Manuel Ruiz de Adana, “el aire es primero secado en una rueda desecante y posteriormente se enfría al evaporarse al agua. El aire enfriado refrigera una segunda corriente de aire que es la que se impulsa al local”.  Las principales ventajas del sistema, subraya el investigador, son que “prescinde de sustancias refrigerantes contaminantes” y se “garantiza una elevada calidad de aire, ya que la totalidad se procede del exterior, con un reducido consumo energético”.

El prototipo, que actualmente está siendo construido por una empresa cordobesa bajo la supervisión del grupo de investigación se probará en el Laboratorio de Investigación de Sistemas de Climatización -LAVEC- de la Universidad de Córdoba. Posteriormente, se integrará en la red de distrito de Alcalá de Henares, en donde estará operando durante un año para demostrar su viabilidad. 

Según datos de la propia Comisión Europa, la climatización de los edificios en la actualidad representa la mitad del consumo energético de la UE, y el 70% de esta energía se genera a partir de combustibles fósiles. La sostenibilidad energética del futuro, por lo tanto, dependerá en buena medida de la forma en que la sociedad enfríe o caliente sus hogares.


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