La Universidad de Málaga ha logrado el tercer puesto en el Ranking CYD 2025 de sostenibilidad, una clasificación pionera en España que mide por primera vez el compromiso de las universidades con el medio ambiente y la responsabilidad social. El resultado posiciona a la institución malagueña como una de las más avanzadas del país en este ámbito.
El ranking, elaborado por la Fundación Conocimiento y Desarrollo, evaluó a 82 universidades españolas utilizando 36 indicadores diferentes. Estos parámetros analizaban aspectos como la inclusión social, la accesibilidad para personas con discapacidad, la eficiencia en el consumo energético y las medidas adoptadas para reducir el impacto ambiental de las instalaciones universitarias.
El rector de la UMA, Teodomiro López, celebró el reconocimiento y destacó que el resultado refleja «el trabajo constante y responsable de toda la comunidad universitaria». López subrayó que este logro refuerza el compromiso de la institución con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas, una hoja de ruta internacional que persigue un modelo de crecimiento más equilibrado y respetuoso con el planeta.
El rector también puso en valor que muchas de estas iniciativas medioambientales, además de beneficiar al entorno, generan importantes ahorros económicos para la universidad y fortalecen sus vínculos con la sociedad malagueña.
El Ranking CYD posiciona a la UMA y la US entre las mejores universidades
Un ambicioso proyecto de energía solar
El vicerrector de Infraestructuras y Sostenibilidad, Salvador Merino, explicó uno de los proyectos más ambiciosos de la universidad en materia energética. La UMA ha licitado la construcción de un extenso parque fotovoltaico que ocupará las cubiertas de todos sus edificios universitarios.
Lo innovador del proyecto es que estas instalaciones solares no funcionarán de forma independiente. Estarán conectadas mediante lo que técnicamente se conoce como un «anillo eléctrico», una red que interconecta todos los puntos de generación y consumo eléctrico del campus. Esta infraestructura permitirá que la universidad produzca toda la electricidad que necesita a partir de fuentes completamente renovables.
«Este proyecto no solo nos convierte en un campus sostenible», explicó Merino, «sino que también impulsa la investigación en energías limpias». El vicerrector añadió que el objetivo es convertir el campus malagueño en «un laboratorio abierto» donde estudiantes e investigadores puedan trabajar con tecnologías renovables reales, mostrando al mundo «un modelo europeo integrado en energías limpias».
El Ranking CYD analiza anualmente el rendimiento de las universidades españolas en cinco grandes áreas: enseñanza y aprendizaje, investigación, transferencia de conocimiento al tejido empresarial, proyección internacional y contribución al desarrollo de su entorno regional. La UMA ha demostrado una fortaleza especial precisamente en esta última dimensión, relacionada con la sostenibilidad y el compromiso social.
Este reconocimiento sitúa a la Universidad de Málaga en línea con la Agenda 2030, el plan de acción mundial adoptado por los países miembros de Naciones Unidas para lograr un desarrollo más sostenible y equitativo en los próximos años.
