La Universidad Internacional de Andalucía ha impuesto su Medalla de Oro al científico Thomas C. Südhof, Premio Nobel de Medicina, en un acto celebrado en la Sede Antonio Machado de Baeza. La distinción reconoce la destacada trayectoria del investigador y su estrecha vinculación con esta institución universitaria a lo largo de dos décadas.
Südhof recibió el Premio Nobel de Medicina en 2013 por sus investigaciones sobre cómo las células transportan y liberan moléculas, un proceso fundamental para entender el funcionamiento del cerebro. Sus descubrimientos han permitido comprender mejor la maquinaria molecular que controla la rápida liberación de neurotransmisores, las sustancias químicas que permiten la comunicación entre neuronas.
Un Nobel con raíces en Baeza
La relación del científico con Baeza y la UNIA se remonta a 2005, cuando participó por primera vez en los workshops sobre Biomedicina que organiza la universidad. Desde entonces ha vuelto en varias ocasiones, consolidando un vínculo especial con la ciudad jiennense.
Precisamente fue en Baeza, en octubre de 2013, donde Südhof recibió la noticia de que le habían concedido el Nobel junto a los investigadores estadounidenses James E. Rothman y Randy W. Schekman. El científico se encontraba en la ciudad para participar en uno de esos encuentros científicos internacionales cuando se anunció el galardón. Cuatro años después, en 2017, el Ayuntamiento de Baeza le rindió un homenaje en reconocimiento a ese momento histórico.
Un acto cargado de simbolismo
El rector de la UNIA, José Ignacio García, ha presidido la ceremonia, que ha contado con la participación de la viceconsejera de Universidad, Investigación e Innovación de la Junta de Andalucía, Lorena Garrido; el investigador Rafael Fernández-Chacón, presidente del Comité Asesor de Biomedicina de la UNIA; la secretaria general de la universidad, Mª José Triguero, y el director de la Sede Antonio Machado, José Manuel Castro.
García ha destacado que Südhof es «un Nobel muy nuestro» por su relación continuada con la institución y con Baeza. El rector ha subrayado la importancia de los workshops de Biomedicina, «uno de los mayores orgullos» de la universidad, y ha agradecido el trabajo del Comité Asesor en esta materia, cuyo criterio ha permitido construir el prestigio de esta universidad dentro de la comunidad científica mundial.
En cifras, estos encuentros han reunido a más de 1.200 ponentes invitados, entre ellos cinco premios Nobel, incluido el profesor Südhof, y otros tantos candidatos a este reconocimiento. García ha agradecido al premiado su generosidad «por ceder una parte de su valioso tiempo en compartir ideas y conocimiento», citando unas palabras del poeta Antonio Machado que da nombre a la sede: «En cuestiones de cultura y de saber, sólo se pierde lo que se guarda. Sólo se gana lo que se da».
El rector ha manifestado que esta Medalla de Oro no actúa solo como reconocimiento a un científico brillante, sino también como «la expresión del cariño de las personas que forman parte de esta institución».
Un tesoro que guardaré siempre
Thomas Südhof ha mostrado su emoción tras recibir el galardón. «Es un reconocimiento muy importante, porque es inusual. Baeza es un sitio para mí inusual, es un sitio que por un lado está muy vivo y por otro, es un testimonio de los logros previos históricos», ha declarado el científico.
«Para mí es un elemento de convergencia de lo que ha sido mi trayectoria pasada, tanto vital como científica, y lo que supone su futuro a partir de este momento. Estoy viviendo esta convergencia aquí con este reconocimiento», ha añadido. El Nobel ha concluido afirmando que «esto para mí es un tesoro que mantendré siempre, siempre».
Compromiso con la excelencia científica
El profesor Rafael Fernández-Chacón ha sido el encargado de hacer una semblanza del premiado y ha agradecido a la UNIA por otorgar este reconocimiento. «Este honor refleja el profundo respeto y compromiso de la UNIA con la excelencia científica, un valor insustituible en nuestra sociedad, y con las personas que hacen posible dicha excelencia, ejemplificado hoy por nuestro galardonado», ha señalado.
Por su parte, la viceconsejera de Universidad ha expresado su gratitud a Thomas Südhof por «su estima hacia el sistema universitario público de Andalucía» y ha calificado de «orgullo y lujo que un Nobel se una de esta manera a nuestro sistema andaluz».
Lorena Garrido ha destacado que las universidades andaluzas han ganado proyección internacional gracias al trabajo, las alianzas y la investigación de calidad, en un contexto donde las instituciones compiten por atraer talento. En ese empeño, ha asegurado, cuentan con el apoyo de la Junta a través de tres medidas: el impulso de la movilidad Erasmus+, la movilidad del personal docente investigador mediante estancias en el extranjero y el retorno de talento a Andalucía, y las titulaciones conjuntas con universidades extranjeras que aumentan la empleabilidad de los estudiantes.
Respecto a la UNIA, Garrido ha indicado que la Ley Universitaria de Andalucía (LUPA) refuerza su papel como elemento de coordinación para la internacionalización de las universidades andaluzas.
Música y ciencia
El acto ha incluido también un guiño a la afición de Südhof por la música y a su habilidad con el oboe. Durante la ceremonia, el Dúo de oboe y piano García-Mudarra ha interpretado la pieza Oblivion, de Astor Piazzolla, y las Siete canciones populares españolas, de Manuel de Falla.
Qué es la Medalla de Oro
La Medalla de Oro de la Universidad Internacional de Andalucía se concede como reconocimiento público y patente a personas físicas o jurídicas, privadas o públicas, nacionales o extranjeras, que hayan destacado en el campo de la investigación científica o de la docencia, en el cultivo y fomento de las artes, las letras, las ciencias o la cultura, o que hayan prestado servicios relevantes o extraordinarios a la institución.
El profesor Südhof recibe esta distinción, acordada en el Consejo de Gobierno del 12 de mayo de 2025, en reconocimiento a su destacada labor en el campo de la investigación científica, a su brillante trayectoria académica y a su especial vinculación con la Sede Antonio Machado a través del programa de workshops en Biomedicina, así como por su contribución al cultivo y fomento de las ciencias en el ámbito internacional.

Un Nobel con raíces en Baeza
Un tesoro que guardaré siempre
Música y ciencia