La Universidad de Almería (UAL) se ha sumado al ‘Proyecto Zero’, una iniciativa nacional impulsada por la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) para lograr una generación libre de tabaco en España antes de 2030. Pero la UAL va más lejos: su objetivo es que el campus sea completamente libre de humo ya en el próximo curso académico, adelantándose al horizonte que marca la propia iniciativa.
El proyecto se presentó esta semana en el campus dentro de un mes de mayo cargado de actividades de concienciación sobre el tabaco. El acto contó con Lorena Gutiérrez, directora de Campus Saludable de la UAL, y Magdalena Cantero, presidenta de la AECC. Además, la universidad ha solicitado ya la acreditación a la Junta de Andalucía para obtener el Nivel Bronce en materia de deshabituación tabáquica, un reconocimiento que la convertiría en la cuarta universidad andaluza en conseguirlo.
Un problema que afecta especialmente a los jóvenes
Los datos que maneja la AECC son preocupantes. Según la Organización Mundial de la Salud, el tabaco mata a siete millones de personas al año en todo el mundo, y el 30% de las muertes por cáncer están directamente relacionadas con su consumo. Pero el problema no se limita al tabaco tradicional: uno de cada cuatro menores de entre 12 y 13 años vapea en España, y uno de cada dos lo hace entre los 14 y los 18 años. Andalucía es, además, la comunidad autónoma con mayor porcentaje de menores consumiendo estos productos.
El vapeo —el uso de cigarrillos electrónicos— genera una falsa sensación de inocuidad, pero según los expertos crea adicción y actúa como puerta de entrada al tabaco convencional.
Jóvenes liderando el cambio
‘Proyecto Zero’ nació en 2023 con doce entidades fundadoras y ha involucrado ya a mil jóvenes de toda España en 60 proyectos, de los cuales 35 han sido pilotados y nueve son andaluces. La iniciativa trabaja en cinco áreas: Medio Ambiente y Prevención, Ocio y Cultura, Educación e Inclusión, Deporte, y Ocio y Tiempo Libre.
En la presentación participó Josué Mantero, joven activista que lidera dentro del proyecto el Movimiento ZeTa-ZePo —siglas de Zero Tabaco, Zero Pollution—, centrado en concienciar a la juventud sobre el daño medioambiental que provocan las colillas y en promover espacios sin humo.
La UAL, por su parte, ha puesto en marcha talleres de apoyo psicológico para ayudar a dejar de fumar, dirigidos tanto a profesores como a personal de administración. Gutiérrez destacó que el objetivo no es solo eliminar el humo del campus, sino «promover un estilo de vida saludable» y que los estudiantes «adquieran hábitos que perduren a lo largo de la vida».
Las actividades continuarán la semana que viene con motivo del Día Mundial Sin Tabaco, que se celebra el 31 de mayo. Mientras tanto, el contexto legislativo avanza en la misma dirección: el Reino Unido acaba de aprobar una ley que prohíbe la venta de tabaco y vapeadores a quienes hayan nacido después del 1 de enero de 2009, y en España está a punto de aprobarse una norma que restringirá el consumo en entornos públicos como colegios, espacios culturales y deportivos.

Jóvenes liderando el cambio