La Universidad de Córdoba (UCO) celebró el pasado 6 de marzo su acto institucional con motivo del Día Internacional de las Mujeres, que se conmemora el 8 de marzo. El evento giró en torno a dos reconocimientos: la quinta edición de los Premios María Zambrano, que distinguen los mejores trabajos académicos con perspectiva de género, y los Distintivos a las Buenas Prácticas o Trayectoria en materia de Igualdad de Género, financiados por el Instituto Andaluz de la Mujer.
El rector de la UCO, Manuel Torralbo Rodríguez, subrayó en su intervención que la universidad tiene una responsabilidad especial frente a las desigualdades sociales: «Nos toca analizarla, visibilizarla y contribuir activamente a transformarla; porque la universidad pública no solo transmite conocimiento, también tiene la responsabilidad de formar ciudadanía crítica y comprometida con los valores democráticos».
Sara Pinzi, vicerrectora de Igualdad, Inclusión y Compromiso Social, presentó el lema de la UCO para este año: «Igualdad que forma, derechos que transforman», una propuesta que conecta con el lema internacional de ONU Mujeres para 2026: «Derechos, Justicia y Acción para todas las mujeres y niñas». En su intervención dejó claro que la igualdad «debe traducirse en políticas reales, en oportunidades efectivas y en entornos universitarios seguros, inclusivos y libres de cualquier forma de discriminación o violencia».
Tres trabajos académicos premiados sobre género, represión y violencia digital
La tesis doctoral galardonada fue Horror para las vencidas. Mujer y represión franquista en Córdoba (1936-1950), de Carmen Caridad Jiménez Aguilera. El estudio analiza la violencia ejercida sobre las mujeres durante la Guerra Civil y la dictadura en Córdoba y su provincia. Al recoger el premio, la autora recordó que esas mujeres «han sido las olvidadas de los olvidados» y que su investigación busca reconocerlas como sujetos históricos con pleno derecho.
El premio al mejor Trabajo de Fin de Máster recayó en Fátima López Povedano, por un estudio sobre el uso de la inteligencia artificial como herramienta de violencia contra las mujeres, centrado específicamente en los deepfakes sexuales —imágenes o vídeos falsos generados con IA que suplantan la identidad de una persona con contenido sexual sin su consentimiento—. La investigación aborda los factores psicológicos y sociales detrás de la creación y difusión de este tipo de contenidos, una forma de violencia de género digital todavía poco estudiada.
El Trabajo de Fin de Grado premiado fue Female objectification and subjugation through the justification of «Biological destiny» in The Handmaid’s Tale by Margaret Atwood, de Estrella Pérez García. Al recoger el galardón, la autora apeló a «la cordura, la empatía y sobre todo a la conciencia y a la lectura» ante el avance de discursos que, a su juicio, amenazan los derechos de las mujeres.
Reconocimientos colectivos e individuales a la igualdad en el campus
La segunda parte del acto estuvo dedicada a los Distintivos a las Buenas Prácticas en Igualdad, unos reconocimientos que buscan visibilizar el trabajo diario por la igualdad dentro de la propia universidad. En la categoría colectiva, fueron distinguidos ocho servicios y grupos, entre ellos UCOPress Editorial, el Área de Cooperación y Solidaridad, el Área de Inclusión, el Aula de Sinhogarismo, el Consejo de Estudiantes de la Facultad de Ciencias (CECI), el grupo de investigación Research in Languages, Technology and Education (HUM-1122), el grupo de innovación docente GID-164 y la Unidad Técnica y Servicio de Contratación y Patrimonio.
En cuanto a las trayectorias individuales, se reconoció a cuatro personas en la categoría emergente —Isabel María Moreno García, Denisse Posada Izquierdo, Raisa Rafaela Serrano Muñoz y Lilia Dolores Tapia Mariscal— y a tres en la categoría consolidada: David Moscoso Sánchez, Antonia Navarro Tejero y María Rosal Nadales.
Homenaje a casi veinte años de trabajo por la igualdad
El acto se cerró con un reconocimiento especial a Rocío Rubio Alegre, quien ha dedicado casi dos décadas de su carrera profesional a la Unidad de Igualdad de la UCO. La vicerrectora Sara Pinzi le agradeció públicamente «veinte años de trabajo, de compromiso y de dedicación», destacando su papel en el desarrollo de las políticas de igualdad de la institución y su «profesionalidad y lealtad institucional».
