El programa piloto, financiado por la Junta de Andalucía, atenderá a 177 niños y niñas de entre 3 y 12 años en dos campus de la ciudad hasta el 4 de septiembre
La Universidad de Granada (UGR) ha inaugurado este martes sus primeras ludotecas de verano para los hijos e hijas de sus trabajadores. El servicio, completamente gratuito, nació para resolver un problema que muchas familias conocen bien: qué hacer con los niños durante las semanas en que ya no hay colegio pero el trabajo sigue.
El rector Pedro Mercado y la vicerrectora de Igualdad, Inclusión y Compromiso Social, Mar Venegas, visitaron esta mañana las dos sedes del programa —el Campus de Cartuja y el Campus del PTS— para inaugurarlas oficialmente. En total, 177 niños y niñas de entre 3 y 12 años, pertenecientes a 134 familias de la comunidad universitaria, se benefician del servicio sin coste alguno.
Las ludotecas cubren uno de los periodos más complicados para los padres con hijos pequeños: el tramo entre el fin del curso escolar, el 22 de junio, y el inicio del nuevo ciclo académico el 4 de septiembre. Organizado en cuatro turnos, el servicio presta especial atención a las quincenas de julio, cuando la falta de alternativas de conciliación es más acuciante.
La iniciativa está financiada íntegramente por la Consejería de Inclusión Social, Juventud, Familias e Igualdad de la Junta de Andalucía, con fondos del Plan Corresponsables del Ministerio de Igualdad. Este plan nacional, diseñado para ayudar a las familias a compaginar trabajo y vida familiar, permite por primera vez este año que las universidades andaluzas accedan a sus recursos.
La distribución entre ambas sedes es equilibrada: 93 menores de 69 familias acuden a la Facultad de Filosofía y Letras, en el Campus de Cartuja, mientras que los otros 84 niños, de 65 familias, lo hacen en la Facultad de Ciencias de la Salud, en el Campus del PTS.
Uno de los aspectos más destacados del programa es su enfoque inclusivo. Las ludotecas cuentan con monitores especializados en atención a niños con Necesidades Específicas de Apoyo Educativo (NEAE), es decir, menores que requieren algún tipo de adaptación o apoyo adicional para participar en las actividades en igualdad de condiciones.
La empresa encargada del servicio, AL ALBA, fue seleccionada mediante concurso público con estrictos requisitos sociales, incluida una ratio de monitores por niño más baja de lo que exige la ley. El programa diseñado se llama «Un viaje por mundos» y plantea a los participantes como exploradores que descubren distintos rincones del planeta a lo largo del verano. Las actividades incluyen talleres de manualidades, cuentacuentos, talleres de idiomas, juegos cooperativos, expresión artística, teatro, reciclaje creativo y actividades acuáticas al aire libre para combatir el calor granadino.
Desde la Unidad de Igualdad y Diversidad de la UGR, que gestionó íntegramente el proceso de inscripción, se aplicó un criterio social para el reparto de plazas, lo que permitió que el 100% de las familias solicitantes obtuviera al menos un turno.
El rector subrayó el compromiso de la UGR con la conciliación de sus trabajadores, y la vicerrectora Venegas destacó que la iniciativa se suma a otros servicios de acción social ya existentes. Ambos agradecieron a la Junta y al Ministerio que financiaran el programa por primera vez este año.
La UGR lo presenta como un proyecto piloto, pero con vocación de continuidad: la experiencia de este verano sentará las bases del futuro Plan de Conciliación Corresponsable de la universidad.
