La Universidad de Jaén ha completado una nueva edición de su curso de formación destinado a los delegados de clase, una iniciativa del Vicerrectorado de Estudiantes y Empleabilidad que busca preparar a quienes ejercen como portavoces de sus compañeros ante la institución académica.
La formación, celebrada los días 22 y 23 de octubre en los campus de Las Lagunillas y Linares respectivamente, reunió a los representantes estudiantiles elegidos para el curso académico 2025/2026. El objetivo principal es dotarles de las herramientas y conocimientos necesarios para desempeñar eficazmente su papel como intermediarios entre el alumnado y la universidad.
Teresa Pérez Giménez, vicerrectora de Estudiantes y Empleabilidad, fue la encargada de inaugurar las jornadas. En su intervención, explicó cómo se organiza internamente la Universidad de Jaén y recordó que el Vicerrectorado que dirige trabaja fundamentalmente para los estudiantes, que son la razón de ser de cualquier universidad.
La parte más práctica del curso corrió a cargo de Nuria Ruiz Fuentes, directora de Secretariado de Atención al Estudiante y Procesos Académicos. Ruiz Fuentes mostró a los asistentes cómo utilizar la aplicación informática diseñada específicamente para los representantes estudiantiles y les explicó los diferentes canales de comunicación que tienen a su disposición para ejercer su labor.
Aprendiendo de la experiencia
Una de las partes más valoradas del programa fue la participación de estudiantes con experiencia en órganos de representación. Miembros del Consejo de Estudiantes de la UJA y de la Junta de Estudiantes de la Escuela Politécnica Superior de Linares compartieron con los nuevos delegados su experiencia acumulada durante años de trabajo representativo.
Esta transmisión de conocimiento resulta especialmente útil para quienes se estrenan en estas funciones, ya que la mayoría de los asistentes ejercían por primera vez como delegados de sus compañeros. Conocer los retos reales y las soluciones prácticas de quienes ya han recorrido ese camino facilita enormemente el aprendizaje.
Las asociaciones estudiantiles de la universidad también tuvieron su espacio en las jornadas. Aprovecharon para presentar sus actividades y la programación prevista para este curso académico, animando a los delegados a fomentar la participación de sus compañeros en la vida universitaria más allá de las aulas.
Representación inclusiva y atención a la diversidad
El Vicerrectorado de Igualdad, Diversidad y Responsabilidad Social aportó una perspectiva fundamental al curso. Consuelo Díez Bedmar, directora de Secretariado de Diversidad y Responsabilidad, y Javier Cortés Moreno, director de la Unidad de Diversidad, explicaron a los delegados cómo ejercer una representación que tenga en cuenta a todos los estudiantes, independientemente de sus circunstancias personales.
Durante su intervención, presentaron los diferentes proyectos y manuales que la universidad pone a disposición del alumnado para garantizar que nadie quede excluido. Se trata de asegurar que los delegados conozcan las herramientas existentes para atender las necesidades específicas de estudiantes con diversidad funcional, diferentes orígenes culturales o cualquier otra situación que requiera atención particular.
Otro elemento importante del programa fue conocer el funcionamiento de la Defensoría Universitaria. Salvador Cruz Artacho, Defensor Universitario de la UJA, explicó a los representantes cuál es su labor y cómo pueden dirigirse a esta figura cuando sea necesario. La Defensoría actúa como mediadora en conflictos y vela por los derechos de toda la comunidad universitaria, una instancia que los delegados deben conocer bien para orientar adecuadamente a sus compañeros.
Habilidades prácticas para la representación
El curso incluyó una sesión especialmente participativa dirigida por África María Cámara Estrella, profesora titular del área de Teoría e Historia de la Educación. Esta parte de la formación se centró en desarrollar las habilidades interpersonales que todo buen delegado necesita.
Mediante ejercicios prácticos, los asistentes trabajaron competencias esenciales como la escucha activa, fundamental para entender realmente las preocupaciones de sus compañeros antes de trasladarlas a la institución. También practicaron la empatía, necesaria para ponerse en el lugar de otros estudiantes y representar intereses diversos.
La profesora Cámara Estrella hizo especial hincapié en la capacidad de síntesis de información, ya que los delegados deben ser capaces de recoger múltiples opiniones y convertirlas en propuestas concretas. Asimismo, trabajaron técnicas para alcanzar consensos entre compañeros con visiones diferentes, una habilidad clave cuando se representa a un grupo diverso.
La formación subraya así el papel de los delegados como verdaderos puentes de comunicación entre el estudiantado, el profesorado y la institución universitaria. Un papel que requiere no solo conocer los procedimientos administrativos, sino también desarrollar importantes habilidades sociales y de gestión que les servirán más allá de su paso por la universidad.

Representación inclusiva y atención a la diversidad