La Universidad de Málaga ha dado luz verde hoy a la convocatoria de 31 plazas de profesorado funcionario en un Consejo de Gobierno extraordinario. La decisión, aprobada por unanimidad, forma parte del proceso de consolidación de la plantilla docente e investigadora de la institución.
De las 31 plazas autorizadas, dos corresponden a plazas de catedrático que se cubrirán con cargo a la Oferta de Empleo Público de 2023, cuya vigencia finaliza este año. Las 29 restantes son plazas de profesor titular y se financiarán con la Oferta de Empleo Público de 2025.
Consolidación de la plantilla docente
El rector de la UMA, Teodomiro López, destacó durante la sesión que esta aprobación representa «un paso más en la consolidación de nuestra plantilla docente e investigadora y en nuestro compromiso con su estabilidad y promoción profesional». López subrayó que la estabilización del personal académico es una prioridad fundamental para la institución.
Sin embargo, estas plazas aún deben recibir la aprobación definitiva de la Consejería de Universidad, Investigación e Innovación de la Junta de Andalucía antes de poder convocarse oficialmente. El rector se mostró optimista al respecto, asegurando que los avances en el diálogo y la negociación con la administración autonómica ya se están produciendo.
«Esto me hace ser razonablemente optimista respecto a que los diferentes procesos puedan avanzar a partir de ahora con mayor rapidez», afirmó López. El equipo rectoral considera que resolver las plazas pendientes «cuanto antes y de la manera más eficiente posible» constituye una prioridad absoluta.
Esfuerzo institucional de los últimos dos años
El vicerrector de Ordenación Académica y Profesorado, Bartolomé Andreo, puso en contexto el esfuerzo que viene realizando la universidad en materia de personal docente. En menos de dos años, la institución ha dotado un total de 192 plazas de profesor titular y 45 de catedrático, todas ellas con la autorización previa de la Junta de Andalucía.
Andreo destacó que este proceso de ampliación de plantilla se ha llevado a cabo manteniendo la sostenibilidad financiera de la universidad dentro del Plan de Ajuste institucional. Este plan es un compromiso que establece los límites de gasto y endeudamiento que debe respetar la institución para garantizar su viabilidad económica a largo plazo.
El vicerrector explicó que la aprobación de estas 31 nuevas plazas ha sido posible gracias a un proceso de diálogo y negociación con múltiples actores: el profesorado, los centros académicos, los departamentos y los representantes sindicales. Este enfoque participativo busca gestionar las nuevas plazas «de la forma más equilibrada posible», teniendo en cuenta las necesidades de las diferentes áreas de conocimiento y facultades.
La UMA da luz verde a una nueva convocatoria de plazas para reforzar su plantilla docente
Qué son las plazas funcionarias en la universidad
Las plazas de profesorado funcionario son posiciones permanentes en la universidad que ofrecen estabilidad laboral a los docentes e investigadores. Existen dos categorías principales: profesor titular de universidad y catedrático de universidad.
Los profesores titulares son funcionarios con una plaza fija que desarrollan labores de docencia, investigación y gestión universitaria. Para acceder a estas plazas es necesario haber obtenido previamente la acreditación nacional que otorga la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación (ANECA) tras evaluar los méritos docentes e investigadores del candidato.
Los catedráticos representan la máxima categoría del profesorado universitario funcionario. Además de las funciones de los titulares, suelen asumir mayores responsabilidades en la dirección de grupos de investigación, proyectos y programas de doctorado. El acceso a catedrático también requiere acreditación previa y supone haber alcanzado un alto nivel de excelencia académica e investigadora.
Perspectivas para 2026
La Universidad de Málaga prevé que los procedimientos pendientes para cubrir plazas se completen a un ritmo mayor durante 2026. No obstante, este calendario dependerá de que la Junta de Andalucía vaya dando su visto bueno a las distintas convocatorias.
La aprobación y cobertura de estas plazas resulta fundamental no solo para garantizar la estabilidad laboral del personal docente e investigador, sino también para asegurar la calidad de la enseñanza y mantener la capacidad investigadora de la institución. Las universidades españolas llevan años reivindicando mayor agilidad en los procesos de estabilización de plantillas, un problema común en el sistema universitario público.
El proceso de diálogo mencionado por el rector sugiere que existe una voluntad compartida entre la universidad y la administración autonómica para agilizar estos trámites, lo que podría traducirse en una reducción de los plazos habituales para la resolución definitiva de las convocatorias.
