La Universidad de Málaga (UMA) ha conseguido uno de los catorce Centros de Excelencia Jean Monnet que la Unión Europea ha concedido en todo el mundo para el periodo 2025-2028. Se trata de un reconocimiento de prestigio internacional que sitúa a la institución malagueña como referente en el estudio de las políticas europeas de seguridad fronteriza y derechos humanos.
El centro, que lleva el nombre de ‘La dimensión humana de las políticas europeas de seguridad en sus fronteras: asilo, refugio e inmigración y la lucha contra la criminalidad internacional organizada’ (EUSECRAL), estará dirigido por Ana Salinas, catedrática de Derecho Internacional de la UMA. Tendrá su sede en la Facultad de Derecho y funcionará durante los próximos tres años con una financiación de 100.000 euros.
La propuesta de concesión llegó a la universidad el pasado mes de agosto, pero ha sido ahora, el 1 de noviembre, cuando ha comenzado oficialmente su andadura tras recibir la financiación europea. Este tipo de centros son espacios donde se concentran expertos de alto nivel para estudiar y proponer soluciones a los grandes desafíos que afronta la Unión Europea.
Un equipo de expertos de primer nivel
El proyecto contará con un equipo que la propia Salinas describe como «muy potente». Entre sus integrantes figuran diplomáticos, directores generales del Consejo de Europa y la Comisión Europea, además de jueces internacionales. Esta combinación de perfiles permitirá abordar los temas desde múltiples perspectivas y con un enfoque práctico.
Los Centros de Excelencia Jean Monnet no son simplemente espacios académicos dedicados a la enseñanza. Su función va mucho más allá: buscan reflexionar sobre los retos que enfrenta la Unión Europea y aportar ideas concretas para mejorar las normativas existentes. Para conseguirlo, organizan conferencias y seminarios de investigación de alto nivel donde participan tanto expertos como representantes de la sociedad civil.
«Lo más importante es la interacción de las fuerzas sociales y las políticas que abordan los distintos problemas», explica Ana Salinas. La catedrática insiste en que el objetivo principal es «poner sobre la mesa propuestas eficientes cara a nuevas reglamentaciones», es decir, ofrecer soluciones prácticas que puedan traducirse en cambios legislativos reales.
Un puente entre la academia y la sociedad
Estos centros desempeñan un papel fundamental como enlace entre el mundo académico y la ciudadanía. No solo trabajan con estudiantes universitarios, sino que también se dirigen a responsables políticos, funcionarios públicos y al público en general. Su misión es acercar las cuestiones europeas a todos los sectores de la sociedad y facilitar que los expertos colaboren en proyectos transnacionales.
La Unión Europea concede estos centros a propuesta de instituciones de educación superior, y normalmente suponen un reconocimiento a la trayectoria profesional e internacional de quien lo solicita. En este caso, la concesión premia el amplio bagaje de Ana Salinas de Frías en instituciones europeas e internacionales.
La catedrática, autora de numerosas publicaciones especializadas, es desde 2020 miembro del órgano de gobierno de la Sociedad Europea de Derecho Internacional. Además, compagina su labor docente con su trabajo como jueza ad hoc del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) de Estrasburgo, una de las instituciones judiciales más importantes del continente.
Su experiencia incluye también dos años de trabajo en el Consejo de Europa, donde fue destinada por el Ministerio de Asuntos Exteriores español como asesora jurídica en materia de terrorismo. Posteriormente continuó desarrollando esta labor como experta jurídica independiente.
Con este nuevo centro, la Universidad de Málaga refuerza su posición como institución de referencia en el análisis de las políticas europeas de seguridad y protección de los derechos humanos en las fronteras, un tema de máxima actualidad en el contexto migratorio actual.
