La Universidad de Málaga (UMA) se ha incorporado a un convenio de colaboración con IA Factory, una iniciativa estatal que busca poner la inteligencia artificial al alcance del tejido empresarial español, con especial atención a pequeñas y medianas empresas y startups. El acuerdo, firmado el 26 de mayo de 2026, cuenta con un presupuesto total de más de 2,1 millones de euros, de los que corresponden a la UMA 284.718 euros destinados a contratar personal especializado durante dos años.
La institución malagueña es una de las nueve universidades y centros de investigación que han suscrito este convenio, todos ellos integrantes de la Red Española de Supercomputación (RES), una infraestructura científica y tecnológica de carácter estatal que pone a disposición de investigadores y empresas una potencia de cálculo muy superior a la de los ordenadores convencionales.
¿Qué es IA Factory y para qué sirve?
IA Factory es un proyecto enmarcado en la Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial y financiado con fondos europeos a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (NextGenerationEU). Su objetivo es que las empresas españolas, especialmente las más pequeñas, puedan acceder a la infraestructura tecnológica necesaria para desarrollar y aplicar sistemas de inteligencia artificial, algo que hasta ahora quedaba fuera del alcance de muchas organizaciones por su coste y complejidad.
La estrategia se apoya en tres pilares: potenciar las condiciones para que la inteligencia artificial pueda crecer en España, extender su uso tanto en el sector público como en el privado fomentando la innovación y la ciberseguridad, y garantizar que esta tecnología se desarrolle de forma ética, transparente y responsable.
El papel de la UMA: asesorar y acompañar a las empresas
Dentro de este esquema, la Universidad de Málaga actuará como nodo territorial, es decir, como punto de contacto y apoyo local para las empresas de la región que quieran aprovechar los servicios de la Red Española de Supercomputación.
En la práctica, esto significa que la UMA se encargará de identificar qué empresas y organizaciones de Málaga pueden beneficiarse de estas herramientas, ofrecerles un primer asesoramiento en materia de inteligencia artificial, acompañarlas durante todo el proceso de acceso a los servicios de la red y proporcionarles apoyo científico y técnico especializado.
Este papel encaja con la trayectoria de la UMA en el ámbito tecnológico. La universidad forma parte del Málaga TechPark —el Parque Tecnológico de Andalucía—, un espacio de referencia para la colaboración entre universidad y empresa en el que se impulsa la transferencia de conocimiento. Además, su Centro de Supercomputación y Bioinformática (SCBI) es el nodo RES-Picasso de la Red Española de Supercomputación, lo que acredita su capacidad técnica para asumir este tipo de responsabilidades.
Ocho socios más en toda España
Junto a la UMA, los otros ocho firmantes del convenio son el Barcelona Supercomputing Center-Centro Nacional de Supercomputación (BSC-CNS), el Consorci de Serveis Universitaris (CESUC), la Fundación Computación y Tecnologías Avanzadas de Extremadura (COMPUTAEX), la Fundación del Centro de Supercomputación de Castilla y León (SCAYLE), la Universidad Autónoma de Madrid, la Universidad de Cantabria, la Universitat de València y la Universidad de Zaragoza.
Cada uno de estos nodos operará en su territorio con las mismas funciones que la UMA en Málaga, formando así una red descentralizada de apoyo a la inteligencia artificial que cubre buena parte de la geografía española.
El acuerdo supone un paso más en el esfuerzo por reducir la brecha tecnológica entre las grandes corporaciones y las empresas más pequeñas, que a menudo carecen de los recursos necesarios para sumarse a la revolución de la inteligencia artificial sin el respaldo de instituciones como las universidades.
