La cuarta campaña arqueológica busca desentrañar los orígenes de la ciudad hace casi 3.000 años y se prolongará hasta el 26 de septiembre
La Universidad de Málaga ha iniciado una nueva campaña de excavaciones en el Cerro del Villar, uno de los yacimientos arqueológicos más importantes de Andalucía para comprender los orígenes de la ciudad. Este antiguo asentamiento fenicio, que se remonta a hace casi tres milenios, podría guardar las claves sobre cómo se formó la Málaga que conocemos hoy.
La cuarta campaña de investigación arqueológica comenzó el pasado lunes y se extenderá hasta el próximo 26 de septiembre. El proyecto, financiado por la Junta de Andalucía, representa una oportunidad única para profundizar en el conocimiento de este periodo histórico crucial.
Un equipo internacional para un hallazgo excepcional
El profesor José Suárez, del Departamento de Ciencias Históricas de la UMA, lidera nuevamente el equipo científico. Este grupo multidisciplinar reúne a más de medio centenar de personas, incluyendo investigadores de universidades andaluzas e internacionales de prestigio como Chicago y Marburgo.
La excavación también cuenta con el respaldo de especialistas del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y de los Servicios Centrales de Apoyo a la Investigación. Estudiantes y egresados del Grado de Historia de la Universidad de Málaga participan activamente tanto en las tareas de campo como en el procesamiento de materiales en laboratorio.
El secreto del antiguo islote
El Cerro del Villar se encuentra ubicado en lo que antiguamente fue un islote en la desembocadura del río Guadalhorce. Las excavaciones anteriores han confirmado que se trata de uno de los asentamientos fenicios arcaicos mejor conservados del Mediterráneo occidental, lo que lo convierte en un laboratorio excepcional para estudiar la expansión colonial en la Península Ibérica.
Los fenicios fueron un pueblo navegante y comerciante procedente del actual Líbano que estableció colonias por todo el Mediterráneo entre los siglos IX y VI antes de Cristo. Su llegada a las costas malagueñas marcó el inicio de la historia urbana de la ciudad.
Un edificio monumental del siglo VII a.C.
Esta nueva campaña se centrará en el estudio de una estructura arquitectónica de dimensiones excepcionales fechada en el siglo VII antes de Cristo. El edificio, que supera los 20 metros de longitud, se extiende en paralelo a la antigua orilla de la isla y podría haber tenido un carácter público.
«La entidad de los edificios y la evidencia de un urbanismo denso y complejo resaltan que el Cerro del Villar fue el gran asentamiento de la bahía de Málaga que dio lugar al origen de nuestra ciudad», explica José Suárez.
Los investigadores pretenden desentrañar la organización interna de esta construcción monumental, determinar los usos específicos de cada estancia y establecer sus diferentes fases arquitectónicas a lo largo del tiempo.
Un crisol de culturas
Uno de los aspectos más fascinantes del yacimiento es la evidencia de convivencia entre poblaciones de tradiciones muy diferentes. Los hallazgos arqueológicos muestran que en el Cerro del Villar coexistieron los fenicios procedentes del Próximo Oriente con las comunidades locales del final de la Prehistoria.
Según Suárez, «el éxito de la convivencia entre estas poblaciones garantizó el éxito del proyecto». Esta fusión cultural habría sido clave para el desarrollo y la consolidación del asentamiento.
Un taller alfarero del siglo V a.C.
La campaña también abordará la caracterización de un posible taller púnico de producción alfarera datado en el siglo V antes de Cristo. Los arqueólogos han localizado restos de lo que podría ser un horno y un gran depósito de desechos cerámicos, especialmente de ánforas y otros utensilios domésticos.
Este hallazgo es especialmente relevante porque coincide temporalmente con la importante ciudad de Malaka, situada en la margen izquierda de la desembocadura del río Guadalmedina. Esto sugiere que el Cerro del Villar funcionaba como un centro artesanal especializado relacionado con la ciudad principal.
Estudios previos realizados por el equipo de la UMA han demostrado que las conservas de pescado envasadas en estas ánforas malacitanas llegaron a consumirse en importantes ciudades griegas como Corinto, lo que evidencia el alcance comercial de la producción local.
Una factoría romana de salazones
Los trabajos también buscan determinar cuándo se construyó una destacada factoría de salazones romana detectada mediante prospecciones geofísicas del subsuelo en 2022. Esta instalación industrial estuvo en funcionamiento hasta el siglo V después de Cristo, operando simultáneamente con las piletas construidas sobre los restos del Teatro Romano de Málaga.
Las factorías de salazones eran instalaciones donde se procesaba pescado mediante técnicas de salado y fermentación para su conservación y comercialización, una actividad económica fundamental en el mundo romano.
Preservación y análisis científico
Paralelamente a los trabajos de campo, el laboratorio de Arqueología de la UMA continuará procesando y preservando el material arqueológico recuperado. Esta labor, dirigida por el equipo de la empresa MENIA RESTAURACIÓN, es fundamental para el posterior estudio y análisis científico de los hallazgos.
El proyecto, denominado «Cerro del Villar: naturaleza y temporalidad del proyecto territorial fenicio arcaico en la bahía de Málaga», fue aprobado el 15 de febrero de 2022 por la Dirección General de Patrimonio Histórico y Documental de la Junta de Andalucía.
La investigación cuenta con la financiación de la Consejería de Cultura y Deportes andaluza y la colaboración de instituciones locales como el Área de Cultura del Ayuntamiento de Málaga, la Gerencia de Urbanismo, el Distrito de Churriana, la Fundación Málaga y la Diputación provincial.

Un crisol de culturas
Preservación y análisis científico